Los fallos técnicos del sistema de copago desbordan a las farmacias
El Colegio de Farmacéuticos activa otra herramienta necesaria para calcular el precio que deben pagar los pacientes por sus recetas, tras las continuas 'caídas' de la red en el último mes. La solución evita esperas.
Los fallos técnicos provocados por la aplicación del copago farmacéutico han desbordado de nuevo a las boticas sevillanas, un mes después de la implantación de esta medida impuesta por el Gobierno central (real decreto ley 16/2012). La sobrecarga de los sistemas informáticos y de los servidores ha vuelto a generar situaciones de colapso y la desesperación de los farmacéuticos ante la imposibilidad de acceder a la página del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para dispensar los medicamentos. Estas caídas de los servidores y de internet se repitieron a finales de la semana pasada y a principios de ésta.
Para dar una respuesta rápida ante estas situaciones desesperadas que se viven en las boticas provocadas por la lentitud e incluso la imposibilidad de dispensar los medicamentos, el Colegio de Farmacéuticos de Sevilla ha puesto en marcha un plan alternativo: "A través de una herramienta de intranet, las farmacias pueden cargar los datos de los medicamentos al Servicio Andaluz de Salud y dispensarlos sin esperas", explica Manuel Ojeda, vicepresidente de la institución colegial y experto en receta XXI. Mediante esta entrada en intranet, los boticarios pueden dar salida a los fármacos con seguridad, ya que "el SAS se compromete posteriormente a abonarlos gracias a un pacto suscrito para dar soluciones rápidas ante estos colapsos", añade Ojeda.
El trasvase de millones de datos fiscales de los pacientes en las bases de datos de la receta electrónica, así como la inclusión en este sistema telemático de una nueva herramienta para hacer los cálculos del copago a cada paciente, son las principales causas de la sobrecarga de los servidores. Para implantar el copago se están utilizando las declaraciones de la renta de los pacientes con objeto de conocer su situación y la cantidad que tienen que afrontar por cada medicamento que necesiten.
Asimismo, una nueva herramienta muy compleja se está aplicando para calcular el porcentaje que el paciente tiene que abonar así como los topes a partir de los cuales ya no tienen que pagar por sus medicinas. "Una vez que el sistema se adapte, será el más eficaz de todo el ámbito estatal, pero es cierto que se están viviendo situaciones desesperadas hasta que se consiga", cometa el vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos.
El problema reside en que las farmacias no han contado con un periodo de prueba para comprobar el funcionamiento del copago. El Gobierno central fijó la aplicación de esta medida en julio sin dar tiempo a ensayos o al desarrollo de alternativas ante los colapsos. "Desde que se creó la receta electrónica hace ya diez años siempre que se ha utilizado una aplicación telemática hemos contado con un periodo de prueba", recuerda Ojeda.
Otra de las incidencias se produce cuando un visitante procedente de otra comunidad autónoma y quiere acceder a sus medicamentos mediante su tarjeta sanitaria. Las farmacias andaluzas no pueden asumir las tarjetas sanitarias de otros servicios de salud, ya que no pueden acceder a ellos. Ante estas situaciones el usuario tiene que acudir a un médico en Andalucía para entrar en el sistema informático del SAS. A la inversa, éste es el paso que también tienen que dar los andaluces fuera de nuestra comunidad autónoma. Previsiblemente, con el desarrollo de las herramientas, en un futuro las farmacias podrán acceder a las bases de datos de todos los servicios de salud del Estado para así dar una respuesta más rápida a estos usuarios.
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