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El año que Benavente ganó el Nobel de la Ilusión

  • Cortejo. Dos años después de conquistar el premio Nobel de Literatura, del que este año hace un siglo, el dramaturgo fue el rey Gaspar en la Cabalgata de Reyes Magos del Ateneo de 1924

El año que Benavente ganó el Nobel de la Ilusión

El año que Benavente ganó el Nobel de la Ilusión

Estamos en el centenario del Nobel de Literatura a Jacinto Benavente (1866-1954), que dos años después encarnó a Gaspar en la Cabalgata de los Reyes Magos que desde 1918, el año que termina la Primera Guerra Mundial, organiza el Ateneo de Sevilla. La Cabalgata de 1924 fue la séptima edición de una iniciativa que fue producto de la iniciativa de José María Izquierdo, que fue también Gaspar en la primera.

Al Nobel Benavente lo acompañaron Adolfo Lama Collado y el pintor Santiago Martínez Martín, discípulo de Sorolla y director artístico de la Exposición Iberoamericana de 1929. Varios de los artistas unidos a ese certamen fueron el rey Baltasar: además de Santiago Martínez en 1924, Alfonso Grosso lo representó en 1925, Manuel Delgado Brackenbury en 1927 y Juan Miguel Sánchez en 1929.

El mismo año que fue rey mago en Sevilla, Benavente fue Hijo Predilecto de Madrid

1924 fue un buen año para Jacinto Benavente. Además de ser rey mago en Sevilla, el Nobel de la ilusión, ese año recibió la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso XII y fue nombrado Hijo Predilecto de Madrid. Es el segundo Nobel de Literatura del que puede presumir el Ateneo de Sevilla. El otro nunca fue rey mago ni está en la foto de la generación del 27, aquellos poetas que se reunieron en Sevilla el 17 de diciembre de 1927 para honrar a Góngora en el tercer centenario de su muerte, pero Vicente Aleixandre recibió el Nobel en 1977. Ese año salieron de Reyes Magos el maestro Quiroga como Melchor, Gaspar fue el ministro, catedrático y rector de la Universidad Manuel Clavero Arévalo, y Baltasar el periodista y escritor Nicolás Salas.

Echegaray recibe el Nobel de Literatura en 1904. Ese año se funda la Cruzcampo, pero todavía no existe la Cabalgata. El año que se lo dan a Juan Ramón Jiménez (1956) a Melchor lo encarnó el escritor y académico Manuel Halcón, a Gaspar el torero Gregorio Sánchez y a Baltasar el presidente del Sevilla Ramón Sánchez Pizjuán. Camilo José Cela, premio Nobel de Literatura en 1989, no fue rey mago en la Cabalgata de Sevilla. Ese año a sus Majestades de Oriente las acompañaron José Montes Morgado, Luis Manuel Halcón de la Lastra y Alfonso Garrido Ávila, el último gobernador civil.

Jacinto Benavente se enteró viajando a Argentina en barco, al frente de una compañía de teatro, de que había sido galardonado con el Nobel de Literatura en 1922. Ese año había muerto su madre, Venancia Martínez. El padre del escritor era el pediatra Mariano Benavente. En la década de los años veinte, fueron galardonados con esa distinción los franceses Anatole France y Henri Bergson, maestro de Antonio Machado, el irlandés William Butler Yeats, el alemán Thomas Mann y el inglés George Bernard Shaw, que en plena Guerra Civil española se interesó ante la comunidad internacional por el paradero de Jacinto Benavente. El dramaturgo llegó a interpretar al personaje de Crispín en los teatros de la República en representaciones de Los intereses creados, su obra más popular. El franquismo lo miró con suspicacias. En 1933 fundó la Asociación de Amigos de la Unión Soviética. La censura del régimen le prohibió la obra Aves y Pájaros, adaptación libre de Las Aves de Aristófanes. La mediación de Antonio Tovar, Dionisio Ridruejo, Pedro Laín Entralgo y José María Pemán ablandó a los censores. Éste último, además de pregonero de la Semana Santa, fue rey Gaspar en la Cabalgata de 1948.

Un tipo curioso Jacinto Benavente. Además de dramaturgo, fue poeta, periodista, empresario y crítico teatral, director de cine y hasta empresario de circo. No se le cayeron los anillos por darse ese baño de popularidad y de niños chicos y grandes por las calles de Sevilla en la Cabalgata de 1924, segundo año de la dictadura de Primo de Rivera, con la ciudad a cinco años de la tantas veces postergada Exposición Iberoamericana de 1929.

El dramaturgo fue el séptimo Gaspar de la Cabalgata de Sevilla después de José María Izquierdo, José Andrés Vázquez, Rafael Rivas, José Muñoz Sanromán, Antonio Galán Ruiz y Joaquín Pérez de la Concha. En esos inicios, el cortejo salía de la plaza de toros de la Maestranza. Hacía cuatro años que se había muerto Joselito. Belmonte se había quedado solo. El Pasmo de Triana fue Melchor en 1955.

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