Fase 2 de la desescalada

Sevilla se acerca a la normalidad: los bares ya sirven dentro

  • La mayoría de los sevillanos optar por desayunar en los veladores en el arranque de la fase 2 de la desescalada

  • La patronal de los hosteleros se queja del cierre precipitado de las terrazas el pasado fin de semana

Cliente del bar Pando, en la calle San Eloy, desayunando en el interior del negocio. Cliente del bar Pando, en la calle San Eloy, desayunando en el interior del negocio.

Cliente del bar Pando, en la calle San Eloy, desayunando en el interior del negocio. / Antonio PIzarro

Desde este lunes se puede comer dentro de un bar, un servicio que estaba prohibido hasta ayer domingo, cuando la provincia de Sevilla se encontraba en la fase 1 de la desescalada. Con el inicio de una nueva fase los clientes podrán desayunar, almorzar o tomar café a mesa y mantel, siempre que se cumplan, eso sí, una serie de normas, como no superar el 40% del aforo y mantener una distancia de seguridad de dos metros entre las mesas. 

Pese a este permiso, los sevillanos prefieren hacer uso de las terrazas. El clima veraniego que se disfruta en la ciudad estos días invita a ello, y en los bares donde se pueda estar en un velador, a la sombra, es la opción más elegida por los clientes, antes que la de sentarse en una mesa en el interior. Especialmente para el desayuno o el tapeo, momentos culinarios bastante asociados en los hábitos sevillanos al servicio de barra, del que no se podrá disfrutar hasta la fase 3, esto es, hasta el 8 de junio. 

Los establecimientos que no cuentan con veladores en la calle han reabierto este lunes tras una semana de preparación y después de ajustar todo el mobiliario interior a la normativa que rige en esta fase 2. Para ello, tanto la asociación de hosteleros como el Ayuntamiento hispalense les han hecho llegar un documento en el que se recogen los requisitos para prestar este servicio. 

Mesas separadas e itinerarios para los clientes

En algunos locales, como el Pando de la calle San Eloy, estas directrices se han cumplido a rajatabla. Dispensadores en la puerta, itinerario de entrada de los clientes y mesas distribuidas en el interior manteniendo una más que considerable separación para evitar cualquier posibilidad de contagio. Los clientes, desde la puerta, miran si hay alguna mesa libre antes de entrar. En el suelo hay una pegatina donde se controla el acceso. 

En aquellos negocios que cuentan con doble servicio -interior y terraza- se opta, a la hora del desayuno, cuando las temperaturas aún son benévolas, por el velador, donde hay quienes toman café hasta pasadas las doce del mediodía, como es el caso de los bares de la Alfalfa y su entorno. Es, quizás, el síntoma que más nos aproxima a la ansiada normalidad de una ciudad que perdió su actividad habitual a mediados de marzo. Los bares dan vida a las calles de una Sevilla que intenta resarcirse de una primavera perdida. 

Las altas temperaturas de la última semana han incitado también a muchos sevillanos a disfrutar de las terrazas de los bares. El calor se ha convertido en un aliado de los hosteleros, especialmente, al anochecer, cuando empieza a refrescar. Por tal motivo, desde la asociación que representa al sector no se entiende "ciertas actuaciones policiales" durante el pasado fin de semana.

La actuación policial el fin de semana

Así lo explica el presidente de esta patronal, Antonio Luque, quien detalla que algunos agentes han cerrado terrazas de bares que cumplían la normativa antes de lo que estipula la ordenanza municipal. "A la calle Betis, por ejemplo, acudieron cuatro veces la noche del sábado. Aquello es una zona saturada y los fines de semana pueden retirar los veladores a las doce de la noche. Pues bien, a las once y media obligaron a algunos locales a quitarlos sin que hubiera ninguna infracción", recuerda Luque, quien pide al alcalde, Juan Espadas, cumplir con lo pactado el pasado viernes entre el Ayuntamiento y la asociación de hosteleros. 

A este respecto, fuentes municipales han asegurado a Diario de Sevilla que se han repartido actas en todos los negocios para que los dueños sepan la normativa que deben cumplir. "Todo se hace por el bien del sector, pues las inspecciones policiales persiguen que se otorgue seguridad a los clientes y se garantice el cumplimiento de las medidas en esta fase, para que dentro de 15 días podamos tener menos restricciones y la actividad sea plena", asegura uno de los responsables de Gobernación. 

Según fuentes del sector hostelero, este lunes han reabierto sus puertas 1.200 negocios en la capital andaluza, que se suman a los 800 que ya lo hicieron en la fase 1. En toda la provincia son unos 3.000. En la ciudad hispalense aún quedan unos 2.500 por hacerlo. Se espera que retomen su actividad la próxima semana o en la fase 3, cuando las medidas de seguridad sean ya mucho más leves. "Aunque, claro, también habrá locales que echarán el cierre definitivo si no se materializan los acuerdos con el gobierno municipal cuanto antes", advierte Antonio Luque, que destaca "cierta lentitud" e impedimentos burocráticos en la tramitación de ciertos licencias para ampliar las terrazas.

Piden la movilidad entre las provincias

Desde la patronal -que mañana martes celebrará una asamblea para explicar el acuerdo alcanzado con el Ayuntamiento- se pide también al Gobierno central que permita cuanto antes la movilidad entre las provincias. "Es importante que los hosteleros andaluces nos ayudemos unos a otros. Que los sevillanos puedan ir a disfrutar de los bares de Cádiz, Huelva o Córdoba y que los de estas ciudades puedan hacer lo mismo en la nuestra", incide Luque, quien explica que esta medida ayudará a reactivar un sector profundamente "herido" por la crisis del Covid-19. 

Mientras esto se produce, lo cierto es que ver ya restaurantes y bares con clientes comiendo en su interior es una de las mejores maneras de reencontrarse con el ambiente de una ciudad que quedó eclipsada a mediados de marzo. 

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