Sevilla

El Valme revalida por segundo año el reconocimiento nacional de su unidad de Salud Mental

  • El servicio ha sido premiado por segundo año consecutivo en los 'Encuentros Nacionales de Psiquiatría' por su línea investigadora en humanización asistencial

La jefa de servicio de Salud Mental del Hospital Universitario de Valme de Sevilla, Matilde Blanco, junto a los tres psiquiatras que han desarrollado la investigación premiada: a la izquierda Emilio José López, Agustín Sánchez y a la derecha Antonio Guzmán. La jefa de servicio de Salud Mental del Hospital Universitario de Valme de Sevilla, Matilde Blanco, junto a los tres psiquiatras que han desarrollado la investigación premiada: a la izquierda Emilio José López, Agustín Sánchez y a la derecha Antonio Guzmán.

La jefa de servicio de Salud Mental del Hospital Universitario de Valme de Sevilla, Matilde Blanco, junto a los tres psiquiatras que han desarrollado la investigación premiada: a la izquierda Emilio José López, Agustín Sánchez y a la derecha Antonio Guzmán. / M. G.

El servicio de Salud Mental del Hospital Universitario de Valme de Sevilla, que coordina Matilde Blanco Venzala, ha revalidado por segundo año consecutivo su presencia entre los mejores trabajos científicos presentados en los Encuentros Nacionales de Psiquiatría.

En ambas ocasiones, vinculados al ámbito del Trastorno Mental Grave (esquizofrenia y trastornos afectivos) y a estrategias de mejora de la humanización en el abordaje de las personas con esta patología; consolidándose el interés clínico de este foro nacional por la línea de investigación centrada en la reducción de la contención física mediante tratamiento farmacológico como opción menos traumática.

Como indica el centro hospitalario en un comunicado, el uso de la contención constituye una medida inevitable para el control de las alteraciones de conducta y en aquellas situaciones de agitación psicomotriz que puedan presentar riesgos para el paciente o terceros. Las opciones de contención al alcance de los especialistas son tres: verbal, aproximación que puede ayudar a controlar algunos trastornos de conducta y evitar una potencial agitación psicomotriz; contención farmacológica, basada en la administración de fármacos para facilitar el manejo del paciente, y contención mecánica, consistente en la restricción de los movimientos manualmente o con dispositivos físicos al cuerpo del paciente.

La línea de investigación desarrollada por el hospital sevillano se ha llevado a cabo durante los últimos años en la Unidad de Hospitalización de Salud Mental por los psiquiatras Agustín Sánchez Gayango, Emilio José López Sánchez y Antonio Guzmán del Castillo. El objetivo es conseguir una mejora en la humanización de la experiencia de la hospitalización de estos pacientes evitando situaciones traumáticas, como la contención mecánica, teniendo en cuenta la importancia de la coherencia en las intervenciones que abarcan desde lo biológico a lo humanista.

Evitando contenciones. Estrategias farmacológicas en el Hospital de Valme es el título del estudio galardonado. Si en la anterior edición, estos especialistas eran premiados por un trabajo donde demostraban la efectividad de un tratamiento farmacológico como alternativa, y opción menos agresiva, frente a la contención mecánica de pacientes con alteraciones de conducta, crisis de ansiedad o episodios de agitación psicomotriz; en la actual edición de este foro, los citados profesionales han sido premiados por un estudio donde se avanza hacia el mejor tratamiento farmacológico exponiendo una comparativa del uso de diversas estrategias de fármacos frente a la contención física de los pacientes.

Mientras que el primer estudio sirvió para confirmar que Aripiprazol es un tratamiento efectivo para evitar contenciones mecánicas y seguro para el paciente; el segundo trabajo ha permitido ampliar la muestra de pacientes en el registro de la investigación y realizar la comparación de los diferentes tratamientos farmacológicos (benzodiacepinas y diversos antipsicóticos) ante los episodios de agitación psicomotriz.

Concretamente, durante un período de 12 meses -desde septiembre de 2019 a agosto de 2020- se han valorado pacientes en los que se utilizó tratamiento farmacológico para contención de un cuadro de agitación psicomotriz. Durante este período, se notificaron 20 episodios de agitación atendidos en el servicio de Urgencias del Valme y 67 de estos episodios en la unidad de Hospitalización de Salud Mental. La investigación recoge los fármacos más utilizados en ambos puntos asistenciales, aquéllos que suponen una disminución de la contención, los que ayudan a retirarla y, si es preciso o no, la administración de otro tratamiento asociado.

Igualmente, exponen de forma detallada los fármacos que contribuyen a un menor número de ingresos procedentes de Urgencias por agitación psicomotriz, asociándose a una mayor capacidad para retirar contención mecánica. O sea, que proponen un tratamiento efectivo para el mejor abordaje de episodios de agitación psicomotriz, episodios de ansiedad importante o trastornos de conducta.

Al respecto, las conclusiones constatan que existen otros fármacos que pueden tener una efectividad similar a Aripiprazol para evitar la contención mecánica o para facilitar su retirada; aunque es éste el que destaca en la globalidad final de resultados.

Según subrayan los investigadores, "el uso de la contención mecánica o farmacológica es algo controvertido hoy en día; si bien son recursos que utilizamos de forma inevitable para el control de episodios de agitación psicomotriz que no se logran abarcar con técnicas de contención verbal". Sin embargo, la trayectoria que en los últimos años está llevando a cabo el servicio de Salud Mental del Hospital Universitario de Valme en este tema, y que ha sido motivo de estudio y objeto de reconocimiento en las dos últimas ediciones nacionales de este foro científico, demuestra la consecución de satisfactorios resultados y avances puestos en valor con los reconocimientos nacionales obtenidos de forma consecutiva.

"Hemos demostrado cómo algo tan biológico como puede ser la molécula de un fármaco puede ser partícipe de la mejora de la calidad de vida y la disminución del sufrimiento humano, refiriéndonos además a un ser humano que se encuentra en una etapa vulnerable. Y todo ello con la simplicidad que supone tratar de forma humana y evitando momentos traumáticos, o desagradables para todos, como puede ser la contención mecánica, durante el período de crisis de nuestros pacientes", apunta el doctor Agustín Sánchez Gayango, 

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