Ningún mayor sin compañía
Solidarios presenta la campaña 'Mójate en verano' para que ningún mayor pase solo las vacaciones l Solidarios para el desarrollo. Sede en el Pabellón de Uruguay (Avda. de Chile s/n). Más información: 'www.solidarios.org.es'.
Más de ocho años ha estado María Luisa Pallán Flores -de 78 años de edad- sin salir de su piso en el barrio de Triana hasta el pasado octubre, cuando voluntarios de la ONG Solidarios para el Desarrollo la acompañaron en su primer paseo por las calles de Sevilla desde el año 2000. "Me llevaron a ver al Gran Poder porque yo tenía una promesa, también a la Alameda y a la calle Betis. Mi pescadera salió llorando cuando me vio después de casi nueve años", explica la anciana.
El caso de María Luisa Pallán es extremo pero no por ello resulta inusual. En silla de ruedas desde pequeña, vivía acompañada por su hermana hasta que ésta falleció a finales del pasado siglo. Desde entonces, y tras sufrir una rotura de cadera, no salía a la calle por miedo. Paul Isostegui -33 años- es el voluntario que visita a María Luisa todas las semanas. Cuenta cómo "primero contactamos con ella por teléfono y se mostró dispuesta a que fuéramos a visitarla. El primer día casi ni me miraba. Estaba muy seria y sólo miraba a Virtudes -delegada de la organización-, ya que algunos mayores sólo quieren voluntarios de su mismo sexo, pero María Luisa y yo nos cogimos cariño rápidamente".
Paul es sólo uno de los más de 160 voluntarios con los que cuenta la delegación sevillana de Solidarios para el Desarrollo, que se puso en marcha en 1993 con la colaboración de la Universidad de Sevilla. La sede central, en Madrid, nació en 1987 ligada a la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense.
La ONG presenta en estas fechas la campaña Mójate en verano con el fin de que ningún mayor se quede sin compañía en vacaciones. Según explicaron, más de un millón de personas mayores viven solas en España, una cifra que aumenta durante la época estival.
Virtudes González, delegada de la organización en Sevilla, explica las dificultades del programa de ancianos, para el que cuesta conseguir voluntarios al parecer, en teoría, un programa menos atractivo. "Vamos a hacer promoción del programa mediante cartelería y a menudo montamos stands en las facultades. De hecho, yo misma empecé como voluntaria en la organización a través de un stand en la Facultad de Psicología", comenta.
En defensa del programa de acompañamiento de mayores, Paul puntualiza que "la gente lo que tiene que tener es ganas de hacer eso de corazón, ganas y tiempo". "Se le coge cariño a la persona. Estoy yo mucho más agradecido que ella por todo lo que me da. Es algo con lo que me lleno el espíritu. Me siento bien haciendo un bien a una persona. Nunca sabes cuando puedes quedarte solo", añadía.
Solidarios para el Desarrollo trabaja de cara al futuro para aumentar el número de voluntarios, que permanece estancado desde hace unos años. "Creo que se debe a la gran oferta de voluntariados y ONG que existen en la actualidad. El voluntariado nuevo va y viene, no es estable", apunta la delegada de la organización.
Financiada por la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Sevilla y ahora también Cajasol, Solidarios es una organización humanitaria declarada de interés público, cuyos objetivos son el voluntariado social, la cooperación con los pueblos empobrecidos del sur y la sensibilización en temas de justicia social y solidaridad.
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