El tiempo entre facturas
Literatura. El éxito de la primera novela de la autora María Dueñas, que ayer la presentó en Sevilla, es fruto del boca a boca. El sueño de cualquier candidato.
FUE mi primo Moncho el primero que me habló de la novela. "Quédate con el título, El tiempo entre costuras". A mí no me sonaba ni el libro ni su autora, María Dueñas, aunque crecimos en el mismo pueblo. Mis hermanos pequeños sí la conocieron. Uno de ellos coincidió en clase y me contó que la futura novelista se enamoró de su profesor de Latín, Manuel Castellanos, que hoy es su marido y el padre de sus hijos. Me leí la novela, que en el año de la megacrisis lleva vendidos quinientos mil ejemplares. Una manchega (nació en Puertollano en 1964) desbancó en las librerías la trilogía de Larsson y le echó el pulso nada menos que a Antonio Muñoz Molina eligiendo para la trama el mismo periodo en el que transcurre la última novela del académico de Úbeda: la guerra civil española, aunque el autor de Beltenebros hace escapadas a Alemania y Estados Unidos y María Dueñas se centra en Marruecos y un episodio trepidante y ferroviario en Portugal.
A María la conocí en persona hace un par de meses en un hotel próximo a la estación Plaza de Armas. Era un consulado manchego, porque también se alojaba la expedición del Albacete, que había venido a jugar un partido contra el Betis. Le hicimos las fotos junto al Costurero de la Reina, el edificio de Juan Talavera para la Exposición del 29, para simbolizar la odisea de la costurera que protagoniza su novela. Su primera novela. María Dueñas volvió a la Feria del Libro de Sevilla. Compartió foto y mantel con Matilde Asensi. Dos escritoras de éxito y ambas sobrinas de dos futbolistas, Teófilo Dueñas y Juan Manuel Asensi, que ficharon por el Barcelona la misma temporada, procedentes, respectivamente, del Rayo Vallecano y del Elche. Matilde venía con su octava novela, Venganza en Sevilla, con la Torre del Oro en su portada, y se dio un baño de lectores. En la Feria se quedó boquiabierta cuando una chica de 18 años, Marta Estévez, hija de un albañil y una limpiadora, le llevó sus ocho novelas, todas leídas, para que se las dedicara su autora.
Matilde Asensi y María Dueñas son dos modelos distintos y convergentes del éxito literario. Las dos surgieron de la nada y eclipsaron a sus tíos futbolistas. La autora de El tiempo entre costuras es una metáfora del candidato Juan Espadas: cómo convertir a un anónimo en estrella de la pasarela. Al ex consejero de la avenida Miraflores le queda un año de tiempo entre costuras y costurones, el que ha sucedido al tiempo entre facturas y fracturas. El libro de Dueñas se abrió paso en el boca a boca y ayer vino a recibir el reconocimiento de los lectores en la Biblioteca Infanta Elena, muy cerca del Costurero de la Reina donde se fotografió. Espadas, rival de Zoido, Torrijos y Pilar González, también confía en el boca a boca para vender muchos ejemplares de su programa electoral, que lo lean y lo validen en las urnas. Espadas como labios, pensará en el título del libro de Vicente Aleixandre, el poeta sevillano de Yanduri que en 1977 recibió el Nobel de Literatura y cuyo parque con su nombre es un recinto infecto de inmundicias y porquerías.
María Dueñas vive en Cartagena, de donde salió el oro de Moscú para Odesa y el submarino de Isaac Peral a la Expo del 92.
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