Fragmentos
Juan Ruesga Navarro
Una nueva generación, un mundo nuevo
Congreso extraordinario
El PSOE de Sevilla se mostró ayer de nuevo dividido, por más que algún dirigente trató a primera hora de la mañana de borrar esta palabra de las crónicas del congreso provincial. El cónclave sirvió para nombrar a los delegados que elegirán el próximo julio en Almería, en representación de Sevilla, a la futura dirección regional. Un congresillo, en el argot socialista, cuya principal trascendencia fue que también ha redibujado el mapa de la provincia en vísperas de la cita que a mediados de julio renovará los órganos en Sevilla y proclamará a un nuevo secretario o secretaria general del partido.
Ayer hubo dos listas, dos (o más) sensibilidades y una misma línea ideológica. Elementos suficientes para comprobar que el problema del PSOE en Sevilla tiene nombres y apellidos. Es una cuestión de personas, de egos, sin más profundidad. Por ello la discusión se centró en las votaciones, en la elección de la candidatura, que incluso se adelantó al debate de las ponencias, a la verdadera política. Y el auténtico mensaje del congreso hay que leerlo en los votos depositados en las urnas. El sector crítico consiguió un 35% de los apoyos frente a un núcleo oficialista que se había autoproclamado gran vencedor al asegurar que contaba con los avales de más del 83% de militantes.
Los críticos colocaron ayer en la lista que irá a Almería a 45 delegados después de que las negociaciones -hasta siete reuniones en una semana- fracasaran ante la negativa de los afines a la actual dirección regional a integrar en una única candidatura a más del 22% de militantes de dicha corriente, encabezada por el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano. Ayer, en plena euforia tras el recuento, los críticos aseguraron que se habrían dado por muy satisfechos con un 30% de la representación, un porcentaje que finalmente llegaron a superar.
Lo que para algunos es, si no un milagro, un misterio tiene una fácil explicación: el peso adquirido por los críticos sevillanos, que los equipara con la cuarta delegación andaluza, es el resultado de la unión de los principales alcaldes de la provincia y algunos históricos del partido. De hecho, en la lista, sigue a Toscano el alcalde de Alcalá de Guadaíra, Antonio Gutiérrez Limones, que finalmente dio un paso firme para distanciarse del aparato; y el de La Rinconada, Javier Fernández, uno de los valores en alza dentro del partido y que aporta un importante volumen de votos a la provincia. En cumplimiento de las cuotas paritarias, la lista continúa con dos mujeres: Salud Santana, hasta ahora delegada de la Junta; y Evangelina Naranjo, activa secretaria de la agrupación Miraflores de la capital, muy crítica. A continuación, se colocan José Antonio Viera, ex secretario provincial dimitido en la previa del último congreso federal y que ayer reapareció con paso firme; el ex presidente de la Junta José Rodríguez de la Borbolla, un histórico; y el ex concejal Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, otro de los secretarios de agrupación de Sevilla, de Nervión, que moviliza a los críticos.
De hecho, la magnitud de los alcaldes reunidos por Toscano, de grandes municipios, y la suma de críticos de la capital, donde los oficialistas sólo vencen claramente en tres agrupaciones, favorecieron un equilibrio en la balanza mayor del previsto, quizás, por ambos sectores. "Están como Arenas y el PP en la noche electoral", apuntó con sorna un crítico tras conocerse la lista definitiva en relación a Fernando Rodríguez Villalobos, presidente de la Diputación y cabeza de la otra lista, y sus afines.
Después de una jornada moderada, donde se apeló a la unión (que no es integración necesariamente) y a la democracia interna, las poses se desbarataron. Villalobos se proclamó vencedor y apuntó que "la pluralidad ha estado por encima de los titanes", en referencia al pulso mantenido con históricos como Toscano, Limones, Viera y Borbolla. "No han podido conmigo, los grandes no han ganado a los pequeños", insistió Villalobos. Alguno, para quitar hierro al asunto, quiso compararlo con el Robin Hood del PSOE, el que le quita a los grandes para dárselo a los chicos. Éstos son los municipios que los oficialistas han dado su lugar en la candidatura, que en sus 127 miembros incluyó a 40 alcaldes y 69 secretarios de agrupaciones.
La lista de los afines a Susana Díaz, la todavía número 2 del PSOE y consejera de la Presidencia, incluía detrás de Villalobos a los regidores de Lebrija, María José Fernández; San Juan de Aznalfarache, Fernando Zamora; Osuna, Rosario Andújar; el ex alcalde de Los Palacios, Antonio Maestre; o la alcaldesa de Aznalcázar, Lola Escalona. Todos estos antes de incluir a Carmelo Gómez, uno de los habituales negociadores; y otro histórico, José Caballos, que se ha distanciado de los críticos.
La lucha de grandes y pequeños tiene otra lectura. Entre los críticos se denuncia el hecho de que la dirección regional tire de los alcaldes, en estos momentos de grandes necesidades municipales, para sumar apoyos. Es más, se ve con malos ojos que los cargos institucionales ocupen cargos orgánicos, como es el caso del presidente de la Diputación. Mientras que Villalobos defiende que ese criterio responde a la defensa de la territorialidad en el partido. Algunos sectores apuntan que el temor de muchos cargos públicos, que sospechan que pueden ser relegados en la Junta de Andalucía en esta nueva legislatura -un proceso que se está alargando-, ayudaría a consolidar la mayoría oficialista, al querer evitar un enfrentamiento con Díaz, ahora que tiene además poder en el Gobierno andaluz. Pero el voto fue secreto y tal vez eso ayudó.
Hay quienes piensan que el efecto ha sido el contrario y que el respaldo a la lista crítica es un mensaje que muchos han querido lanzar a la dirección regional, advirtiendo su rechazo a cómo se están haciendo las cosas en el PSOE en los últimos meses. Toscano fue claro: "Se abre una nueva etapa de esperanza, hay que demostrar que otra forma de llevar el partido es posible". El alcalde de Dos Hermanas insistió en que Griñán "tendrá que escuchar a más gente". Gente que ha tenido mucho que decir antes.
Susana Díaz destacó ayer que la figura de Griñán ha salido reforzadas del congreso con la mayoría obtenida. El apoyo al presidente no está en cuestión. Quizás la rebeldía se dirija a otros números del partido. Queda un mes de reflexión.
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