Una colección formada por donaciones y expulsiones
Tanto la desamortización como el destierro de los jesuitas agrandaron la biblioteca
El fondo histórico de la Biblioteca de Sevilla es el resultado de la fusión de diferentes colecciones que han ido configurando durante cinco siglos este monumento bibliográfico. El embrión no es otro que la biblioteca personal de Maese Rodrigo Fernández de Santaella, fundador del Colegio de Santa María de Jesús (embrión de la Hispalense) que se fue enriqueciendo poco a poco durante los siglos XVI y XVII con las donaciones de los antiguos profesores y colegiales.
Ya en el siglo XVIII la biblioteca recibirá una importante donación del cardenal sevillano destinado en Roma Luis Belluga. Pero será en 1771 cuando, debido a la expulsión de España de la Compañía de Jesús, reciba una importante aportación con la expropiación de las bibliotecas de la Casa Profesa de los Jesuitas (que hasta la mitad del siglo XX fue la sede central de la Hispalense) y el Colegio de San Hermenegildo.
En 1840, con la llamada desamortización (que más bien fue una expropiación de gran parte de los bienes muebles e inmuebles de la Iglesia para entregárselo a la aristocracia y a la burguesía naciente) se incorporan todos los libros de los conventos desamortizados, además de los de la antigua Biblioteca Pública de Sevilla ubicada en el colegio agustino de San Acacio.
Ya en tiempos más modernos fueron importantes las donaciones de personajes de la cultura sevillana como Joaquín Hazañas, Borrero, los Guichot o Luis Montoto, entre otros.
Actualmente, la Biblioteca está dirigida por Sonsoles Celestino Angulo, que cuenta con la colaboración de su segundo de abordo, Adela Valdenebro, y del jefe de servicio Eduardo Peñalver Gómez.
Además de las colecciones de libros y manuscritos y del Archivo Histórico, el fondo antiguo también se nutre de una importante colección de grabados compuesta por unos 415 ejemplares (115 catalogados y 300 sin catalogar). Entre los grabados destacan los realizados durante el siglo XVIII en Sevilla por Tortolero, en el que se representan escenas como la llegada de Felipe V a la ciudad, el Corpus o el traslado de los restos de Fernando III el Santo.
El próximo hito histórico del fondo antiguo será su próximo traslado a la nueva biblioteca central que la Universidad de Sevilla está construyendo en el Prado de San Sebastián diseñada por la prestigiosa arquitecto iraquí Zaha Hadid. Además de unas aún mejores condiciones para la conservación de los ejemplares, el fondo contará con una amplia sala de investigadores y con otra para organizar exposiciones temporales con fondos bibliográficos.
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