La calle puso el cartel de no hay billetes
El tranvía interrumpió el recorrido en el Archivo de Indias Hoy acaba Sicab, mañana la Feria del Libro.
Ya están los camellos en la Alameda, que son dromedarios. El 14, que tiene las horas contadas, llega hasta el Duque. El Corte Inglés estaba ayer cerrado por imperativo constitucional. Tres euros y medio el paseo en pony por la Encarnación. En el número 23 de esta plaza conviven la empresa Nazareno, dame un Caramelo con López de Lemus, firma de abogados especializada en Derecho de las Nuevas Tecnologías.
Si alguien en nombre de la ciudad tuviera potestad para reclamar derechos de autor por las fotos que se le hacen estos días, el superávit estaría asegurado durante décadas. Dos religiosas entran en una tienda de móviles de Laraña esquina con la Encarnación. Fuera, junto a la dirección de la web, las palabras Liberación y Reparación. De móviles.
Todo en todo. Es una de las definiciones que Francisco García Tortosa hace del Ulises de Joyce. Algo parecido es este puente de la Inmaculada Constitución, 36 años y todavía soltera. Hoy termina Sicab y mañana concluye la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, que es un año más antigua que la Carta Magna. Se la dedican a Fernando Ortiz, pero se la podían haber dedicado al ¡Hola! La Feria ha coincidido con los fallecimientos de la duquesa de Alba y de Fabiola de Bélgica. La capilla ardiente de Cayetana de Dueñas en el Ayuntamiento incrementó el número de visitas al certamen, dice Lawrence Shand en su puesto de planos y mapas. En la caseta Cajón de Sastre, de Ponferrada, venden ejemplares de la Constitución de la República del 31, buen número para la lotería. Patricia pidió en El Gato Negro de la Avenida, administración número 13, el número 52, año de nacimiento de su madre.
Se irán los libros y quedará el puesto de Chucherías Tina. Por la mañana, el número de personas que están en la capilla de San Onofre (nueve) triplica a los tres viajeros que cogemos el Metrocentro. Una joven, el cronista y Araceli Sánchez, nombre de pila de Daniela, que sigue haciendo zapatos de diseño para actrices y bailarinas. Esta zapatera de Guadalcanal, el pueblo más septentrional de la provincia, desayuna en el Europa y va al gimnasio.
José Luis Lerdo de Tejada, arquitecto, profesor de Urbanismo, coordina a un grupo de cuarenta personas que tienen por cometido dibujar un story board de la Sevilla monumental. "Pertenecemos a una secta divertida que creó un periodista del Seattle Times. Somos treinta mil en todo el mundo". La cola para ver la Catedral se junta con la gente que ve los puestos de la vigésimo primera feria de belenes. "No sé si poner un castillo o una posada". "Pues un castillo con Herodes te quedaría de lujo", tercia el artesano de San Juan Bosco.
Dos hombres corren emulando a Valery Borzov y Sebastian Coe. No es para menos. Un caballo con coche pero sin cochero se dirige a la puerta del Patio Banderas, ante la alarma de un grupo de turistas. Los dos cocheros le dan alcance y lo sosiegan. Unas turistas, ajenas al susto, se hacen un selfie en la Inmaculada sin tunos, escoltada por Juan de Pineda, Montañés, Murillo y Miguel Cid.
El tapón entre Jovellanos y Sierpes es impresionante. El americanista Luis Navarro, con sus dos María del Pópulo, esposa e hija, vienen de tomar unos churros en la Casa de Soria. La cola del belén del Mercantil se funde con la de la administración de lotería de Sagasta. ¿Le tocará a Cánovas? El belén de Diario de Sevilla, diseño del belenista portuense Vicente Rodríguez Giménez, vuelve a despertar la admiración de ediciones anteriores.
Hasta Amnistía Internacional ha puesto un árbol de Navidad. Jesús de Nazareth fue un reo de la Justicia. Un hombre-anuncio pasea entre adornos navideños y puestos de belenes con sus proclamas agnósticas: "Siembran miedos. Inducen culpas. Premian sumisión. No. Gracias". También llenan las calles de gente y los corazones de ilusión y esperanza. Sí. Gracias. El escaparate de El Corte Inglés de libros y discos tiene otro árbol de Navidad con tres reyes magos muy especiales. Se supone que son los tres escritores más vendidos: Ken Follett (El umbral de la eternidad), Javier Marías (Así empieza lo malo) y Jorge Zepeda Patterson (Milena o el fémur más bello del mundo). Feria del Libro nuevo y de evasión.
Así termina lo bueno. Seis acordeones en la calle Sierpes. Es el instrumento favorito de la indigencia, con el que suenan desde Noche de paz, noche de amor hasta Bésame mucho. Alegría y necesidad conviven en la calle donde estuvo preso Cervantes. Tiene trabajo el ángel de ¡Qué bello es vivir! si no quiere acabar en ángel exterminador. La línea entre Capra y Buñuel es muy sutil.
Anochece con una luna redonda y espléndida. Dentro de la catedral, suena el órgano en la misa de la Capilla Real; fuera, espera algún cliente Iván, un joven veterano cochero de caballos. "Mucha gente, pero poco gasto". Más le valdría utilizar ese vehículo a algunos de los conductores que se ven atrapados en un tremendo atasco que llena de luces e impaciencia Hernando Colón, Entrecárceles y Cuesta del Rosario. Luces de la ciudad, homenaje a Chaplin, que antes era un regalo de Navidad para los niños y ahora no saben quién es. Luces en el árbol de la Puerta de Jerez; en el portal junto al Alcázar. Luces en los adornos de la Avenida de la Constitución, que ayer fue su santo. 27 números en los impares, 40 en los pares.
Las tiendas cerradas aumentan la presencia de gente en la calle. Muchos carritos de bebés. El Metrocentro no pasa del Archivo de Indias, donde se puede ver una exposición sobre la carabela Santa María. Se forman grupos en torno a ingenios y prodigios, a grupos de campanilleros. Un tuno furtivo. El puente pasa de una orilla a la otra, a la Inmaculada Concepción que Sevilla, como cantaba Silvio, antes que Roma proclamó. Pobre Poncio Pilato.
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