La parroquia de San Julián cerrará por obras tras la Semana Santa

Patrimonio

El presupuesto alcanza los 600.000 euros, de los que el 50% lo paga el Arzobispado de Sevilla

Santa Marina y San Marcos son las sedes provisionales que se barajan para la Hiniesta y el Rosario

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Fachada principal de la parroquia de San Julián.
Fachada principal de la parroquia de San Julián. / Juan Carlos Vázquez

La parroquia de San Julián, al norte del Casco Antiguo de Sevilla, cerrará por obras tras la Semana Santa de 2026. Así lo ha anunciado su párroco, el sacerdote Amador Domínguez, en la función al Cristo de la Buena Muerte, titular de la Hermandad de la Hiniesta. Tanto la corporación del Domingo de Ramos como la de la Virgen del Rosario habrán de buscar sedes provisionales mientras que duren los trabajos. Se barajan como templos para esta estancia Santa Marina y San Marcos.

El párroco Amador Domínguez ha informado a la finalización de la eucaristía de que el coste de la intervención alcanza los 600.000 euros. De esta cantidad, la mitad la sufragará el Arzobispado de Sevilla, mientras que el otro 50% lo habrá de abonar la parroquia a través de cuotas y aportaciones extraordinarias.

El sacerdote no ha querido poner fecha límite para la duración de esta reforma que, a priori, se antoja larga en el tiempo. Sólo se sabe que el templo cerrará tras la Semana Santa. Las intervenciones a acometer se desarrollarán tanto dentro como en la fachada de la iglesia. También se intervendrá en la techumbre, que requiere de una importante reparación, aunque, por ahora, no reviste peligro ni compromete la seguridad de los feligreses.

Un Domingo de Ramos especial

Este cierre afecta a las dos hermandades que allí radican. Una es la de la Hiniesta, que en 2027 podría verse obligada a realizar su estación de penitencia el Domingo de Ramos desde otro templo cercano. La otra es la de la Virgen del Rosario, corporación de gloria que habrá de buscar también sede provisional mientras se desarrollan los trabajos.

Según ha podido saber este periódico, se barajan como templos para estas estancias la iglesia de Santa Marina y la de San Marcos, ambas situadas al norte y al sur de la cercana calle San Luis. De este modo, ninguna de las dos hermandades se alejaría de su entorno más inmediato.

La parroquia de San Julián será protagonista el próximo 23 de febrero, primer lunes de cuaresma, del Vía Crucis que organiza el Consejo de Cofradías, pues de allí saldrá el Cristo de la Buena Muerte, que este año preside dicho culto. Este Domingo de Ramos será también visita obligada, ya que se desconoce cuánto tiempo tardará en verse de nuevo a nazarenos en este templo, tan cargado de historia, al ser donde se venera desde hace muchos siglos a la Hiniesta Gloriosa.

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