Sevilla

Otro intento de robo en una hermandad de Sevilla, esta vez en la Pastora de Santa Marina

La Divina Pastora, tras su restauración el pasado verano. La Divina Pastora, tras su restauración el pasado verano.

La Divina Pastora, tras su restauración el pasado verano. / Antonio Pizarro

Las hermandades de Sevilla están estos días en el punto de mira de los ladrones. Han sufrido ya tres asaltos en menos de dos semanas, si bien los dos últimos han sido en grado de tentativa. Ayer le tocó el turno a la Divina Pastora de Santa Marina. Un ladrón estaba intentando entrar en las dependencias de la hermandad, en la calle Amparo, cuando fue sorprendido por el hermano mayor. Al verse descubierto, el delincuente optó por darse a la fuga.

La hermandad informó anoche de este asalto frustrado a través de un comunicado. En la nota, indica que el hermano mayor se encontraba en las inmediaciones de la capilla a media tarde, cuando encontró a "una persona encaramada en la fachada de la misma, y al intentar interpelar a dicha persona por la acción que realizaba, se fue del lugar".

La entidad añade que había decidido retirar de la casa hermandad los enseres de valor y las joyas de la Divina Pastora, "ante los hechos acaecidos estos días", en clara referencia a los asaltos sufridos por las cofradías de la Sed y Los Negritos. Por ello, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a los hermanos y devotos. 

La corporación ha denunciado los hechos ante la Policía, que acudió poco después del suceso a realizar una inspección ocular en la capilla. Agradece además la predisposición y el trabajo del delegado de Gobernación y Fiestas Mayores en el Ayuntamiento de Sevilla, Juan Carlos Cabrera, que se ofreció a la hermandad nada más conocer lo ocurrido.

Este intento de robo se produce un día después de que la Policía Nacional detuviera a un ladrón in fraganti, cuando estaba en el interior de la casa de hermandad de los Negritos, anexa a la capilla de la Virgen de los Ángeles, en la calle Recaredo. El delincuente había entrado trepando por la fachada hasta alcanzar un balcón por el que acceder, una técnica que en el argot policial se conoce como el método del escalo.

Es la misma técnica que pretendía emplear el asaltante de la capilla de la Pastora, en la calle Amparo. Sin duda el delincuente no esperaba encontrar a nadie allí y quería aprovecharse del cierre de la hostelería y otros comercios no esenciales a las seis de la tarde, que hacen que haya mucha menos gente en las calles a partir de esa hora.

Antes de estos dos robos frustrados, la madrugada del 27 de noviembre, fue asaltada la casa de hermandad de la Sed, en la calle Alejandro Collantes. En aquella ocasión, los delincuentes sí lograron sustraer un buen número de enseres y joyas de gran valor, entre ellas todo el ajuar de la Virgen y las potencias del Cristo. La Policía mantiene abierta una investigación sobre este asalto, sin que por el momento se haya podido detener a nadie ni recuperar nada.

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