El impacto de la pandemia en el Ayuntamiento de Sevilla

¿Cuánto ha costado ya el Covid a las arcas municipales?

  • La Hacienda municipal ha ido cuadrando el presupuesto gracias a la situación de liquidez del municipio, un “colchón” que ha permitido afrontar un desfase de 150 millones de euros

El alcalde de Sevilla, Juan  Espadas, en un acto reciente.

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, en un acto reciente. / Juan Carlos Vázquez

El año del Covid se ha cerrado con una caída de los ingresos municipales que no tiene precedentes en el Ayuntamiento de Sevilla. La pandemia ha golpeado las arcas municipales y no sólo ha mermado sus ingresos, sino que ha obligado a reforzar los gastos descuadrando el presupuesto y obligando a la Hacienda local a buscar el equilibrio en las cuentas.

Los ingresos del Ayuntamiento de Sevilla proceden, fundamentalmente, de impuestos directos y  tasas por servicios públicos, al margen de la participación en los ingresos tributarios del Estado, ingresos procedentes de la aplicación de la Ley de Participación de las Entidades Locales en los Tributos de Andalucía, fondos europeos y créditos. Sólo las bonificaciones y exenciones aprobadas en 2020 en tasas e impuestos municipales tras el estallido de la crisis ha supuesto una merma millonaria: 93 millones si se le suma la caída de los ingresos por el impacto que el coronavirus ha tenido sobre el sector turístico, la cultura, el deporte y los servicios públicos, pues la falta de actividades ha impedido que se cobrasen tasas y que, por ejemplo, Tussam ingresara por la venta de billetes, pues el uso del transporte público cayó bajo mínimos. 

El desglose de este capítulo de ingresos recoge una bajada de 34,2 millones de euros en el Ayuntamiento de Sevilla, mientras que el resto, hasta 93 millones, se deduce de las cuentas de empresas municipales y organismos autónomos. Así, la Gerencia de Urbanismo ingresó 2,7 millones menos, la misma cifra que la empresa municipal de la vivienda, Emvisesa; y el Instituto Municipal de Deportes (IMD), -2,2 millones. La ausencia de actividades culturales y turísticas se reflejó también en un descenso de casi un millón de euros en el Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS), dada la suspensión del calendario cultural y de ocio; pero fue mucho mayor en el caso del Alcázar, cuya diferencia de ingresos con respecto al año anterior fue de 16,2 millones de euros, al estar cerrado tres meses a cal y canto y sufrir posteriormente el efecto de las restricciones de movilidad y la crisis económica. Y en el Consorcio de Turismo y Contursa, la sociedad que gestiona el Palacio de Deportes, la merma fue de casi 11 millones. Aun así, el balance peor corresponde a Tussam, con una grave caída de pasajeros que dejó en las cuentas de la empresa una reducción de más de 23 millones de euros con respecto al ejercicio anterior. Ya de por sí, la empresa de autobuses no cubre el coste real del servicio, por lo que cada año recibe transferencias de capital, una necesidad que este año se ha multiplicado. Tan sólo los ingresos de la Agencia Tributaria de Sevilla mostraron cierto equilibrio.

El alcalde visita uno de los dispositivos de reparto de ayuda municipal. El alcalde visita uno de los dispositivos de reparto de ayuda municipal.

El alcalde visita uno de los dispositivos de reparto de ayuda municipal.

Estas diferencias de ingresos propios (impuestos, tasas o precios públicos) del Ayuntamiento durante 2020 se deben, por una parte, a las medidas fiscales implantadas: reducciones de tasas y rebajas en concesiones y alquileres... Y por otra, a la propia situación económica, pues la recaudación es menor en tiempos de crisis.

Menos ingresos por tanto y un  mayor gasto público, especialmente en el ámbito social, para hacer frente a las consecuencias de la crisis sanitaria. La rápida intervención del gobierno local permitió sostener el estallido social en los primeros meses de la pandemia en los que el Ayuntamiento reforzó el reparto de alimentos y la atención a las personas sin hogar, al margen de las ayudas sociales concedidas en convocatorias extraordinarias y planes de choque con bonificaciones, por ejemplo, en la factura del agua o la luz para muchas familias.

En concreto, los extras a los que tuvo que hacer frente el Ayuntamiento a partir de mediados de marzo ascendieron a más de más de 25 millones de euros. El mayor coste fue el programa de garantías alimentaria, al que destinó en 2020 7,6 millones de euros. Le sigue la desinfección de los colegios para poder retomar el curso escolar, con un coste de 4,7 millones de euros; y la limpieza de otros edificios municipales, por 1,7 millones más, que se suman a la desinfección viaria, con un gasto por parte de Lipasam de 2,8 millones de euros. Un coste similar ha supuesto la compra de equipos EPI, guantes y mascarillas de protección para el personal municipal, en los que se ha gastado ya más de 2,7 millones de euros.

Juan Manuel Flores supervisa uno de los dispositivos montados para atender a la población en un polideportivo. Juan Manuel Flores supervisa uno de los dispositivos montados para atender a la población en un polideportivo.

Juan Manuel Flores supervisa uno de los dispositivos montados para atender a la población en un polideportivo.

La situación sanitaria obligó al Ayuntamiento a reforzar también los servicios sociales: sólo en la atención a las personas sin hogar, que estuvieron durante meses alojadas en pabellones deportivos y otros servicios municipales, el gasto se elevó por encima de los 2,2 millones de euros. Mientras que destinaron otro medio millón a reforzar los servicios sociales municipales.

La pandemia ha obligado a acelerar la digitalización de los servicios y a trabajar en remoto, para lo que ha hecho falta afrontar un gasto en el Ayuntamiento de Sevilla de casi 600.000 euros, correspondiente a la compra de material y equipos para los servicios del consistorio y la Gerencia de Urbanismo. Y también se reservó una partida de 200.000 euros para las campañas de información del Covid.

Y hubo un gasto social más, los casi dos millones de euros dedicados a ayudas directas a distintos sectores económicos castigados por la crisis. 

A estos conceptos se añaden también importantes transferencias para garantizar el adecuado funcionamiento de servicios públicos, como es el caso del transporte o del Palacio de Congresos, que suponen otros 25 millones de euros. Tussam recibió en 2020 por la pérdida de pasajeros 20  millones de euros, mientras que Contursa, ante la caída de ingresos, vio incrementado su capital en 2,5 millones.

“Por este motivo, desde el área de Hacienda se ha trabajado durante todo el ejercicio para lograr mantener una situación de equilibrio y de saneamiento en la Administración pública buscando nuevas fuentes de financiación, una mejor gestión de los recursos y el establecimiento de prioridades durante todo el año”, explican fuentes municipales.

A pesar de el fortísimo impacto económico, el saneamiento, la liquidez y la buena situación económica del Ayuntamiento de Sevilla han permitido que la ciudad pueda superar con solvencia y estabilidad un año tan difícil. Un colchón, en palabras del alcalde de Sevilla, Juan Espadas, que ha facilitado que se plantee además un presupuesto con un incremento del gasto público para el ejercicio 2021.

Según confirman fuentes del gobierno local, el Ayuntamiento de Sevilla sólo ha recibido por ahora tres millones de euros por parte del Gobierno central y nada desde la Junta de Andalucía para compensar estos gastos extras. Ahora es fundamental la búsqueda de vías de financiación, desde fondos europeos, a un plan extraordinario a través del patrimonio municipal del suelo u  acuerdos con otras administraciones…, así como una adecuada gestión de los recursos públicos. Así, por ejemplo, el Ayuntamiento ha conseguido incrementar sus niveles de ejecución presupuestaria sobre lo previsto respecto a ejercicios anteriores. Sin incluir los organismos autónomos y empresas municipales se han ejecutado 810 millones de euros en 2020, lo que es más que en años anteriores.

La puesta en marcha de las medidas para afrontar el Covid han obligado a modificaciones presupuestarias o la priorización de gasto, dado que la consigna de Hacienda ha sido  buscar  siempre que el año se cerrara con un equilibrio entre los ingresos y los gastos y, cuando ha sido necesario, tirar de gastos no ejecutables: ha habido gastos  en el presupuesto de 2020 que se han aplazado a 2021.

En total, los gastos extraordinarios por el Covid para el Ayuntamiento de Sevilla se sitúan en torno a los 50 millones de euros.

¿Qué pasará en 2021? El Ayuntamiento deberá seguir haciendo un gran esfuerzo para equilibrar las cuentas, pues sólo las medidas de reducciones fiscales suponen ya una caída mínima de seis millones de euros; se prevé un descenso en distintas tasas y precios públicos en un escenario de incertidumbre para Tussam o el Alcázar; se han congelado todos los impuestos y se calcula que habrá nueva caída en los ingresos por este concepto, pues la crisis económica derivada castiga cada vez más fuerte y a más familias. Es más, dada la gravedad de la situación sanitaria, todo a punta a que el riesgo de un nuevo desplome de las previsiones es cada vez más alto, por lo que una política fiscal equilibrada es fundamental para afrontar un escenario de déficit presupuestario o de limitaciones en el gasto público. 

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