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La carrera oficial de un sevillano de Tetuán

  • Recuerdo. Se cumplen siete años de la muerte de Rafael de Cózar. Aquí se evocan tres encuentros de este profesor y poeta con su amigo Carlos Edmundo de Ory, padre del Postismo

La carrera oficial de un sevillano de Tetuán

La carrera oficial de un sevillano de Tetuán

En este año ya menguante, el 10 de abril, habría cumplido 70 años. El destino sólo le dejó llegar a los 63. Rafael de Cózar (1951-2014) nació en Tetuán y se hizo fijo en Sierpes. No era de hacer la carrera oficial, aunque tenía sus reminiscencias cofrades. La más explícita, haber sido vecino de la calle Imaginero Castillo Lastrucci, donde se compró un piso después de vivir de alquiler en Pascual de Gayangos. De un arabista a un imaginero, el ecumenismo del gran Fito Cózar. Cuando en 1988 aparece el Diccionario de Autores, un Quién es quién de las Letras Españolas que editó el Centro de las Letras Españolas con la Fundación Germán Sánchez Rupérez, Cózar era delegado en Andalucía de la Asociación Colegial de Escritores de España que dirigía su amigo del alma Andrés Sorel. Dos heterodoxos, dos bohemios, dos rebeldes en una organización jerárquica, la cuadratura del círculo. De la calle Imaginero Castillo Lastrucci se mudó a Bormujos, en el Aljarafe, comarca en la que residieron Alfonso Grosso o Aquilino Duque.

La segunda referencia cofrade es posterior. En el tercer volumen de sus Viñetas Cofrades, los hermanos Damián y David Díaz-Cantelar inmortalizan a Cózar (está feo decirlo: el que aparece a su lado soy yo mismo) en su relato ilustrado La Leyenda de los Tres Cristos. A su lado, pasan nazarenos con capirotes de diferentes colores, porque evoca el nacimiento en 1948 de la Confraternidad de hermandades de la Vera-Cruz, cofradía con sede parroquial muy próxima a la antigua vivienda del catedrático de Literatura.

Rafael de Cózar formaba parte delClub Dumas con Eslava Galán y Pérez-Reverte

En este séptimo aniversario de la trágica muerte de Rafael de Cózar, sacrificado al intentar extinguir el incendio de su biblioteca (algunas reliquias librescas pueden verse en la exposición Imago Mundi de Cicus), uno puede evocar muchos perfiles de este sevillano de Tetuán. El profesor que enseñaba Español a alumnos extranjeros, a norteamericanas que vivían en Sevilla su particular Tesis de Nancy, como la novela de Sender; el mosquetero del Club Dumas que completaban Juan Eslava Galán, que era su vecino en Leonor Dávalos, con memoras de mancebía y desafueros de Queipo de Llano, y Arturo Pérez-Reverte, que le hacía cameos literarios en muchas de sus novelas y tenía en él a su historiador de Sevilla de cabecera, un José Gestoso de patillas de Pernales y bondad a prueba de bienaventuranzas.

Hay muchos Cózar, pero el bohemio, el jaranero, el divertido, el seductor impenitente no puede ni debe ocultar al profesor exigente, al investigador riguroso. Una de sus especialidades fue el estudio de la literatura de vanguardia, estos adelantados de la transgresión que abren trochas. Todos los grandes fueron vanguardia en su tiempo: Lope, Cervantes, Galdós, Lorca…

Quiero enumerar tres momentos de relación de Rafael de Cózar con una de las figuras más deslumbrantes de la heterodoxia literaria, Carlos Edmundo de Ory (1923-2010), cofundador del Postismo. El primer momento tuvo lugar en Cádiz. Febrero de 1983. Ory era el pregonero del Carnaval de Cádiz. Apareció disfrazado de Mefistófeles y si fuera torero Rafael de Cózar estaba con él como uno de los integrantes de su cuadrilla. Eran los primeros meses del Gobierno de Felipe González, Mágico González jugaba en el Cádiz y el 23-F de ese año el ministro de Hacienda, Miguel Boyer, anunció la expropiación de Rumasa. Ese año se despidió Maspapas del Carnaval.

El segundo momento tiene forma de libro. Rafael de Cózar fue el responsable de la edición de Metanoia, una antología poética de Carlos Edmundo de Ory que editó Cátedra en la serie de Letras Hispánicas. Poemas desde enero de 1944, cinco meses antes del desembarco de Normandía, hasta septiembre de 1977, un mes antes del Nobel a Vicente Aleixandre. No fue una edición al uso de este frustrado marinero y consumado poeta gaditano que se autoexilió a Francia. Cózar se fue a trabajar en el archivo de Ory en Amiens, a su caserón de Vienne la Chateau donde una noche oyeron unos golpes en la ventana y era el propio Ory cubierto por unas mantas diciendo "soy un ángel que viene a visitarte". Ángel en Amiens, demonio en Cádiz. Un gaditano que cruzó los Pirineos antes que Ana Hidalgo, cañaílla candidata al Eliseo.

El tercer momento tuvo lugar en las Atarazanas, cuando Carlos Edmundo fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía el 28-F de 2005 en la misma ceremonia que proclamó a la duquesa de Alba Hija Adoptiva. Hay una foto en la que Ory está acompañado de sus amigos: Aute, Cózar, José Ramón Ripoll, Téllez, Alejandro Luque, Jesús Fernández Palacios...

La última vez que vi a Cózar fue el 20-N de 2014. La Carbonería. Fiesta de 80 cumpleaños de Paco Ibáñez. Me senté en la misma mesa que Fito y Natalia Turrión, su compañera. Ese mismo día metieron en la cárcel a Isabel Pantoja y murió Cayetana de Alba, la duquesa de los Gitanos, novia circunstancial de Carlos Edmundo de Ory en un 28-F de las Atarazanas. La Policía Local en tiempos de Zoido llegó para precintar el local. Pisco Lira parlamentó con ellos acompañado por su abogado: Baltasar Garzón.

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