El cierre del zoosanitario obliga a la Policía a dejar dos perros en sus cocheras
Los agentes se quejan del mal olor y los excrementos caninos junto a la puerta de vestuarios
El cierre del servicio zoosanitario del Ayuntamiento de Sevilla durante las tardes y los fines de semana ha obligado a la Policía Local a dejar dos perros amarrados en las dependencias de la Jefatura de la isla de la Cartuja. Los animales pasaron casi dos días en las cocheras del edificio conocido como Charly 2, donde se encuentran las duchas y vestuarios de los policías y también se guardan los coches y motos de este cuerpo.
Los agentes que se incorporaron ayer al turno de la mañana se encontraron estas dependencias con un olor insoportable y con el suelo lleno de excrementos caninos, según denunciaron algunos policías locales a este periódico. El primero de los animales fue intervenido por la Policía a las diez de la noche del sábado en la Puerta de Córdoba, donde una ciudadana llamó al 112 alertando de que un indigente, que resultó de origen rumano, estaba maltratando a un perro de raza labrador, al que estaba golpeando a patadas, tirándolo contra la pared y pegándole fuertes tirones de las orejas.
El animal fue trasladado al zoosanitario, pero este centro sólo abre de lunes a viernes de 8:00 a 14:00, por lo que tuvo que ser trasladado a la Jefatura. Horas después, a las 1:40 del domingo, un joven que patinaba por la Plaza de San Pedro alertó a la Policía de que un perro le había mordido y le había causado una herida en el gemelo. La víctima de este ataque indicó a los agentes cuál era el can que le había mordido, que se encontraba atado a un banco junto a un joven eslovaco que aseguraba que el perro no era suyo, sino de una amiga. Los policías se incautaron del perro, un dogo argentino cruzado con labrador. Al encontrarse el zoosanitario cerrado, los agentes llevaron al animal hasta la Jefatura, donde permaneció hasta ayer por la mañana.
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