El lazo aéreo que une Sevilla y Canarias

Las islas ofrecen una asombrosa riqueza de paisaje cambiante en pocos kilómetros de distancia

Binter opera cinco vuelos semanales con Tenerife y otros tantos con Gran Canaria

Canarias y Andalucía, más unidas que nunca con la nueva conexión aérea de Binter a Sevilla

Mar de nubes en El Teide

La nueva ruta Sevilla a Tenerife o Gran Canaria no solo trae recuerdos a esa generación de sevillanos que pasaron la luna de miel en las islas afortunadas como hace no mucho estuvo de moda la Rivera Maya y ahora destinos como Bangkok o Japón, también derriba las excusas de viajar a un destino que, aunque siempre atractivo, parecía lejos. Si a esto se le suma la posibilidad de sentirse como en la Playa del Inglés o en La Laguna desde que cruzas el control de embarque, las ganas de volar van aumentando aunque se le tenga miedo -o mejor respeto- al avión. La ruta operada por Binter tiene el "modo de volar canario" que es casi como decir las formas y el mimo de la aerolínea verde.

El avión que inauguró el vuelo de Sevilla a Tenerife se llamaba La Graciosa. Esta es la octava isla en incorporarse al archipiélago, concretamente en 2018. El hilo musical con canciones canarias, que en los vuelos inaugurales fueron en directo con Los Gofios, a Gran Canaria, y Los Sabandeños, a Tenerife Norte. Son pequeños detalles que hacen que el vuelo sea lo más cómodo para el viajero: los dos asientos por fila, espacio para que las rodillas no choquen con la espalda del viajero sentado delante, y sobre todo el trato de las TCP (Tripulantes de Cabina de pasajeros), antes azafatas.

El aeropuerto de Tenerife Norte tiene la ventaja de que está bien comunicado con Santa Cruz de Tenerife, en autobús existe la Línea 20. Esta ruta son unos 30 minutos, 20 en automóvil. La primera media hora en la isla del Teide y se adivina el contraste de climas. Cualquier tinerfeño les contarán que es fácil pasar del abrigo a la camiseta de mangas cortas en apenas media hora en coche. La variedad de tierras, la mezcla de culturas y sobre todo el inmenso apego a la tierra hace que el viajero comience a ver la isla como algo más que un destino de Sol y Playa.

El impresionante paisaje de El Teide
El impresionante paisaje de El Teide / M. G.

Casi al anochecer, con las luces de Navidad, las justas para evitar la contaminación lumínica porque gran parte de la isla está protegida, llama la atención la limpieza de las calles, el colorido brillante y vibrante de las flores -las de Pascua crecen en La Palma de forma salvaje- del parque García Sanabria y la temperatura fresca sin helar.

La importancia de la naturaleza se ve por todos lados, Tenerife es una de las plataformas volcánicas más altas del mundo. El Teide mide 3715 metros sobre el nivel del mar y 7.500 metros si se cuenta desde el lecho oceánico. Es el tercer mayor volcán de la Tierra desde su base en el lecho oceánico, después del Mauna Kea y el Mauna Loa, ambos en Hawái. La mitad de la isla es parque natural y sus aguas tienen la mayor concentración de cetáceos, sobre todo delfines mulares y calderones tropicales.

El perfil del viajero que llega hasta las islas ha cambiado en los últimos años, siguen buscando sol y playa, pero ahora quieren explorar, vivir experiencias como dormir en un refugio en el Teide o recorrer los viñedos con uvas que ya no existen en la península porque a Canarias no llegó la terrible plaga de filoxera que arrasó con las cepas peninsulares. Precisamente la agricultura está experimentando un auge centrado en producción ecológica. La tierra volcánica se convierte en aliada. "Los agricultores buscan como aliada la roca volcánica, cavan en ella haciendo que la porosidad y sus propiedades retengan el agua existente en el rocío, por lo que se optimizan los recursos hídricos", explica Ancor Robaina, un guía que vive y siente lo que cuenta, de manera que contagia a quien le escucha.

Viajeros embarcando en el aeropuerto de Tenerife Norte destino a Sevilla
Viajeros embarcando en el aeropuerto de Tenerife Norte destino a Sevilla / M. G.

Las ocho islas tienen un alto índice de vida endémica. La insularidad y el clima especial que le proporcionan los vientos alisios hacen que la vegetación sea tan extraña como abundante, incluso sobre roca volcánica, como ocurre en la fajana del volcán que erupcionó en La Palma en 1941. Entre las especies, el drago, que contrariamente a lo que pudiera parecer no es un árbol sino una planta. Como muestra de esta adaptación a millones de años de fuegos y lava está el pino canario, o tea canaria. Mucho más altos y espigados que los continentales, acarician las nubes que rodean la falda del Teide. El incendio de verano de 2023 arrasó con gran parte del parque natural, pero la vegetación renace y se abre camino entre la tierra oscura. Canarias tiene uno de los índices de vida endémica mayores.

Uno de los Binter que conectan las islas en el aeropuerto de La Palma
Uno de los Binter que conectan las islas en el aeropuerto de La Palma / M. G.

La agricultura es uno de los principales valores de las islas. Aquí el vino tiene sabores de antes de la plaga de filoxera que causó estragos en la península. Las uvas listán negro o malvasía dan unos vinos con personalidad propia. El archipiélago alberga más de ochenta variedades de vid registradas oficialmente, muchas de ellas endémicas y prefiloxéricas. Una copa, el almogrote, una buena muestra de quesos y bichillo en un guachinche es el mejor modo de reponer fuerzas después de subir al Teide. En estos locales, típicos de Tenerife, se vende vino de su propia cosecha acompañado de comida canaria casera, sencilla y económica. Tradicionalmente cerraba al acabarse el vino. Sobre este nombre, se cuenta que que los comerciantes ingleses que probaban el vino decían "I'm watching you" (te estoy vigilando), y de ahí derivó guachinche para referirse al lugar donde se degustaba el vino.

La fuerza de la naturaleza acompaña al viajero durante todo el recorrido por Tenerife. No solo en el parque del Teide, sino también en las ciudades. Santa Cruz, la capital, impresiona por la limpieza, el cuidado de sus árboles y plantas ornamentales y el mimo con el que el parque García Sanabria se integra en la ciudad. Un verdadero pulmón sin vallas ni rejas donde pasear entre jardines.

Plataneras en la fajana del volcán de San Juan (en primer término), al lado de la del Tajogaite
Plataneras en la fajana del volcán de San Juan (en primer término), al lado de la del Tajogaite / M. G.

Desde allí hasta la plaza de España, donde normalmente el agua ocupa el centro, pero en Navidad no porque la zona se aprovecha para un mercadillo y donde el resto del año hay agua, se utiliza para pasear.

Lo mejor para conocer una ciudad es deambular por ella, en una de esas plazas hay una estatua a un chicharro (una pequeña sardina). Chicharrero, el término con el que se conoce a los vecinos de Santa Cruz de Tenerife. Mientras que en La Laguna vivía la élite, los pescadores, los más humildes, vivían en Santa Cruz. La captura buena se vendía en la zona alta de la isla, donde estaba el poder, los pescadores se quedaban las piezas más pequeñas, los chicharros, por lo que los llamaron despectivamente chicharrero.

Entre 1833 y 1927 Santa Cruz es de iure la única capital de Canarias y arranca un plan urbanístico que crea el barrio de los hoteles, con casas modernistas. Es el lugar donde se sitúa el Hotel Mencey (soberano rey en guanche), creado hace más de 70 años para recibir a las personalidades. Conserva la arquitectura canaria en el patio y en un apetecible jardín con piscina.

El aeropuerto de Tenerife Norte está en La Laguna. Esta ciudad es Patrimonio de la humanidad. Cuando llegaron los insulares se fueron replegando hacia el interior, al refugio de los piratas y con un clima más fresco. La Laguna sirvió como modelo de ciudad para exportar a las nuevas tierras en América. De hecho, fue una de primeras ciudades no fortificadas y planificadas. Su catedral o la iglesia matriz de la Concepción además del Palacio del Obispo o la casa del adelantado son muestras de la importancia que tuvo esta ciudad. La parroquia matriz de Nuestra Señora de la Concepción fue erigida en 1497. Desde su torre se tiene una de las vistas más asombrosas de la ciudad.

Mirador de la Concepción con el cartel de la Isla Bonita
Mirador de la Concepción con el cartel de la Isla Bonita / M. G.

La Laguna es universitaria y tiene un continuo ajetreo de personas por sus calles, pero sin agobiar. Un buen momento para aprovechar una cafetería para tomar el barraquito: café con leche condensada, licor 43,espuma de leche, canela y ralladura de limón. Dulce, casi como los rosquetes laguneros o las rapaduras, estas últimas de La Palma.

Santa Cruz de Tenerife es una ciudad que llama la atención por la limpieza de sus calles y por el buen funcionamiento del transporte público. Precisamente para cohesionar el territorio son imprescindibles las guaguas aéreas, las conexiones entre aeropuertos son necesarias

Binter opera vuelos directos regulares a Canarias con cinco frecuencias semanales dobles, con vuelos los lunes, miércoles, jueves, viernes y domingos tanto a Gran Canaria como a Tenerife. Además, la aerolínea mantiene en esta ruta una de sus características diferenciales, que permite a sus pasajeros llegar por el mismo precio a cualquiera de las islas canarias al ofrecer gratis los vuelos en conexión, aprovechando los 220 trayectos interinsulares diarios que la aerolínea realiza en el Archipiélago.

Un día de playa a comienzos de diciembre en Tazacote
Un día de playa a comienzos de diciembre en Tazacote / M. G.

De este modo, media hora a través de las nubes es lo que separa, o une, las dos Santa Cruz, la de Tenerife y la de La Palma. Merece la pena visitar la Isla Bonita. Una belleza que atrapa desde la vegetación densa hasta el oscuro legado de la lava de Tajogaite en 2021 o San Juan en 1949. A pesar de la devastación del volcán en 2021, las carreteras vuelven a abrir y el verde de las plataneras contrasta fuertemente con el negro lávico.

En el sur de La Palma, Tazacorte, el pueblo con más horas de sol de Europa abre al océano las pequeñas playas de arena negra donde se combinan pequeñas calas con aparente calma y olas que chocan fuertemente contra las rocas. El insular sabe el que océano es traicionero y se cuida mucho de saber por dónde entrar al mar para bañarse. "Entrar es fácil, pero la salida puede complicarse si no conoces el mar", sentencia una bañista. Porque el cambio de temperatura entre el Mirador de la Concepción, junto al santuario de la Virgen de las Nieves, patrona de la isla y la playa de Tazacorte puede ser de los 6 -10 grados a los 25. Pasar del crudo invierno al suave verano en apenas 15 minutos de coche.

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