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Patrimonio

Así se recuperan las pinturas murales de la Parroquia de la Magdalena de Sevilla

Así se restauran las pinturas murales de la iglesia de la Magdalena de Sevilla / José Ángel García

Unos trabajos que avanzan a buena velocidad y que están deparando importantes novedades. La restauración de las pinturas murales de la nave del Evangelio de la Parroquia de la Magdalena, atribuidas a Lucas Valdés, ha permitido recuperar algunos de los medallones con escenas del rosario que formaban parte del programa iconográfico. Gracias a fotografías antiguas de calidad se han podido reintegrar tras un minucioso proceso de reconstrucción. Se ha hecho mediante la técnica del rigatino -rayado, en italiano- es decir, la aplicación de rayas muy finas y paralelas que, a cierta distancia, no se se distinguen y por las que queda constancia de la zona que no es original. El equipo de restauradores que dirige Carlos Peñuela comenzará a desmontar parte de los andamios en enero para dejar a la vista el gran resultado de la intervención. El arzobispo, monseñor Saiz Meneses, bendecirá la nueva zona museística y los trabajos de restauración el próximo 24 de marzo.

Las pinturas de la nave del Evangelio de la Magdalena están recuperando todo su esplendor y cromatismo gracias a esta intervención ambiciosa que está desarrollando la parroquia con sus propios medios. La tarea no es sencilla, puesto que esta zona se encontraba en un estado de conservación bastante precaria debido a humedades o a las altas temperaturas provocadas por el incendio que destruyó parte del antiguo convento dominico de San Pablo. De todas las maravillas que los restauradores han conseguido sacar a la luz, una de los más atractivas es la recuperación de los medallones en los que se representaban los misterios del rosario.

Los trabajos de reintegración de las pinturas. Los trabajos de reintegración de las pinturas.

Los trabajos de reintegración de las pinturas. / José Ángel García

En esta zona se encuentran los misterios dolorosos, además de uno de los gloriosos, el de la Resurrección posiblemente; mientras que la nave de la Epístola están los misterios gozosos y el glorioso de la Ascensión del Señor. "Los dos situados tras el órgano se encuentran totalmente desaparecidos, mientras que los dos del segundo cuerpo de la nave, sobre el retablo de ánimas, se encontraban también muy deteriorados", explica el párroco, Francisco Román.

Tras su limpieza y consolidación, pudo verse cuales eran los restos existentes sobre los que los restauradores podían plantearse una posible recuperación. El primer paso fue la reintegración de la orla perimetral, la cual podía hacerse con bastante exactitud gracias a los restos de los que se disponía y de la información que proporcionaban los demás rosetones que, por analogía, podían ser usados.

Foto que se ha utilizado para reproducir las pinturas. Foto que se ha utilizado para reproducir las pinturas.

Foto que se ha utilizado para reproducir las pinturas. / Víctor González Ramallo

Para conseguir la reintegración de las escenas del rosario representadas resultó clave el poder disponer de fotos de calidad, donde estas aparecían antes de que se deterioraran y perdieran. Una de estas imágenes, que acompaña a este reportaje, fue facilitada por Víctor González Ramallo. En ella se podían apreciar las pinturas tras el paso del Dulce Nombre de Jesús de la Hermandad de la Quinta Angustia. Con un tratamiento digital se pudieron reproducir los medallones dándole a los restauradores toda la información que precisaban.

Proceso de recuperación de los medallones. Proceso de recuperación de los medallones.

Proceso de recuperación de los medallones. / M. G.

La policromía y los diversos colores, que lógicamente no podía proporcionar una fotografía en banco y negro, ha sido aportada por los restos pictóricos existentes y la información proporcionada por los medallones de la nave de la Epístola, que se encuentran en bastante mejor estado que los del Evangelio que se están interviniendo. Para poder trasladar toda esa información a los trabajos de reintegración fue clave pasar a tamaño real la fotografía a papel vegetal. Seguidamente, mediante un sistema de punciones se ha podido saber con la suficiente exactitud cómo era el dibujo perdido. Aquellas partes que han sido reintegradas han quedado debidamente señaladas mediante la técnica del rigatino -rayado, en italiano- es decir, la aplicación de rayas muy finas y paralelas que, a cierta distancia, no se se distinguen. 

Gracias a ello, las escenas de la Flagelación y la Coronación de Espinas se pueden apreciar ahora tal y cómo eran en su origen. 

Una de las vidrieras ya colocada. Una de las vidrieras ya colocada.

Una de las vidrieras ya colocada. / José Ángel García

La restauración también constató la existencia de una pintura de San Cristóbal bajo el cuadro de las Ánimas. Ya se tenía constancia por documentación fotográfica, pero ahora, se ha comprobado que formaba parte de un conjunto, como ha señalado Carlos Peñuela, director de la intervención: "Se ha limpiado y fijado porque el proyecto actual no contempla más. Formaba parte del conjunto mural de la nave. El retablo actual se puso después para enmarcarlo". Además, en un futuro, se estudiaría el modo de que también pudiera ser visible, instalando como en Italia algún tipo de estructura móvil en el retablo. Los restauradores están actualmente reintegrando las pinturas que enmarcan al retablo utilizando la misma técnica del rigatino para diferenciarlo de lo original.

La tercera fase será tras el Corpus

El párroco, Francisco Román; y el director de la restauración, Carlos Peñuela, bajo la bóveda con las pinturas ya reintegradas. El párroco, Francisco Román; y el director de la restauración, Carlos Peñuela, bajo la bóveda con las pinturas ya reintegradas.

El párroco, Francisco Román; y el director de la restauración, Carlos Peñuela, bajo la bóveda con las pinturas ya reintegradas. / José Ángel García

Actualmente ya se encuentra terminada la bóveda de las Ánimas. El andamio de esta zona se desmontará a finales de enero. Hasta antes de la Semana Santa se seguirá trabajando en la fase 1, que es la bóveda más cercana a la capilla del Rosario. Esta parte está sólo pendiente de las reintegraciones. Ya se han puesto también las vidrieras en los recuperados vanos. Gracias a ello la luz volverá a inundar a estas pinturas devolviéndoles toda su vida.

Los andamios volverá a la Magdalena tras el Corpus para intervenir la tercera bóveda de la nave del Evangelio. El coste total de la restauración de la nave es de 201.581 euros. La tercera fase supone 62.000. La parroquia está haciendo frente a la intervención con fondos propios, ayudas como la de la Quinta Angustia, y numerosas aportaciones personales. Para recaudar dinero se han puesto en marcha varias campañas entre los feligreses. También mantiene abierto un Bizum (00275) y una cuenta (ES27 3187 0343 6653 3261 9427) para que todas las personas que quieran puedan colaborar en la recuperación integral de la que es el tercer templo de Sevilla, cuyo patrimonio es de una categoría excepcional.

Pintura en la que se observa la zona reintegrada gracias al "rigatino" (rayas). Pintura en la que se observa la zona reintegrada gracias al "rigatino" (rayas).

Pintura en la que se observa la zona reintegrada gracias al "rigatino" (rayas). / José Ángel García

La Asociación para la Defensa del Patrimonio, Adepa, también se ha propuesto colaborar en esta gran restauración. Para ello ha organizado un concierto-homenaje a la parroquia por su trabajo para recuperar este patrimonio de todos. Será el día 15 de diciembre en un marco incomparable como es la Casa de Pilatos. Lo llevará a cabo Ars Ensmble que interpretará obras de Albéniz, Falla, Granados, Piazzolla y Lorca. El precio de la entrada es de diez euros. Todo lo que se recaude será para la restauración.

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