Sucesos

Robaron un bolso y a los diez días fueron a por el coche

  • La aseguradora deniega la indemnización al ser hurto: sin tirón ni violencia ni destrozos 

  • Al garaje del matrimonio de Nervión, que fue víctima del robo, entraron con el mando que había en el bolso

El Bodegón Alfonso XII, el bar del centro de la ciudad donde le robaron el bolso a la víctima.

El Bodegón Alfonso XII, el bar del centro de la ciudad donde le robaron el bolso a la víctima. / Belén Vargas

Sufrir el robo de un bolso sin violencia, que contenía el mando del garaje y las llaves del coche, ha derivado en una verdadera pesadilla para un matrimonio de Nervión: M.C.R. y A.G. La broma les ha costado 2.250 euros hasta el momento, más otros 600 euros que ha tenido que gastar la comunidad, porque los seguros no han respondido al considerarlo hurto, no robo.

Los ladrones no suelen ir a un bloque a buscar el coche para evitar ser vistos por los vecinos

La aseguradora les denegó una indemnización por lo que había en el bolso y por la desaparición del coche al no haber un tirón ni violencia ni destrozos. “Después de abonar el seguro toda la vida no te pagan nada”, lamenta la pareja.

Habría sido robo de existir violencia, amenaza o fuerza para conseguir el propósito. Se llevaron el coche con el mando del garaje sin tocar nada más pese a invadir una propiedad privada.

El solar donde apareció el coche, junto a la ronda del Tamarguillo,lleno de barro y con las puertas abiertas. El solar donde apareció el coche, junto a la ronda del Tamarguillo,lleno de barro y con las puertas abiertas.

El solar donde apareció el coche, junto a la ronda del Tamarguillo,lleno de barro y con las puertas abiertas. / D.S.

Todo sucedió el pasado 7 de diciembre, en pleno puente de la Inmaculada. El matrimonio se trasladó al centro para recoger el coche de una de sus hijas. Tomaban con su nieta un aperitivo en el bar Bodegón Alfonso XII de la calle del mismo nombre cuando entró un grupo grande al local. M.C.R. tenía el bolso en el brazo de la silla y, al momento, se percató de que había desaparecido.

Llevaba dentro de todo, desde el mando del garage a las llaves del coche y de la casa, el móvil, las gafas, el monedero, la documentación propia, y los DNI de la hija y de la nieta.

Una de las curiosidades de esta historia es que el modus operandi de los ladrones no se ha ajustado a lo que para la Policía suele ser lo habitual. El matrimonio denunció el robo del bolso en la comisaría Cruz del Campo y expresó su temor de que se pudieran llevar también el coche del garaje. Los agentes le aseguraron que lo habitual es que el ladrón o ladrones no fueran expresamente a la casa de las víctimas a llevarse el coche para no arriesgarse a ser vistos por los vecinos. Pues bien, ocurrió todo lo contrario.

En su comunidad de catorce vecinos el matrimonio también había expresado su preocupación por las consecuencias de que alguien pudiera abrir el garaje para llevarse coches. Era un puente festivo, la administración de la propiedad estaba cerrada.

A los diez días del robo del bolso tuvo lugar lo que ni la Policía ni los vecinos podían sospechar. El 16 de diciembre fueron a por el coche. Era la hora de comer. El matrimonio estaba almorzando cuando oyó un ruido muy grande en el garaje y escuchó que un coche salía del garaje. Pero como era un día de fuerte viento y lluvia, pensaron que el estruendo se debía al temporal. Esa misma tarde M.C.R. tenía una cita con el médico y, al bajar al recoger el coche, se percató de que no estaba en su sitio. Todo un mazazo.

Volvieron a la Policía a comunicar que los ladrones habían venido también a por el coche. Para la familia fue la peor noticia porque necesitan el vehículo trasladar cada semana a su nieta, con síndrome de down, a un centro especializado. Ella se encomendó a la Macarena, de la que es muy devota.

El 26 de diciembre la Policía llamó al matrimonio para decirle que el coche había aparecido. Estaba con las puertas abiertas en un descampado junto al centro comercial Alcampo, al final de la ronda del Tamarguillo, junto a la calle Alberche. Estaba muy sucio y lleno de barro, con una mochila de ropa y con restos de papel de plata que se usa para fumar droga, pero en buen estado.

Únicamente la puerta lateral tenía una abolladura. Los ladrones se habían chocado con la pared del garaje al sacar el coche. Ese fue el ruido que oyeron la tarde del temporal del 16 de diciembre.

La Policía les había dijo semanas antes que el coche podía aparecer en un pueblo sin gasolina. Una vez que los agentes sacaron las huellas, el matrimonio lavó bien el coche (un citroen familiar) y lo enviaron al mecánico para su reparación.

Llevan gastados 1.800 euros más otros 450 euros en el arreglo del vehículo y en renovar toda la documentación y objetos que había en el bolso, en cambiar las cerraduras y mandos. A la comunidad le ha costado 600 euros cambiar cerraduras y mandos del garaje.

Ella ha perdido todas las fotos personales y familiares que tenía en el móvil. Es lo que más siente.

La investigación ha pasado a la comisaría de la Alameda, que está en la pista de los ladrones. El matrimonio guarda un agradecimiento infinito a la Policía Nacional por el trato personal y profesional que les ha dado. Nunca olvidarán lo sucedido.

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