Salvador Payán Pernia, el médico que escucha a la sangre para entender la vida

Con ADN sevillano

El hematólogo es referente en anemias hereditarias y lidera en el Virgen del Rocío un ensayo pionero que ya ha incluido a los dos primeros pacientes de España

Con ADN sevillano: Salvador Payán Pernia / José Ángel García

En una consulta del Hospital Universitario Virgen del Rocío, entre tubos de ensayo, microscopios y agendas llenas de nombres propios, el doctor Salvador Payán Pernia lleva años aprendiendo a leer lo que la sangre cuenta. No es una metáfora. Para este hematólogo sevillano, cada gota es un relato clínico, pero también humano. A través de ella entiende la enfermedad, pero también la vida de quienes la padecen.

Salvador Payán nació en Olvera, un pueblo blanco de la sierra de Cádiz que suele colarse en las listas de los más bonitos de España. Llegó a Sevilla para estudiar Medicina, aunque curiosamente, esa no era su primera opción. Hasta casi el último momento dudó entre una carrera artística y la Facultad de Medicina. Pintar se le daba bien; su madre aún conserva la casa llena de cuadros. "El arte se quedó en el camino", reconoce con una sonrisa. "La profesión médica es tan bonita que la vocación me llegó rápido", apostilla.

Tras formarse aquí, terminó marchándose a Barcelona para especializarse en Hematología en el Hospital de Sant Pau. Allí descubrió su vocación definitiva. "La hematología es la única especialidad que combina el laboratorio y el trato directo con el paciente", recuerda. "Mirar la sangre al microscopio y entender, a través de ella, lo que le pasa a una persona me atrapó", añade.

Tras unos años como adjunto, regresó al Virgen del Rocío para ocupar una plaza muy especial: la que años atrás había ocupado el doctor Pepe de Blas, el hematólogo que, casualmente, le había enseñado a amar la especialidad durante sus prácticas en la carrera. Hoy, Payán ocupa su despacho y es responsable del mismo área que su antiguo maestro. "Se cerró el círculo", dice, sin dramatismo, pero con emoción.

Actualmente, Payán es el responsable del área de eritropatología, la rama de la hematología que estudia las enfermedades de los glóbulos rojos, y uno de los mayores referentes en Andalucía en anemias hereditarias raras, como la drepanocitosis o la talasemia. Enfermedades poco frecuentes, crónicas, complejas y, durante demasiado tiempo, invisibles.

"Son patologías que te permiten acompañar al paciente toda la vida", explica. "Conoces a su familia, su trabajo, sus miedos. No es una medicina de pasos rápidos, sino de vínculos largos", añade.

La drepanocitosis, también conocida como enfermedad de células falciformes, es una patología hereditaria de los glóbulos rojos que provoca una anemia de moderada a grave. Pero su impacto va mucho más allá. Como los glóbulos rojos irrigan todo el organismo, la enfermedad puede generar complicaciones agudas y crónicas en prácticamente cualquier órgano.

En España hay registrados unos 800 pacientes. En Andalucía, el Virgen del Rocío concentra uno de los mayores números de casos, lo que ha convertido al hospital en un centro clave tanto en la atención clínica como en la investigación.

Desde noviembre de 2018, la drepanocitosis forma parte del cribado neonatal en Andalucía. Es la única enfermedad de la sangre incluida en la conocida prueba del talón. Y es en el laboratorio que coordina Payán donde se confirman todos los diagnósticos de los niños que nacen cada año en la comunidad con esta enfermedad -unos diez u once- y también los de los portadores. "Diagnosticar a los portadores también es fundamental. Permite tomar decisiones informadas en el futuro y prevenir nuevos casos", subraya.

Un ensayo clínico que abre una puerta

Uno de los proyectos que actualmente sitúa al Virgen del Rocío en la vanguardia es un ensayo clínico pionero con un nuevo fármaco oral, iadademstat, destinado a pacientes con drepanocitosis que no han respondido adecuadamente al tratamiento estándar, la hidroxiurea.

Este medicamento, desarrollado por la farmacéutica española Oryzon Genomics, actúa aumentando la hemoglobina fetal, una forma "buena" de hemoglobina que reduce los efectos dañinos de la hemoglobina S, responsable de la enfermedad. Lo hace, además, de forma más potente y con dosis más bajas que el tratamiento habitual.

Siete hospitales españoles participan en el estudio. El Virgen del Rocío fue el primero en reclutar pacientes. Ya ha incluido a los dos primeros y se prepara para incorporar a más en los próximos días.

"No es casualidad", reconoce Payán. “Tenemos una relación muy cercana con nuestros pacientes. Son pocos, nos conocemos bien y confían en nosotros. Desde que supimos que íbamos a participar en el estudio, los fuimos informando, de forma que cuando abrimos el ensayo ya teníamos a pacientes que querían participar y pudieron empezar rápido", explica.

El estudio tiene una duración inicial de seis meses, pero ofrece una posibilidad poco conocida por el gran público: si el fármaco demuestra eficacia, los pacientes pueden seguir recibiéndolo hasta su aprobación y comercialización, un proceso que suele tardar años.

"Los ensayos clínicos son esenciales para el avance de la medicina", defiende. "Todo lo que hoy recetamos ha pasado antes por ellos. Participar implica algunos riesgos, sí, como siempre que tomamos cualquier fármaco, pero también controles más exhaustivos y la oportunidad de mejorar", sentencia.

Un hospital, un equipo

Aunque Payán es el investigador principal del estudio en el Virgen del Rocío, insiste en hablar siempre en plural. Junto a él trabajan la doctora Margarita Jiménez Jambrin como subinvestigadora, Cristina Muñoz como coordinadora de ensayos clínicos, el servicio de Farmacia, personal de enfermería especializado y todo el Servicio de Hematología.

Ese trabajo colectivo ha convertido al hospital en el único centro andaluz que participa de forma continuada en ensayos clínicos internacionales sobre drepanocitosis y talasemia. Algunos de esos estudios han dado lugar a publicaciones en revistas científicas de máximo prestigio, con pacientes del Virgen del Rocío como parte esencial de los resultados.

Además, el centro es referencia en trasplante de médula ósea infantil, el único tratamiento curativo disponible hoy para la drepanocitosis, con una media de dos niños trasplantados y curados cada año.

Hoy, además de su labor clínica e investigadora, Payán forma parte de la junta directiva del Grupo de Eritropatología de la Sociedad Española de Hematología, del grupo europeo equivalente y es el creador y coordinador de REDSUR, la Red de Eritropatología del Sur, de apoyo y colaboración para especialistas que por toda Andalucía se enfrentan a estas enfermedades raras de los glóbulos rojos.

También desarrolla su tesis doctoral sobre la anemia en pacientes quirúrgicos y participa activamente en la Comisión de Transfusiones del hospital, con un objetivo claro: reducir la anemia preoperatoria y mejorar los resultados de las cirugías.

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