El reto de futuro es mejorar el mantenimiento del carril
Los ciclistas elogian el carril y critican los baches, los tramos usurpados por árboles o veladores y los desniveles
El 9% de los desplazamientos mecanizados se hacen en bicicleta en Sevilla, un dato que indica la satisfacción que muestran los usuarios del carril bici. El reto es mantener y mejorar adecuadamente el patrimonio viario construido.
Juan Carlos Durán se traslada cada día desde Montequinto, donde tiene fijado su domicilio, hasta el Hogar de San Fernando en el barrio de la Macarena donde trabaja. Hace cerca de 21 kilómetros diarios con su bicicleta particular y reconoce que la "ha ido renovando". Para este sevillano y aficionado a la bicicleta, el hecho de tener el carril motiva a coger en más ocasiones este vehículo, ya que antes era "más peligroso". Conoce bien los trazados y critica la estrechez y las zonas compartidas en la Ronda Histórica -el punto negro que hay frente a la gasolinera de Capuchinos, por ejemplo- y la falta de señalización en lugares como el cruce de la avenida de La Paz que transita llegando desde Montequinto.
Los veladores que usurpan con sus sombrillas el espacio de carril o las ramas de algunos árboles que invaden algunos tramos son objeto de crítica de éste y otros ciclistas como Antonio Jiménez, que se hace entre 10 y 12 kilómetros diarios sobre su bicicleta. Reconoce que la frecuencia con que hace uso de las dos ruedas aumentó con la construcción del carril bici: "Nos ha costado trabajo pero ha venido muy bien. Esta ciudad invita a disfrutarla, no es para ir rápido". Este devoto de la bici explica que "practicar" este transporte da salud y evita mucho ruido y contaminación: "Mi moto lleva más de un año parada y se nota que cada día más gente se apunta a la bicicleta".
José Antonio Zapatero no tiene empleo y sale a transitar la ciudad con la bicicleta de su hijo: "Esto es lo mejor que han hecho, yo la cojo todos los días y, por lo menos, te despejas". La mejora que propone tiene que ver con los desniveles de las vías que provocan charcos en época de lluvias o los "saltos" que hay en el tramo de Menéndez Pelayo. "Cuando llueve o el suelo está mojado la cojo lo menos posible porque te pones perdido y es más peligroso", explica este sevillano. En el paseo, hoy le acompaña su mujer, Auxiliadora Herrera, quien se ha comprado su propia bicicleta recientemente y la utiliza los fines de semanas para mejorar sus rodillas con un poco de deporte. Reconocen que hace años que no cogen una bicicleta pero en esta ocasión llevan dos horas sobre ruedas recorriendo el Paseo de Colón o la Expo.
Rocío Domínguez tiene su propia bicicleta y es usuaria del sistema de alquiler Sevici. Antes de la construcción del carril la usaba menos porque además temía sufrir un robo: "Ahora voy a trabajar en Sevici aunque a veces falla y mi bicicleta la tengo para pasear como siempre". Su hermano, Jesús Domínguez, es otro sevillano más satisfecho con el carril bici: "Por lo general está muy bien aunque ampliaría el recorrido en algunas zonas".
No sólo los ciclistas se benefician de estas vías. Francisco Hernández se desplaza en silla de ruedas: "Ahora voy mucho más cómodo". Critica que algunos baches están siendo parcheados en lugar de reparados íntegramente, lo cual es menos seguro y más peligroso.
También te puede interesar
Lo último