Calle Rioja

Vientos del Pueblo, Aires de la Puebla

  • Símbolos. Los Romeros de la Puebla, desde 1968, y Jarcha, desde 1972, dos formas de cantar a Andalucía en el medallero, lo popular y lo culto, la alegría y el drama, las sevillanas y la poesía

Los componentes del grupo de sevillanas Los Romeros de la Puebla en una imagen de archivo.

Los componentes del grupo de sevillanas Los Romeros de la Puebla en una imagen de archivo. / D. S.

Por jarchas o por sevillanas. El Himno de Andalucía puede sonar el miércoles en el teatro de la Maestranza con las voces de Jarcha o de Los Romeros de la Puebla. José Mercé tampoco sería una mala opción. Las sevillanas son las jarchas del siglo XX. La jarcha era una composición lírica en árabe coloquial, una modalidad poética que se remonta a mediados del siglo XI, al que hizo hablar en primera persona Emilio García Gómez, el arabista granadino, en las Memorias de Abd Dallah, último rey zirí de Granada destronado por los almorávides, un documento encontrado por el arabista francés E. Levi Provençal.

El 28-F nace en año olímpico (Juegos de Moscú de 1980) y estos dos grupos comparten esa génesis del barón de Coubertin. Los Romeros de la Puebla graban su primer disco en 1968, año de los Juegos Olímpicos de México; Jarcha nace como grupo musical para convertirse en uno de los emblemas de la Transición democrática en 1972, año de los Juegos Olímpicos de Munich.

Hay una fecha fundamental en la piedra bautismal de Los Romeros de la Puebla, quinteto formado por José Manuel Moya, Pepe Angulo, Manuel Cabello, Faustino Cabello y Juan Díaz, los dos últimos ya fallecidos, receptores a título póstumo del galardón. En 1962 comienzan a cantar sevillanas para recolectar fondos destinados a la casa-hermandad de La Puebla del Río, el pueblo ribereño del que han sido embajadores durante más de medio siglo.

El 8 de julio de ese mismo año de 1962, la voz cantante del grupo, José Manuel Moya, vivió un día de gloria en su faceta menos conocida. Como futbolista perteneció a la plantilla del Sevilla y ese día disputó en el Santiago Bernabeu la final de Copa del Generalísimo. Se adelantó el Sevilla con gol del paraguayo Diéguez a Araquistain. Ventaja anulada por los dos goles de Puskas. Un Madrid con el húngaro, con DiStéfano, Isidro y Luis del Sol. Un Sevilla también memorable con jugadores de leyenda como Marcelo Campanal, Achúcarro, Agüero, el portero Mut, Mateos o Ruiz Sosa, de la cantera de Coria del Río, municipio limítrofe con La Puebla de los Romeros, último destino como notario de Blas Infante antes de su fusilamiento en agosto de 1936.

Fue la temporada de la riada del Tamarguillo. Un mes antes de aquella final a Franco le amargaron la copa con el contubernio de Munich, primer encuentro entre las oposiciones al régimen del interior y del exilio.Andalucía está muy presente en la discografía de Los Romeros de La Puebla, en discos como Andalucía por sevillanas, … Y se llama Andalucía, Sevillanas para una nueva Andalucía, Con Alma. Homenaje a poetas andaluces. El quinteto de La Puebla aparece en el libro del periodista Juan Luis Manfredi Flanencos de ayer y de siempre, que los entrevistó hace medio siglo (5 de marzo de 1974). Lograron la casa-hermandad y se convirtieron en clásicos del género. Moya, además de marcar a Puskas en aquella final, ha compuesto temas para otros grupos de sevillanas, para Gracia Montes, Manolo Escobar, Isabel Pantoja o María Jiménez.

No se entiende la Transición española sin las canciones de Jarcha. Aunque su primer disco, premonitoriamente titulado Nuestra Andalucía, data de 1974, su aldabonazo lo darán con el tema Libertad sin ira. Una canción que les encarga el editor Juan Tomás de Salas para el lanzamiento de Diario 16. Así lo contaron sus protagonistas en el capítulo que la serie Imprescindibles de la 2 de Televisión Española le dedicó a Jarcha recientemente. Ese primer número de Diario 16 sale el 18 de octubre de 1976 (otro año olímpico: Juegos de Montreal) y su arranque no podía ser más andaluz: la canción de Jarcha sonando en radio y televisión y en la primera portada una fotografía de la actriz Blanca Estrada caracterizada como Mariana Pineda, la granadina convertida en heroína de Andalucía. Ese año 1976 también sale El País y Adolfo Suárez sustituye a Carlos Arias Navarro en la Presidencia del Gobierno.

Maribel Quiñones, Martirio, estuvo en los comienzos de Jarcha. La voz de Ángel Corpa electrizaba emisoras y escenarios, fueran campos de fútbol o colegios mayores. En tiempos de cantautores, había dos grupos hegemónicos, Jarcha y Aguaviva, que con texto de Rafael Alberti se preguntaba qué piensan los poetas andaluces de ahora. Jarcha nace en Huelva, pero enseguida extendió su manto argumental, estético y político. Si Aguaviva tuvo en Alberti uno de sus hilos conductores, Jarcha removerá la poética de Miguel Hernández, con poemas que en sus voces sonaban como himnos tales que Andaluces de Jaén o la impresionante Elegía a Ramón Sijé. Según el biógrafo del poeta de Orihuela, José Luis Ferris, alguna vez en que Miguel Hernández regresaba del frente, de las trincheras de la guerra, se encontró a Alberti disfrazado en uno de los palacios madrileños que habían tomado los milicianos.

Andalucía y su folklore están en muchos de los discos de Jarcha. Esa inspiración periodística de uno de sus temas más célebres y conocidos, Libertad sin ira, actuó como una especie de imán en la decantación profesional de dos de sus componentes. Pepe Sánchez, guitarrista, se dedicó durante muchos años a la fotografía de revistas. “Pepe Sánchez tiene nombre de bandido”, bromeaba Paco Rabal en un receso del rodaje de la película La Lola se va a los puertos, de Josefina Molina, en la que Rocío Jurado interpreta a capela el himno de Andalucía. Inés Romero, una de las voces de Jarcha, se convirtió en una relevante profesional del periodismo, que lo ha ejercido en Canal Sur.

Las sevillanas se convirtieron en las nuevas jarchas. Como el de los cantautores, este baile y cante autóctono también conoció su particular boom en los años previos a la Expo 92. El medallero de Andalucía reconoce a dos grupos que para nada están en las antípodas, aunque uno tocara los palos del compromiso y el otro, sin desmerecer el contenido de sus letras, los de la diversión y el entretenimiento. Según los estudios de Emilio García Gómez, la jarcha está a punto de alcanzar mil años de historia. Desde aquellos años turbulentos del desmembramiento de la España califal en los que Granada quedó convertida en capital de un Estado independiente. Los Romeros de la Puebla publicaron en 2011 su último disco, gráficamente titulado Cantando decimos adiós. Siempre con su pueblo por bandera, el mismo que adorna en sus credenciales al torero Morante, doctorado en La Puebla del Río por un tribunal del que formaba parte Mario Vargas Llosa, el escritor peruano que ganó el Nobel el año que ganamos el Mundial.

Jarcha reguló los Vientos del Pueblo y Los Romeros exportaron los Aires de la Puebla. La misma bandera de Andalucía. La de Paco de Lucía, Camarón y Carlos Cano.

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