Patrimonio histórico

La última gran obra del Palacio Arzobispal

  • El ala norte del edificio será rehabilitado gracias a una inversión de casi 700.000 euros en seguridad y accesibilidad

El Palacio Arzobispal visto desde la torre de la Giralda. El Palacio Arzobispal visto desde la torre de la Giralda.

El Palacio Arzobispal visto desde la torre de la Giralda. / Antonio Pizarro

Una gran obra que afecta al célebre salón de los cuadros y a la suntuosa escalera principal del Palacio Arzobispal. Un proyecto de casi 700.000 euros de presupuesto que supondrá la rehabilitación de varias plantas del ala norte del edificio, que incluirá la particularidad de asumir además algunos metros cuadrados del actual hotel Los Seises.

El documento que describe la última gran reforma que necesita el palacio –un dossier de 690 folios– ya está terminado y ofrece detalles de gran interés sobre el estado de conservación de algunas de las partes más conocidas del inmueble. El arzobispo Asenjo concluirá así el plan director que puso en marcha durante su pontificado para dejar el palacio a punto, en buen estado de conservación y listo para el programa de visita cultural previsto. Se trabajará en varios recintos de la planta baja que actualmente albergan dependencias del área de tribunales de Primera Instancia y espacios para almacén del personal de mantenimiento del edificio; en salas de la planta principal de las dependencias privadas del prelado; en recintos sin uso de la planta baja cubierta y, por último, en dos escaleras hasta el nivel de las cubiertas. En el caso de las escaleras, el informe destaca que presentan “numerosas lesiones”, incluidas algunas patologías con riesgo estructural, de ahí la importancia y la conveniencia de la intervención.

Fuente: COAS. Fuente: COAS.

Fuente: COAS. / Dpto. de Infografía

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En la planta baja, en el área de los actuales tribunales de Primera Instancia, la principal intervención será la redistribución de las diferentes estancias como oficinas y zonas de restauración tras la mudanza de los tribunales a la nueva zona construida en el antiguo salón de Santo Tomás. Se proyectará un nuevo aseo a costa de ganarle espacio al hotel Los Seises (propiedad del Arzobispado y cedido para su explotación). En esta planta baja será muy importante el refuerzo de los forjados, que presentan problemas diversos: falta de apoyo en los muros de carga, pudrición y deterioro de las vigas de madera, levantamiento de las solerías, etcétera. Se tendrán en cuenta las características de cada forjado, pues no se realizarán los mismos refuerzos si se trata de vigas de madera sin ningún valor que si son forjados con artesonados. En la planta baja está prevista también la construcción de una nueva sala junto al actual archivo histórico.

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La intervención en la planta principal se localiza en las dependencias privadas del arzobispo, donde se ejecutará una nueva biblioteca y se mejorará el entorno de esta estancia. También se reforzarán algunos forjados: los de la escalera principal, salón Santo Tomás, antecomedor de gala y Salón de los Cuadros. En esta última estancia, una de las más conocidas del Palacio y de mayor interés para el público cuando se organizan visitas, se actuará para frenar las filtraciones que puedan dañar los cuadros situados en el techo. Se desmontarán todas las obras de arte de este salón y se levantará el falso techo para poder intervenir en la cara interior del forjado. Para solucionar estos problemas se realizará una completa limpieza del forjado por su cara inferior, se aplicará un tratamiento sobre las vigas metálicas para corregir posibles corrosiones que hayan podido sufrir.

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La principal intervención en la planta baja cubierta se centrará en la escalera, que presenta problemas estructurales, tanto en lo smuros de carga donde se apoya, donde se aprecia riesgo de desplome en algunos puntos, así como en la bóveda que la cubre, en la que se observan importantes fisuras, algunas de las cuales ya tienen la calificación de grietas.

En general, la intervención tratará los muros de carga incluidos en la zona de obra. Se ha comprobado que muchos de estos antiguos muros de carga se encuentran vacíos, quedando únicamente pequeños “machones” de los mismos que son los que trabajan para sostener el edificio. Este problema se detecta a partir de la segunda crujía desde el interior de los patios.

En general, la intervención arquitectónica planteada pretende mejorar la distribución de los espacios, acondicionar los accesos y dotar a las distintas zonas de todas las instalaciones necesarias con objetivos muy claros: la conservación del edificio, un bien con enorme valor patrimonial e histórico; poner a punto esta zona del Palacio Arzobispal en lo que se refiere a seguridad, accesibilidad e instalaciones; reorganizar el acceso y la circulación de personas, incluidas las que sufren discapacidades, al mismo tiempo que mejorar las condiciones de evacuación y seguridad contra incendios y, por último, mejorar los elementos constructivos que se han visto afectados por el paso del tiempo. Siempre sin alterar el valor patrimonial de forjados, muros de carga, bóvedas, cubiertas, artesonados, etcétera

El salón de los cuadros, que será remodelado. El salón de los cuadros, que será remodelado.

El salón de los cuadros, que será remodelado. / M.G.

La mayor partida del presupuesto se destina al tratamiento de las estructuras: un total de 223.000 euros, lo que supone un 35% de las cuentas. El Arzopbispado contará con la colaboración del Cabildo Catedral para sufragar esta gran obra. El templo metropolitano es una de las principales fuentes de ingresos de la Diócesis. También se hará uso del canon que paga la concesionaria del Hotel Los Seises, unos 300.000 euros anuales.

La intención del Arzobispado es devolver la “dignidad” perdida a un inmueble histórico. Se trata de una importante obra de reforma en el Palacio Arzobispal. La autoridad eclesiástica ejecuta un Plan Director en el que se programan las diferentes reformas que necesita el palacio en general, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1969, una catalogación que, por lo tanto, obliga a someter cualquier proyecto urbanístico a la supervisión de la Comisión Provincial de Patrimonio de la Consejería de Cultura. La intención del Arzobispado es iniciar cuanto antes la remodelación de la zona escogida en primer lugar en el citado plan, redactado por el arquitecto Antonio Campos.

La finalidad es instalar en ese espacio “con toda la dignidad posible” los tribunales eclesiásticos y algunos otros servicios propios de la Curia. Los cuadros, todos de gran valor, serán trasladados la biblioteca durante la ejecución de la obra. Por el momento no hay fecha de inicio de los trabajos. Hay que esperar a que concluyan las obras actuales y a que las autoridades patrimoniales den el visto bueno al proyecto que comprende la última fase de este plan.

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