Los Reyes Magos despliegan su magia a lo largo y ancho de Sevilla
Sus Majestades de Oriente salieron en 17 cortejos, entre ellos, Triana, Pino Montano, San Bernado y Sevilla Este
Los Reyes de la Cabalgata son los niños
Algunas persianas empezaban a levantarse en la mañana más especial del año y los termómetros marcaban 3ºC. Los expertos habían anunciado que el 6 de enero, el día de Reyes, sería una de las jornadas más frías de la última década en la capital hispalense. Sirva este arranque meteorológico para justificar que poco importa el tiempo si de ilusión, magia, música y calle se trata. Los barrios de la ciudad dieron cuenta de ello. A eso de las 10:00 se podían ver a los primeros pajes y beduinos en el Polígono San Pablo, en Cerro-Amate y en Torreblanca de camino a los puntos de partida de las Cabalgatas de estos barrios. Detrás de los pequeños protagonistas, padres, madres y abuelos cargados con bolsas llenas de pelotas, chucherías y juguetes para repartir a lo largo de recorridos que se caracterizan por la implicación de los vecinos.
Que las Cabalgatas de los barrios cobran más peso y popularidad conforme pasan los años es evidente. Cualquier excusa es buena para estirar un poquito más las fiestas navideñas. Así lo demostraron los más de 17 cortejos que pisaron las calles desde bien temprano, demostrando que la magia de Sus Majestades de Oriente es capaz de alcanzar cualquier lugar.
Pino Montano, los más madrugadores
Entre los más madrugadores, la Estrella de la Ilusión de Pino Montano. “¡Qué guapa vas!”, le gritó una enfervorecida vecina en cuanto su carroza pisó la calle Delineantes. A ella le siguieron nada menos que una decena de carrozas y varias charangas animando el cotarro. La particularidad principal de este tipo de Cabalgatas es que los participantes se conocen, son familia y lo demuestran en cada esquina con abrazos, saltos y bailes.
Entre Melchor y Baltasar, sonaron El patio de mi casa, Mi gran noche, Que bonito está mi Cai –no queda ni una semana para que el Falla abra sus puertas–, Todos los días sale el sol y Potra salvaje que sirvieron para poner al público a bailar. Los beduinos fueron los encargados de que no faltaran el confeti, las serpetinas y la nieve artificial. Sobre las carrozas, los participantes protagonizaron una lluvia de balones de todos los tamaños, juguetes, peluches, paquetes de patatas y, por supuesto, caramelos. Desde las ventanas, otro chaparrón pero de globos.
A eso de las 12:00, el cortejo cruzó uno de los puntos clave: la calle Agricultores, eje principal del barrio, dando lugar a una estampa cuanto menos llamativa. “Ni los Reyes Magos se libran de las obras”, decía un vecino medio en broma, medio en serio justo antes de que la Estrella llegara a uno de los muchos pasos peatonales que atraviesan las obras de la línea 3 del Metro. Unas actuaciones que están en marcha desde 2024 y que siguen siendo uno de los grandes quebraderos de cabeza para vecinos y comerciantes de la zona que nunca ven el fin y sobreviven –más allá del 6 de enero– entre vallas, excavadoras y grúas.
Lejos del bullicio, esta Cabalgata también contó con un tramo inclusivo sin música en su recorrido, en el que los más pequeños pudieron disfrutar del espectáculo contemplando las carrozas con total tranquilidad. “Para nosotros, como padres, ver a nuestra hija disfrutar de esta manera durante la mañana ha sido el mejor regalo de Reyes que podíamos recibir”, escribió una madre en el grupo de Facebook del barrio.
El Polígono Sur recupera su Cabalgata
Y en la otra punta de Sevilla, a la misma hora, la Cabalgata del Polígono Sur atravesó las calles del barrio después de dos años sin salir. A lo largo de su recorrido –que arrancó por primera vez en la parroquia de Jesús Obrero– se volcaron entidades sociales, vecinales y religiosas. Sin ir más lejos, el Rey Gaspar anunció hace unos días que tiraría bolsitas de incienso. No fue el único presente que recibieron los niños y niñas de esta zona. Entre música de charangas y la euforia compartida de recuperar una tradición perdida, hubo peluches, golosinas y juguetes. Una evidencia de que este barrio forma parte de Sevilla y merece el mismo trato que el resto de zonas.
También por la mañana, la Cabalgata de Reyes de Bami, Pedro Salvador y Elcano contó con un participante muy especial. El portavoz del Grupo Municipal Socialista y exalcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, encarnó al rey Gaspar en esta comitiva después de mediar para que la cabalgata pudiera salir adelante, tras conocer la preocupación y la desilusión generada entre los vecinos ante la posibilidad de que no se celebrara por no disponer de ayudas ni carrozas.“Cuando los vecinos te lo piden con cariño y gratitud, siempre hay que responder y para mí ha sido un honor”, afirmó Muñoz.
La Cabalgata San Bernardo – 144 botellines recorrió por la mañana su barrio con muchas ganas de brindar desde bien temprano. Una ilusión que duró hasta mediodía. Compuesta por seis carrozas, tiene la particularidad de rendir homenaje a la Real Fábrica de Artillería en todos sus detalles.
Después de comer, a las 17:30 partió la Cabalgata de Sevilla Este desde el Mercadillo de Alcosa. Compuesta por trece carrozas, mil participantes recorren el barrio hasta la noche –aproximadamente las 21:30 horas– e incluyó un tramo sin música en la Avenida de las Ciencias, entre Calle Flor de Gitanilla y Heladería Sabores. A unos kilómetros, en Alcosa, 500 participantes y ocho carrozas salieron prácticamente a la misma hora desde el Centro Deportivo de Alcosa.
Un clásico en Triana
Es el día de abrir cajas y romper papel de regalo, de caras de sorpresa y de muchos nervios. Bicicletas estrenadas, carritos de muñecas, balones, algún que otro diábolo y muchas Bluey, cocinitas, legos, y todas las variantes de muñecos existentes salen a la calle. Para los más mayores, mucha ropa deportiva porque todos empiezan el año con el firme propósito de hacer ejercicio, zapatos, y el clásico de todas las temporadas: perfume, pañuelos y corbatas.
Una de las citas clásicas por la tarde es la Cabalgata de Triana, que desde hace ya muchos años se ha convertido en la última fiesta de la Navidad no sólo para sus vecinos. Hubo quien aprovechó y tapeó en los bares de alrededor para coger un buen sitio. No quisieron perderse un detalle y llegaron dispuestos a coger regalos. “Aquí dan muchas más cosas”, dijo Manuel con una gran bolsa en la mano.
Como avanzadilla iba el Bus de la Ilusión, lanzando los primeros balones en la esquina de Pagés del Corro con San Jacinto. Como por arte de magia comenzaron a aparecer globos gigantes blancos y verdes que estuvieron paseándose entre el público. Parece que se han puesto de moda, vista la lluvia de estas grandes pelotas en la calle Asunción y su presencia en la de Triana.
Dos niñas intentaron darle con las manos, pero eran demasiado pequeñas, sus padres las cogieron en hombros y todo el tiempo se convirtió en un intento de darle a los globos gigantes, de mucho más tamaño que ellas. Fueron más de mil beduinos que no pararon de bailar, y 22 carrozas, al menos cinco de las que salieron la tarde del 5 de enero.
En general, como ocurre en las Cabalgatas de los barrios, hubo muchos más niños en las carrozas que adultos. Animaron muchísimo, como el pequeño de la carroza del Arlequín en Triana que, pelota en mano pidió que el público gritara: “Arlequín, arlequín” antes de lanzarla.
Los Reyes Magos trianeros empezaron con mucha fuerza. En la esquina de Pagés del Corro con San Jacinto interactúan con el público. Los jalearon, aclamaron y lanzaron de todo: peluches, pelotas, caramelos... Todo vale para prolongar la magia del 6 de enero.
También te puede interesar
Lo último