El magisterio de Cristóbal Ramos

Patrimonio

Manuel Antonio Ruiz-Berdejo y Antonio Díaz Arnido recuperan la policromía original de la Virgen del Carmen del Santo Ángel y le devuelven todo su cromatismo. Será coronada en octubre.

El magisterio de Cristóbal Ramos
El magisterio de Cristóbal Ramos
Juan Parejo

07 de julio 2015 - 05:03

El mejor Cristóbal Ramos está de vuelta en el Santo Ángel. La comunidad carmelita presentó este lunes la restauración que se le ha practicado a la Virgen del Carmen y el resultado ha sido espléndido. La portentosa imagen ha recuperado su policromía original y, con ella, un cromatismo que se encontraba totalmente oculto. Manuel Antonio Ruiz-Berdejo y Antonio Díaz Arnido son los responsables de la intervención que se ha extendido desde la semana de pascua hasta la pasada semana. Los restauradores explicaron este lunes los pormenores de los trabajos junto al prior de la comunidad, Francisco Javier Jaén, y el padre Juan Dobado.

Durante los tres meses que aproximadamente ha durado la restauración de la Virgen que preside el altar mayor del Santo Ángel, los restauradores han intervenido tanto en el soporte como en la policromía. La escultura se encontraba en un estado de conservación bastante precario, por lo que los trabajos han sido muy minuciosos y delicados teniendo en cuenta, además, que está realiza en telas encoladas (los ropajes) y barro (carnes). "El soporte estaba muy mal. Con el tiempo las telas encoladas se reblandecen", explicó Ruiz-Berdejo a este periódico. Los fieles y devotos que acudan al Santo Ángel para reencontrarse con la imagen descubrirán una policromía muy rica que se encontraba oculta. "Hemos recuperado la original de Cristóbal Ramos. Encima tenía otras dos. No tenemos documentación de cuando se restauró previamente la escultura, pero suponemos que fue a principios del siglo XX".

Entre los descubrimientos que ha deparado la restauración están el pelo rubio del Niño Jesús, la vuelta de la capa de la Virgen, que es de color celeste y no blanco como estaba repintada, el traje púrpura del Niño o el tono plateado de las nubes: "Ahora se perciben las distintas capas de color". Los restauradores y la comunidad carmelita se encuentran muy contentos por el remozado aspecto de la Virgen. "Sabíamos que era una escultura de mucha calidad, pero nos ha sorprendido todavía mucho más".

La imagen no volverá a su lugar habitual hasta después de su coronación canónica, celebrándose la novena con la Virgen sobre el presbiterio. El arzobispo, monseñor Asenjo, que ya destacó la belleza de esta Virgen del Carmen, oficiará la ceremonia el próximo 10 de octubre en el templo de la calle Rioja. El orfebre Juan Borrero ya trabaja en las coronas de oro tanto de la Virgen como del Niño.

stats