Coronavirus en Sevilla

El comedor de Triana está desbordado y las hermanas piden ayuda

  • Las Hijas de la Caridad piden donativos a los ciudadanos para atender a las 350 a 450 personas que demandan comida a diario tras el cierre del comedor del Pumarejo

Atender y evitar contagios. El personal del comedor toma la temperatura a los usuarios. Atender y evitar contagios. El personal del comedor toma la temperatura a los usuarios.

Atender y evitar contagios. El personal del comedor toma la temperatura a los usuarios. / Juan Carlos Vázquez

El cierre del comedor social del Pumarejo, en el centro, y el empeoramiento de la pandemia ha saturado de colas de usuarios el comedor social de Triana, en Pagés del Corro. La congregación de hermanas que lo gestiona alertó ayer de que están desbordadas por las 350 a 450 personas que acuden a diario a pedir comida y ha lanzado un SOS para recibir ayuda ciudadana en forma de donativos, ya que de lo contrario no podrán seguir atendiendo la demanda que tienen.

Se pueden hacer donaciones puntuales o periódicas a través de su página web (comedortriana.org), por BIZUM y también haciéndose socio/-a suscriptor/-a del Boletín El Comedor es Noticia.

Desde que comenzó la pandemia se ha doblado la cantidad de personas que piden comida en Triana. Según explican las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, la disminución de público en los cultos de las iglesias ha provocado una reducción en los donativos, con lo que es más complicado hacer frente a los gastos del aumento de la demanda de comida y a los gastos del material derivado del cumplimiento de las recomendaciones sanitarias para evitar contagios por coronavirus.

Las hermanas cuentan que tienen unos gastos en material de prevención del covid-19 que son nuevos.

En primer lugar, dado que no pueden ofrecer las comidas calientes en las mesas del comedor, ahora tienen que entregarlas en caliente en unos envases de plásticos desechables, que se entregan en bolsas de papel junto al plato y cubiertos de plásticos con el postre, más un bocadillo y fruta para la cena.

Trasiego de usuarios en el comedor de Triana, este miércoles. Trasiego de usuarios en el comedor de Triana, este miércoles.

Trasiego de usuarios en el comedor de Triana, este miércoles. / Juan Carlos Vázquez

En segundo lugar, deben gastar a diario en una desinfección rigurosa de las instalaciones, controlan la temperatura diaria del personal de cocina y de los voluntarios que realizan la preparación y entrega de las bolsas con los alimentos correspondientes. Además, los han dotado de mascarillas, petos, y pantallas, y se han colocado mamparas de cristal sobre las mesas donde se realiza la entrega de los alimentos.

También gastan en facilitar mascarillas a los usuarios que carecen de ellas o a los que las traen deterioradas.

Y finalmente han tenido que suspender la recogida y entrega de ropa, así como las duchas porel Covid-19, si bien mantienen una ducha de emergencia habilitada en el patio de acogida para casos de extrema necesidad.

“El incremento del doble de los acogidos diarios nos lleva a seguir solicitando nuevas y mayores ayudas”

Un agente de Protección Civil ayuda en el comedor de Triana. Un agente de Protección Civil ayuda en el comedor de Triana.

Un agente de Protección Civil ayuda en el comedor de Triana. / Juan Carlos Vázquez

Las hermanas aseguran que desde el comedor trabajan para paliar esta situación “con alegría” porque su lema es “de los problemas no hay que preocuparse: hay que ocuparse” y “siempre servir y sonreír”, como decía San Vicente de Paúl.

Señalan que siempre han recibido la solidaridad de las personas, empresas y entidades a diario, pero que en esta ocasión “el incremento del doble de los acogidos diarios nos lleva a seguir solicitando nuevas y mayores ayudas”.

Hacen hincapié en que la pandemia provocada por el Covid-19 “ha calado hondo en la economía de muchos hogares” y que eso se hace patente desde hace meses en las colas que a diario se pueden observar a las puertas de este comedor de la calle Pagés del Corro que, “de 250/350 usuarios que venía atendiendo en la etapa de confinamiento, ha pasado a ser de 350/450 usuarios con motivo del cierre temporal del Comedor del Pumarejo por razones sanitarias y se traduce en mayores necesidades y escasez de recursos para atender a todos”.

La Policía Local en la puerta del comedor junto a usuarios jóvenes. La Policía Local en la puerta del comedor junto a usuarios jóvenes.

La Policía Local en la puerta del comedor junto a usuarios jóvenes. / Juan Carlos Vázquez

Las hermanas recalcan que su misión es no dejar de lado a quienes más lo necesitan. Por eso precisan ayuda para hacer frente a esta mayor demanda, ya sea económica o de alimentos, aunque señalan que la ayuda económica les permite distribuir los recursos que más necesitan en cada momento, incluidos los envases y utensilios que facilitan con la comida, unos envases que necesitan adquirir con propiedades para conservar la comida caliente y más en este tiempo de otoño avanzado y próximo al invierno.

Actualmente invierten mucho en productos de limpieza y sanitarios, como gel y mascarillas, tanto las que entregamos a quienes acuden al comedor, como las que donan.

El personal del comedor recibe a más usuarios. El personal  del comedor recibe a más usuarios.

El personal del comedor recibe a más usuarios. / Juan Carlos Vázquez

La congregación explica que se pueden hacer donaciones puntuales o periódicas a través de su página web (comedortriana.org), por BIZUM, eligiendo Donación, ONG, o causa Solidaria, colocando el Código 01163 y también haciéndose socio/-a suscriptor/-a rellenando y entregando en el comedor el boletín de suscripción que figura al pie de las páginas 3 y 4 del Boletín El Comedor es Noticia, que se puede conseguir en la portería del propio Comedor, domiciliado en la calle Pagés del Corro, número 34 y/o en las Parroquias de la zona de Triana, Los Remedios y Tablada.

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