Urbanismo

La decadencia de la Plaza de los Curtidores

Una joven pasa ante la fuente inutilizada de la Plaza de los Curtidores. Una joven pasa ante la fuente inutilizada de la Plaza de los Curtidores.

Una joven pasa ante la fuente inutilizada de la Plaza de los Curtidores. / Juan Carlos Vázquez

Con un diseño atrevido, la Plaza de los Curtidores se ha convertido en ejemplo de decadencia, dejadez y falta de conservación por parte del Ayuntamiento desde hace muchos años. Este recoleto enclave forma parte de ese trío de plazas que se encuentran paralelas a la avenida de Menéndez Pelayo, reformadas en los primeros años 90 junto con el resto del barrio de San Bartolomé. La plaza de los Curtidores dista hoy mucho de lo que debería ser un lugar de estancia y esparcimiento.

En el catálogo del Plan General de Ordenación Urbana, la plaza de los Curtidores está recogida como enclave junto a las plazas de los Refinadores, que al Sur conecta con los Jardines de Murillo y el barrio de Santa Cruz; y la de los Zurradores, que al Norte lo hace con la Plaza de las Mercedarias. Su principal atractivo es la gran fuente de suelo que evoca los surtidores islámicos, se encuentra inutilizada desde hace, al menos, 14 años, como se advierte en la ficha del PGOU. Esta fuente ocupa el extremo oeste de la plaza, rehundiéndose en el suelo. La pila de la que debería emanar el agua se encuentra en el extremo contrario. Por el piso discurre el canalón cegado por el que debería ir el agua. Este surtidor, además de no funcionar, estás sucio y es peligroso por el riesgo de caídas.

A pesar de que existen cuatro grandes árboles de sombra, la ausencia de bancos impide la estancia en un lugar que, con agua y sombra, sería agradable. Las edificaciones, en su mayoría modernas, no se libran de las pintadas. Destaca del caserío el edificio de ladrillo visto que da acceso a la bella calle Verde y que cuenta con interesante retablo cerámico de la Macarena fechado en torno a 1910.

El canalón que conecta la pila con la fuente cubierto con cemento. El canalón que conecta la pila con la fuente cubierto con cemento.

El canalón que conecta la pila con la fuente cubierto con cemento. / Juan Carlos Vázquez

En las directrices de protección y ordenación, el PGOU establece con carácter general la instalación de mobiliario urbano para facilitar la estancia de la personas. Reclama la limitación de los aparcamientos indiscriminados que suponen otro de los problemas de la plaza; e insiste particularmente en la instalación de veladores, algo que sí sucede gracias a un establecimiento de hostelería existente en la calle Juan de la Cueva; y la celebración de actividades singulares de barrio.

Algunas de las pintadas de la plaza. Algunas de las pintadas de la plaza.

Algunas de las pintadas de la plaza. / Juan Carlos Vázquez

Recientemente, el grupo municipal de Ciudadanos denunció el estado de la plaza en la Comisión de Fiscalización y pidió una reurbanización para recuperar el espacio para el uso y disfrute de los vecinos.

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