Fragmentos
Juan Ruesga Navarro
Una nueva generación, un mundo nuevo
La Alameda de Hércules vive este fin de semana unas interesantes jornadas dentro del encuentro cultural Alamedeando. Además del reclamo de los conciertos y otras actividades como talleres, exposiciones y certámenes, varios bares se han juntado para ofrecer sus mejores tapas e invitar al consumidor a la bebida que acompaña a la comida.
El viernes por la noche ya comenzó esta actividad denominada Tapeando y las expectativas fueron superadas, e incluso en algunos establecimientos se vieron superados ante la masiva afluencia de público, que además de a los conciertos acudía a cenar en alguno de los bares de la zona, cada vez más numerosos en los últimos años.
Héctor, cocinero en uno de estos nuevos restaurantes, La Boca Agua, apuntaba que "hace años que no había tanta gente por la Alameda", además de señalar que no paró en toda la noche de cocinar platos. "Se notó muchísimo el encuentro cultural, que viene siempre muy bien a los bares, porque fue un no parar e incluso se nos acabaron los barrilles", comentaba este ajetreado cocinero.
Al otro lado de la Alameda, en el bar Casa de Postas, también señalaba el encargado José Marín que el viernes por la noche "no cabía un alfiler". La tapa de brocheta de pollo con cous cous es la que ofrece este bar, que cuenta en verdad como tapa estrella con la tortilla de patatas y espárragos. "Todo lo que sea atraer a la gente es bueno", comentaba José Marín, que recordaba la buena afluencia de tanto el viernes por la noche como el sábado a mediodía, tanto extranjeros como clientes fijos.
El calor dominante en la tarde de ayer y la ausencia de conciertos depararon menor afluencia a la hora de comer que por la noche o la jornada anterior, aunque muchos eran los que se acercaban al Corral del Esquivel, por ejemplo, a pedir la tapa de ensaladilla de gambas, o a la Bodega Norte Andaluza, un lugar clásico en el bulevar durante todas las horas del día y que sacaba ayer de forma constante sus magníficas tapas de pavía de bacalao y de pescada.
Los veladores estaba llenos de gente, incluso en los bares donde no existían estas ofertas, y hasta en los más apartados de la Alameda, como el Naranja Resto-Bar, de la calle Relator, era difícil encontrar por la noche una mesa para comer. Aunque después de probar la tapa de ensalada de pollo confitado el comensal descubría por qué había merecido la pena esperar un rato.
Esta masiva afluencia de gente a la zona colapsó algunos bares, pero esta "buena respuesta" da fuerzas a los organizadores para seguir celebrando actividades como esta en la Alameda. "Sobrepasamos las expectativas", reconoce Isabel Jiménez, una de las organizadoras de Alamedeando. Está contenta con la participación, incluso en las otras actividades, como el taller infantil de reciclaje, donde ayer esperaban solamente a una decena de niños y se presentaron 39 en la Casa de las Sirenas.
Tapeando, la oferta de estos 11 bares, continúa durante la jornada de hoy, que contará además con un cuentacuentos infantil a las 12:00 y más espectáculos por la tarde en la plaza y los bares.
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