Avances en Salud

Hospital de Valme: Enfermeros que rompen esquemas

  • Un proyecto de enfermería mejora la calidad de vida de enfermos con cáncer al reducir traslados continuos al hospital, de hasta 100 km, desde el Sur de Sevilla

David Pérez atiende a una paciente que porta un catéter PICC en el Hospital de Valme. David Pérez atiende a una paciente que porta un catéter PICC en el Hospital de Valme.

David Pérez atiende a una paciente que porta un catéter PICC en el Hospital de Valme. / José Angel García

Los enfermos de cáncer que reciben tratamientos de quimioterapia a través de un tipo de catéter (PICC) han dado un paso más en calidad de vida, gracias al adiestramiento en el manejo de estos dispositivos de más de 200 profesionales de enfermería que trabajan en 30 centros de salud del Sur de la provincia de Sevilla.

El proyecto liderado por David Pérez, supervisor de Onco-Hematología en el Hospital de Valme, surgió ante las necesidades que detectó en un caso, un paciente de 87 años, enfermo de cáncer y natural de Paradas.

“El caso de José lo viví muy de cerca. A su edad, este hombre tenía que ir y venir de Paradas al hospital, en trayectos de más de 100 kilómetros de ida y vuelta, para someterse a cambios del infusor (bomba para la administración de tratamiento) del catéter. Son pacientes frágiles sometidos a tratamientos agresivos de quimioterapia. Estos cuidados del infusor apenas requieren unos tres minutos, pero precisan del entrenamiento del enfermero”, explica David Pérez.

José acudió en alguna ocasión a su centro de salud para tratar de recibir atención de su catéter en su propio municipio, Paradas, pero el enfermero de Atención Primaria le explicó que no podía tocar el catéter porque desconocía su manejo. Esta realidad compartida por muchos otros enfermos de cáncer, que son sometidos a tratamientos de quimioterapia, motivó que el supervisor de Onco-hematología del Valme, se lanzara a un proyecto, con un objetivo claro: formar a enfermeros de Atención Primaria en cuidados básicos del catéter PICC.

El coordinador de Onco-Hematología David Pérez; el director de Oncología Médica en el Valme, Manuel Chaves; junto a los enfermeros Manuel González, Mª Carmen Pérez, Vanesa Salván y Ana Corzo. El coordinador de Onco-Hematología David Pérez; el director de Oncología Médica en el Valme, Manuel Chaves; junto a los enfermeros Manuel González,  Mª Carmen Pérez, Vanesa Salván y Ana Corzo.

El coordinador de Onco-Hematología David Pérez; el director de Oncología Médica en el Valme, Manuel Chaves; junto a los enfermeros Manuel González, Mª Carmen Pérez, Vanesa Salván y Ana Corzo. / José Angel García

Durante un mes David Pérez, veterano en el manejo del catéter, recorrió 20 centros de salud del Sur de la provincia para adiestrar a otros enfermeros en el manejo de este dispositivo. Esta iniciativa evita ahora los continuos desplazamientos al hospital de enfermos muy vulnerables y que residen en puntos muy dispersos de la provincia de Sevilla. El Área Sanitaria Sur, con el Valme como hospital referente, abarca desde Morón de la Frontera hasta Pruna, desde Lebrija hasta Las Cabezas.

El proyecto de David Pérez ha contado con el apoyo de la dirección de Enfermería del Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla, al frente de Carmen Candela, y con la implicación de más de 200 profesionales dedicados a los cuidados enfermeros en 30 centros de salud distribuidos por la provincia de Sevilla. Desde la puesta en marcha de este proyecto, los enfermos que portan el catéter PICC ya no tienen que acudir al hospital para cambios en el infusor del dispositivo, ni para analíticas.

El entrenamiento en los centros de salud permite que los pacientes puedan resolver estas situaciones en su propio municipio, lo cual les evita, al menos, entre cuatro y cinco desplazamientos al Valme. Se trata de la primera área hospitalaria en dar este paso, que además permite implantar cuidados avanzados de enfermería en el ámbito de la Atención Primaria.

“Gracias a la implicación de la UCI, que coloca el catéter, a los enfermeros de los centros de salud y al proyecto de David Pérez, se evitan desplazamientos innecesarios de los pacientes para técnicas que pueden realizarse en los centros de salud. Ha aumentado hasta el 95% la satisfacción de los pacientes”, asevera el doctor Manuel Chaves, director de Oncología Médica en el Valme.

PICC, en expansión

El PICC, catéter venoso central de inserción periférica, es un dispositivo “con mucha historia” comenta el supervisor de Onco-Hematología.

En Sevilla, la implantación de este catéter comenzó en 2009 en el Hospital de Valme, de la mano de David Pérez: “Todo surgió al tratar a los pacientes. Comprobé los efectos colaterales que tenía el sistema que se utilizaba entonces (2009) para administrar quimioterapia, en una enferma con cáncer de mama. Tras someterse a tratamientos, la mujer me mostró sus brazos. Sufría daños que limitaba el movimiento de sus brazos. La quimioterapia es agresiva y deterioró los vasos”.

David Pérez, supervisor de Onco-Hematología, e impulsor del proyecto. David Pérez, supervisor de Onco-Hematología, e impulsor del proyecto.

David Pérez, supervisor de Onco-Hematología, e impulsor del proyecto. / José Angel García

David Pérez: "El caso de José, de 87 años, lo viví muy cerca. Tenía que recorrer 100 km varias veces al mes"

David Pérez confirmó que estos pacientes necesitaban recibir el tratamiento a través de una vía central, para evitar el deterioro de vasos. La vía central permite la administración de grandes dosis de medicación. Tras contactar con especialistas que utilizaban el PICC como alternativa, el supervisor de Onco-Hematología apostó por implantar este catéter en el Valme. Lo consiguió en 2009 y rompió esquemas en las terapias intravenosas en su hospital.

El Hospital de Valme fue pionero hace una década en implantar la técnica PICC, en expansión ante las ventajas que aporta.

Especialistas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) son los encargados de colocar el PICC guiados a través de ecografía, lo que aporta seguridad. Se inserta a través de una vena periférica del brazo, por encima de la flexura del codo, y permite obtener un acceso al sistema nervioso central, lo cual facilita en gran medida la administración de tratamientos prolongados. Enfermeros especializados se encargan de los cuidados que requiere este tipo de catéter.

El doctor Manuel Chaves, director de Oncología Médica en el Valme. El doctor Manuel Chaves, director de Oncología Médica en el Valme.

El doctor Manuel Chaves, director de Oncología Médica en el Valme. / José Angel García

Manuel Chaves: "Con este proyecto el grado de satisfacción de los enfermos ha aumentado al 95%"

El área del Valme es también el primer hospital de Sevilla en ofrecer esta atención enfermera avanzada en centros de salud.

Las principales ventajas: evita continuas punciones que requieren los tratamientos intravenosos prolongados, algunos agresivos como la quimioterapia, y las analíticas (unas diez o doce punciones al mes en pacientes oncológicos para revisiones, transfusiones, analíticas, etcétera).

Durante 2018 se colocaron en el Hospital de Valme unos 500 PICC y de ellos, 350 en pacientes oncológicos. Esta técnica comenzó a aplicarse para administrar quimioterapia a pacientes con cáncer, pero en la actualidad especialistas de otras áreas médicas, como Medicina Interna, Enfermedades Infecciosas y Traumatología han incluido este tipo de catéter para tratar a sus pacientes. El PICC puede permanecer insertado hasta un año.

Desde el equipo de enfermería de Onco-Hematología del Valme, que está integrado por siete enfermeros, se ha detectado un “crecimiento significativo” en los últimos años del número de pacientes que portan este catéter.

La cifra de enfermos con este dispositivo para tratamientos prolongados irá creciendo en la medida que otras especialidades extiendan sus aplicaciones a sus pacientes. De momento el 90% de los enfermos con este catéter son oncológicos.

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