Protestas en tussam

La eterna amenaza de huelga

  • Los trabajadores de Tussam han convocado paros en cinco ediciones de la Feria desde 1999 · Pactos adoptados in extremis han logrado frenar, hasta ahora, la ausencia de autobuses durante la fiesta

Cinco amenazas de huelga en sólo 11 años. La Feria de Abril se ha convertido en el escenario estratégico preferido de las plantillas de Tussam para arrancar del Ayuntamiento sus reivindicaciones salariales y laborales. Hasta la fecha, las presiones sindicales durante la segunda fiesta primaveral de la ciudad han surtido efecto, ya que los trabajadores han logrado muchas de sus peticiones históricas en vísperas de la Feria. Las cuatro amenazas de paro anteriores, en la última década, han sido desconvocadas gracias a acuerdos adoptados in extremis que han requerido la mediación de terceros.

Los enormes perjuicios que los paros en la red de transporte público pueden provocar en todos los ciudadanos que tienen que coger el autobús para disfrutar de la Feria, o para trasladarse al trabajo, o para acudir al hospital o para llegar a cualquier otro destino son utilizados como moneda de cambio para presionar a las administraciones. Este año, de nuevo, los desencuentros entre empresa y trabajadores las semanas previas a la Feria se han enquistado amenazando con aguar la fiesta a los ciudadanos.

En los últimos 11 años son ya cinco los conflictos en el seno de Tussam en Feria: 1999, 2004, 2005, 2008 y 2010. La amenaza de huelga de 1999 perduró hasta la mañana del lunes del alumbrado, pero se logró un acuerdo a última hora que desactivó los paros. El pacto de 1999, bajo el gobierno de Soledad Becerril como alcaldesa, benefició a los trabajadores con un incremento salarial y el aumento de los pluses por trabajar los festivos, las noches o las fiestas primaverales, entre otras mejoras del convenio.

La empresa también cedió en las sucesivas convocatorias de huelga, bajo el mandato de Alfredo Sánchez Monteseirín. En abril de 2004 la empresa abortó la amenaza de tres días de huelga al acceder a pagar en las nóminas de los conductores los siete minutos que estos empleados utilizan para relevarse en sus turnos. Un año después, en la Feria de 2005, Tussam también cedió a las reivindicaciones sindicales la noche antes al inicio de la fiesta primaveral. Los trabajadores lograron entonces que se les pagara en dinero o en descansos el tiempo que invierten en llegar al puesto de trabajo desde las cocheras de San Fernando para iniciar su jornada laboral. Hace dos años, en 2008, el paro en Feria fue motivado por los expedientes que se abrieron a ocho conductores por actos vandálicos durante una protesta. De nuevo, un acuerdo de última hora permitió suspender la huelga. Los desencuentros obligaron a optar por un árbitro externo a la empresa para mediar en el conflicto.

La próxima Feria, los problemas derivan del plan de saneamiento que planea Tussam para frenar las pérdidas que ascienden a 52,2 millones, que supone recortes de 140 puestos de empleo temporales y la privatización de varias líneas. La adopción de un acuerdo in extremis es aún una incógnita a pocos días del alumbrado.

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