Sevilla

La restauración de Las Teresas comenzará en julio

  • Ya se han recaudado los 125.000 euros para la primera fase de la intervención

Comentarios 1

La primera fase de la restauración del convento de San José (popularmente conocido como Las Teresas), en el barrio de Santa Cruz, comenzará el próximo mes de julio. En un tiempo récord -apenas un año- la informal plataforma ciudadana creada por iniciativa de dos economistas, Gonzalo Gil y Antonio Guerrero, ha conseguido reunir (y sobrepasar) los 125.000 euros necesarios para acometer la urgente reparación de las cubiertas de este inmueble del siglo XVII, que amenazan con hundirse debido a la carcoma que ha deteriorado la viguería de madera. Por el momento, las 18 monjas de clausura que habitan en el convento (fundado por la propia Santa Teresa de Jesús en 1575) han tenido que mudar sus celdas ante el inminente peligro de derrumbe.

Especialmente, hay urgencia en intervenir las cubiertas del antecoro y de la tribuna, las más deterioradas. El proyecto es sencillo. Consiste en desmontar y almacenar la teja antigua, sustituir la viguería de madera carcomida por otra de metal, colocar un tablero, impermeabilizar y, finalmente, volver a colocar la teja antigua. Una vez finalizada la intervención, el aspecto exterior del convento será idéntico al de hoy.

Aunque el presupuesto para esta primera fase de las obras era de 180.000 euros, la plataforma ha conseguido abaratarlo hasta los 125.000 gracias a la colaboración del estudio de arquitectos Beuve (Carlos Violadé y Diego Brieva), que sólo cobrará el gasto de personal, y a Construcciones Bellido, empresa que se hará cargo del proyecto y que es conocida por su dilatada experiencia en intervenciones en inmuebles históricos (San Jacinto, el Santo Ángel y, sobre todo, la exitosa restauración de la iglesia del Salvador). Por su parte, la Gerencia Municipal de Urbanismo se ha comprometido a cobrar sólo el 10% de la licencia de obra, según afirman Gonzalo Gil y Antonio Guerrero.

Más cara y compleja será la segunda fase, que afectará al claustro (con un preocupante desplazamiento hacia el este) y cuyo coste será de unos 600.000 euros -aún por conseguir-.

La idea es acabar las obras antes de que comience la temporada de lluvias de otoño. Como afirman los responsables del estudio Beuve, "no estamos ante un problema meramente estético, sino de una obra que se debe acometer con urgencia".

Como ejemplo del valor patrimonial que guarda el convento (cuya iglesia es obra, al parecer, de Vermondo Resta) basta recordar el manuscrito original de Las Moradas de Santa Teresa, la Inmaculada de Juan de Mesa, el retablo de la Transverberación de Santa Teresa de Fernando de Barahona o el Dios Padre de Herrera el Viejo, entre otras piezas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios