La inversión prevista para el camposanto

Más de 800.000 euros para reparar hornos y construir osarios en el cementerio

  • El presupuesto reserva dinero para demoler varios grupos de sepulturas antiguas en riesgo de colapso e instalar aire acondicionado en distintas dependencias

Una deteriorada pared de nichos en el Cementerio de San Fernando. Una deteriorada pared de  nichos en el Cementerio de San Fernando.

Una deteriorada pared de nichos en el Cementerio de San Fernando. / José Ángel García

Apuesta notable por el Cementerio de San Fernando. El equipo de Juan Espadas ha elaborado un presupuesto para el año que viene en el que se aumenta considerablemente la inversión para el camposanto con la intención de mejorar el servicio y adecentar sus instalaciones. El presupuesto crece hasta los 806.000 euros e irá destinado para rehabilitar los hornos crematorios, la demolición de grupos de sepulturas o la construcción de osarios y columbarios.

Una de las partidas tiene como destino una las principales demandas de la ciudad en los últimos años: el mal funcionamiento de los hornos crematorios. Para buscar las causas de esta merma hay que tirar de hemeroteca. A finales del verano de 2017 los trabajadores del cementerio alertaban de que habían de funcionar cinco de los siete hornos de los que consta el crematorio. No era la primera vez que esto ocurría. Años atrás –incluso en el mandato del socialista Alfredo Sánchez Monteseirín– se habían llegado a estropear todos los hornos, lo que provocó que la mayoría de las familias optasen por acudir al servicio que se prestaba en los crematorios de municipios cercanos, que vieron una auténtica oportunidad de negocio a raíz de este problema.

Los técnicos municipales entienden que dada la antigüedad de los hornos crematorios y su uso constante, es preciso de forma periódica proceder al saneamiento del bloque refractario y de la solera de la cámara. Entre las inversiones también aparece la necesidad de adquirir e instalar equipos de aire acondicionado en distintas dependencias del camposanto destinadas tanto al público como a los propios trabajadores.

El crematorio mejorará con el saneamiento del bloque refractario y la solera de la cámara

En los presupuestos aparece una inversión para la construcción de 968 osarios y 192 columbarios. Justifican la obra en que “el crecimiento experimentado en la práctica de incineraciones frente a las inhumaciones hace necesario contemplar la disponibilidad de un gran número de columbarios destinados al depósito de urnas cinerarias”. Y eso que las incineraciones en el cementerio de San Fernando están a la baja. Un descenso que no obedece a la tendencia de los sevillanos a la hora de dar enterramiento a sus familiares, sino a los problemas técnicos en los hornos crematorios y a la política de mercado de las empresas funerarias, que derivan esta gestión a los crematorios ubicados en las localidades cercanas a la capital. Tales circunstancias han provocado que en dos años se reduzca un 20% el número de cremaciones en el camposanto municipal (y por consiguiente sus ingresos), donde también siguen reduciéndose las inhumaciones. El número mayor de incineraciones en el camposanto se registró en 2015. Aquel año se alcanzaron las 3.854 cremaciones. El pasado ejercicio esta cifra bajaba a las 3.077, es decir, casi 800 menos en dos ejercicios.

El servicio del cementerio de San Fernando ha podido comprobar que los grupos más antiguos de osarios presentan un grave deterioro, por lo que se ha decidido proceder a su demolición. “En todo caso, la disponibilidad actual de osarios y columbarios sigue siendo insuficiente para atender la demanda de los ciudadanos”. Además, apuntan que existen varios grupos de unidades de enterramiento (San Hermenegildo, San Clemente, Jesús del Gran Poder, San Salvador, Santísima Trinidad o San Martín de Porres) de diferentes alturas y mucha antigüedad construidos con materiales tradicionales, que por haber sido sometidos a varios ciclos de inhumación-exhumación de cadáveres, han perdido la cohesión entre los componentes de las diferentes fábricas y amenazan con el colapso, por lo que se ha decidido no volver a reutilizarlos y proceder a su demolición.

Los técnicos reconocen que la disponibilidad de osarios y columbarios sigue siendo insuficiente

No todo el presupuesto se concentra en inversiones reales. Otra partida de 261.397,66 euros es para cubrir los gastos corrientes en bienes y servicios. Entre ellos se encuentra el mantenimiento de maquinaria diversa del servicio de cementerio, que comprende la realización de revisiones periódicas y de reparaciones de diversa maquinaria utilizada habitualmente, incluyendo retroexcavadora Bobcat; los equipos de protección individual como guantes, monos de trabajos, mascarillas u otros elementos de seguridad que garanticen los mínimos exigidos por la legislación vigente en materia de prevención de riesgos y salud laboral; el suministro de cal y de brochas para trabajos de adecentamiento de las unidades de enterramiento; el suministro de sillas y escenario para ceremonia religiosa o la celebración anual de la misa de los Fieles Difuntos oficiada por el Arzobispo de Sevilla, que cuenta con una gran afluencia de público.

El gobierno socialista destina dinero para indemnizaciones por responsabilidad patrimonial para responder de los eventuales daños que puedan ocasionarse en sepulturas por el propio personal municipal; la prestación del servicio de seguridad, vigilancia integral y mantenimiento de sistemas de control en el recinto del cementerio municipal para evitar robos y actos vandálicos; y el servicio de compactador necesario para la eliminación de los ingentes residuos que se producen en el cementerio. El gasto en personal llega a los 3,8 millones de euros.

Lápidas en mal estado en el camposanto. Lápidas en mal estado en el camposanto.

Lápidas en mal estado en el camposanto. / José Ángel García

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios