"Me cuesta trabajo decirle enfermeras a mis compañeros, no me convence eso"

Los invisibles

Nació en el antiguo hospital militar y estudió en el nuevo. Llegó de la luna de miel a su destino en el Virgen del Rocío, donde supervisa a las enfermeras de Cirugía Maxilofacial

Mercedes Marín, en su casa del Polígono San Pablo.
Mercedes Marín, en su casa del Polígono San Pablo.

17 de abril 2010 - 05:03

SU vida es una historia de enfermeras y soldados, como la novela Expiación, de Ian McEwan. Mercedes Marín (Sevilla, 1964) ha trabajado en casi todos los hospitales de la ciudad. Es enfermera supervisora de la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía Maxilofacial. Vivió en General Merry antes de que le pusieran Pilar Bardem.

-¿Condicionó su formación ser hija de militar?

-Y más cosas. Me llamo María de las Mercedes porque mi padre fue hermano fundador de Santa Genoveva. Yo nací en el antiguo hospital militar y estudié en el nuevo, el Vigil de Quiñones, donde hice Dama Auxiliar de Sanidad Militar, que no sé si existe.

-¿Era más hospital o cuartel?

-Hospital. Había muy buenos médicos y era famoso por lo bien dotado que estaba de alta tecnología. Los médicos eran militares y las enfermeras monjas.

-¿Dónde estudia Enfermería?

-En el hospital Macarena, donde curiosamente sólo trabajé tres meses. Pero estuve en la UCI y después de eso que me echaran lo que quisieran.

-¿Eso le permitió entrar en contacto pronto con el paciente?

-El único sitio en el que no tuve ese contacto fue los cuatro meses que pasé en el laboratorio del hospital de Valme. Muchos resultados, muchos números.

-¿Su primer servicio como enfermera?

-Con la carrera terminada, en la Unidad de Traumatología del Virgen del Rocío. No se me olvidará nunca. Me tocó el turno de mañana del 1 de enero de 1990. No pude ir a ninguna fiesta. En 1989 acabé la carrera y el 16 de diciembre de ese año me casé. Tenía quince días de permiso y me incorporé tras la luna de miel.

-De la soltería a la enfermería.

-Nos casamos en el Salvador. Supimos antes que nadie que esa iglesia tenía problemas. Nos llovió dentro. Yo quería una boda sencilla, sin flores ni alfombras. Llovió tanto que me tuvieron que poner una alfombra para que no me matara con el traje de novia.

-¿Cómo llega a Maxilofacial?

-En el verano de 1990. En la misma planta, en otro ala.

-¿Ha vivido desde dentro la expectación por las trasplantes de cara realizados en hospitales de Valencia y Sevilla?

-Eso es más de Cirugía Plástica, que comparte planta y con los que mantenemos muy buena comunicación.

-¿Con qué limita la cara?

-A efectos de cirugía, con el otorrino. No se sabe dónde empieza uno y dónde termina el otro.

-¿La cara es el espejo del alma?

-No siempre. Se lo garantizo.

-¿Cambió en ese destino su concepto de la belleza y la fealdad?

-Es totalmente distinto. Llegas a no darte cuenta de cómo es físicamente alguien. No ves lo de fuera.

-¿Enfermeras o enfermeros?

-Está aceptado el término enfermera para todos. Me cuesta trabajo decirle enfermeras a mis compañeros. No me convence. Tengo a mi cargo quince personas, siete enfermeras y ocho auxiliares.

-Enfermeros, médicos. ¿Son rangos como en el ejército?

-El enfermero es el referente. Es el que está si no más cerca sí más tiempo con el paciente.

-¿El rostro tiene edad?

-Abunda la gente joven, y derivadas del consumo de alcohol y tabaco y de la mezcla de ambos. La gente joven es la que más se monta en moto y se olvida del casco. Y en las personas mayores sorprende la importancia que le dan a la coquetería. No tiene edad.

-¿Han tenido casos derivados de malos tratos?

-No me consta ninguno.

-¿Patologías más frecuentes?

-Los carcinomas, la celulitis odontógena, lo que la gente llama un flemón. No nos damos cuenta de lo grave que puede llegar a ser. Yo he visto a pacientes llegar a morir por eso. Un flemón no deja de ser una infección.

-¿Trabajan más los huesos o los cartílagos?

-A las enfermeras nos interesa que el paciente esté muy bien cuidado. Lo óseo y lo cartilaginoso lo dejamos para los médicos.

-Investigan a flor de piel...

-Nuestros cirujanos hacen injertos de peroné o de brazo. No se transporta sólo la piel; llevan arterias, venas, músculos.

-¿Tienen caseta de Feria?

-El Colegio de Enfermería tenía caseta, pero la perdió.

-¿Ha trabajado en Feria?

-En todas las fiestas. Éste ha sido el primer año que he tenido que trabajar un día de Semana Santa, el Viernes Santo. Lo que nunca hice de enfermera base, lo he hecho de supervisora.

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