"¿De dónde viene ese ruido?": un macrofestival de electrónica en La Cartuja desquicia a media Sevilla
El evento de música electrónica, que congregó a 20.000 personas, provocó una avalancha de quejas vecinales durante la madrugada del domingo
Sevilla cuenta con 15 zonas de riesgo por ruido intenso
Sevilla es una ciudad bulliciosa. Es habitual escuchar a diario el ruido de las maletas de los turistas cuando transitan por los adoquines y el jaleo en el interior de los locales de hostelería. Hay zonas en las que es complicado conciliar el sueño, de miércoles a sábado, debido a la afluencia de presonas a cualquier hora del día. No obstante, el sevillano ya está hecho a convivir como buenamente puede con una situación que este fin de semana se ha complicado por completo a ritmo de un cansino 'pum pum' en La Cartuja: las redes han estallado por el ruido que ha generado el festival Elrow: "vibraban hasta los cristales de mi casa", apunta una ciudadana en sus redes sociales.
El evento de música electrónica, que congregó a 20.000 personas, provocó una avalancha de llamadas a la Policía y quejas vecinales durante la madrugada del domingo. El mensaje y la queja tenía el mismo denominador común: "¿De dónde viene ese ruido?". La respuesta estaba en la Isla de la Cartuja. La celebración del festival internacional de música electrónica Elrow desató un auténtico terremoto acústico. Las vibraciones y el sonido de los graves cruzaron el río y se colaron en los dormitorios de buena parte de la capital, provocando una oleada de indignación vecinal.
Avalancha de quejas y teléfonos colapsados
Durante las 12 horas ininterrumpidas que duró el evento (desde las 15:00 horas del sábado hasta las 03:00 de la madrugada del domingo), el eco de los bajos resonó con fuerza en multitud de barrios. Las redes sociales, especialmente X (antes Twitter) y los grupos vecinales, se inundaron de mensajes de ciudadanos desesperados que no lograban conciliar el sueño y que recurrieron a realizar la denuncia a la desesperada en las redes sociales, apelando a la responsabildad de los efectivos municipales: decenas de vecinos denunciando el exceso de decibelios. El problema no se limitó a las zonas más próximas al recinto, si no que llegó a tener alcance kilométrico como Triana o la Macarena. La baja frecuencia de la música electrónica hizo que el sonido retumbara en los cristales de distritos mucho más alejados, generando desconcierto entre quienes pensaban que la fiesta estaba en su propia calle.
Un megaevento de alcance mundial
El responsable de este despliegue sonoro fue Elrow XXL, una de las marcas de ocio nocturno más potentes del mundo. Nacido en España, este festival itinerante es un gigante de la industria que combina sesiones de música electrónica con un despliegue teatral y una decoración inmersiva . En esta cita sevillana, la temática elegida giró en torno al Carnaval, aprovechando el calendario festivo. Las cifras del evento explican su magnitud: un aforo de 20.000 asistentes bailando bajo toneladas de confeti., ajenas a la otra Sevillana, que intentaba hacer vida normal, y llegada l a noche, dormir, aunque fuera sábado noche.
Tras su paso por Sevilla, la franquicia ya prepara sus próximas paradas en destinos como Estados Unidos, Reino Unido o Indonesia. El contraste del fin de semana fue evidente: mientras 20.000 personas vivían una fiesta épica en La Cartuja, media Sevilla se resignaba a pasar una noche en vela, reabriendo una vez más el tenso debate sobre la compatibilidad de los macroeventos musicales y el derecho al descanso de los vecinos.
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