Los últimos de Filipinas, los primeros de Acetres

Calle Rioja

Un día después del pregón de la Maestranza, Ulises Bidón, emparentado con el 98 y con el 27, exalta la Semana Santa en el Colegio de Agentes Comerciales, el más próximo a la Campana

Ulises Bidón.
Ulises Bidón. / José Ángel García

Por su abuelo materno, el médico militar Rogelio Vigil de Quiñones, héroe del sitio de Baler en Filipinas, tiene nexos con la generación del 98; por el abuelo paterno, con la del 27. El bisabuelo de Ulises Bidón Vigil de Quiñones (Sevilla, 1949) era hermano de Amparo Bidón Cuéllar, madre del poeta. Con ese doble bagaje, el doctor Bidón, psiquiatra de profesión, pero también hermano de la Vera Cruz, fotógrafo y autoestopista vocacional, hará hoy (12 h.) en el Ateneo la exaltación a la Semana Santa que cada año organiza el Colegio Oficial de Agentes Comerciales. Los primeros en la Campana, por la cercanía de su sede en la misma calle Orfila del Ateneo al nudo gordiano donde se inicia la carrera oficial.

Ulises es el mayor de los siete hijos de Purificación Vigil de Quiñones, la pequeña de los seis que tuvo el médico militar. Rogelio Vigil de Quiñones era un andaluz por los cuatro costados: nace en Marbella (1862), se casa en Sevilla (1920), en la parroquia de Santa Cruz, con Purificación Alonso Ruiz, y muere en Cádiz (1934). Andalucía es su contenido, pero fue especialista en dejar su impronta en otros continentes: Asia, donde protagonizó el sitio de Baler; y África, donde llegó destinado desde Barcelona y comandó los destinos médicos del Regimiento 21 de Caballería (honrado por Alfonso XIII en el Casino Militar en 1910 por la heroica carga de Taxdirt) y el Soria 9.

Con los prolegómenos el sábado del Miserere de Eslava en la Catedral, la procesión de Abnegación de San Bernardo por la Alfalfa y el Via Crucis del Cristo de Burgos, ayer fue el pregón en el Maestranza y hoy sigue su estela en el Ateneo con este psiquiatra inscrito al nacer como hermano de la Vera Cruz. “Mi padre, Alonso Bidón, fue uno de los 23 jóvenes que reorganizan en 1942 esa hermandad, que volvió a sacar la primera cruz de guía en 1944”. Tiene el número cuatro de hermano y es manigueta del Cristo.

Ulises eran su bisabuelo y su abuelo. “Mi padre me lo puso por su hermano, mi tío Ulises, que murió en la guerra civil, en el frente de Peñarroya-Pueblonuevo, donde murió el día de Reyes de 1939. Era estudiante de Química y alférez provisional”. Le ha puesto Ulises al mayor de sus seis hijos y ese nombre lo tiene el mayor de sus 19 nietos. “El vigésimo viene en camino”. Un nombre mítico que lleva en su familia siete generaciones. Nunca leyó la novela homónima del irlandés James Joyce que narra un día de Leopold Bloom el 16 de junio de 1904 en Dublín. "A veces lo he abierto al azar buscando referencias de Itaca".

Nunca ha visto en directo ningún pregón de la Semana Santa de Sevilla. Ha pronunciado una veintena. Se estrenó en la Piscina Militar "delante de tres curas castrenses. Decían que me salió muy catequético". Guarda un recuerdo muy entrañable del que pronunció en la iglesia del Carmen de Barbate.

Sigue unido a las dos generaciones de su familia, la de los ensayistas a los que les dolía España (Unamuno, Azorín, Baroja, Valle-Inclán) y a la de los poetas que se dieron cita en Sevilla en el tercer centenario de la muerte de Góngora. En sus exaltaciones cofrades utiliza la prosa poética, ese género que alcanza en Ocnos de Cernuda una de sus cumbres más auténticas. Su hermano José Ignacio Bidón Vigil de Quiñones fue árbitro de fútbol y es abogado y cónsul de Filipinas en Andalucía. Ulises nunca ha estado en las islas que ya están unidas a la gesta de su abuelo en Baler. "Me gustaría ir este año, a ser posible coincidiendo con el 30 de junio, que es el día de la amistad Hispano-Filipina en conmemoración del Edicto de Aguinaldo, un gobernante filipino que honró a los españoles como hijos del Cid y de Pelayo". El archipiélago donde muere Magallanes en una de las escalas de la Vuelta al Mundo buscando la isla de las Especias y del que saldría el galeón Manila-Veracruz.

Hoy será el centro de las miradas y de los oídos, pero este espíritu inquieto siempre va con su cámara para no perderse nada de lo que ocurre en la ciudad. No es amigo de protocolos y solemnidades. De hecho, ha sido la primera vez que ha acudido a la comida de su hermandad porque le reconocían los 75 años de hermano de la Vera Cruz.

Ha conocido España entera en autoestop. Uno de los viajes más largos fue entre Sevilla y Burdeos; otro difícil de olvidar fue cuando en el trayecto empezó a ver cordones policiales en las carreteras y se enteró de que habían asesinado a Carrero Blanco.

El héroe de Baler tuvo seis hijos: Rogelio, Francisco, José María, Ana María, María Teresa y Purificación. La madre del pregonero nace en Melilla, donde su padre, el médico de Baler, estaba de director del hospital militar. Purificación Vigil de Quiñones se casa en Cádiz con Álvaro Bidón García. "La boda fue en la iglesia del Carmen y vivían en la calle Bendición de Dios". El psiquiatra, que está loco por las cosas de Sevilla, se jubiló profesionalmente en el Hospital Macarena y durante tres años y medio ejerció su oficio en el hospital militar que llevaba el nombre de su abuelo.

La rama paterna, la del poeta del 27, tuvo como columna profesional la droguería de la plaza del Pan, esa que describe llena de tiendas y gallegos Cernuda en uno de los textos de Ocnos. Igual que Ulises siguió la senda profesional de su abuelo Rogelio por la medicina, en el tema cofrade el camino se lo marcó la familia paterna. "Mi abuelo paterno era hermano de los Estudiantes y de otras hermandades: Amor, Cigarreras". Hablamos en el Casino Militar, ya preparado para ver las cofradías por la calle Sierpes. Su padre, heredero de la droguería, fue agente comercial, vínculo con el Colegio Oficial que le ha invitado a anunciar este tiempo de gozo unido al dolor sideral de quien siendo Hijo de Dios se hizo hombre.

La exaltación tiene lugar este lunes, justo una semana antes del Lunes Santo en el que volverá a salir acompañando al Cristo de la Vera Cruz en la hermandad en la que lleva tres cuartos de siglo de hermano y cuya cruz de guía, después de años de mutismo cofrade, volvió a estar en las calles de Sevilla en la Semana Santa de 1944, el año del desembarco de Normandía.

Ulises conseguirá hoy llegar a su Ítaca de los recuerdos y las vivencias sin necesidad de abrir las páginas del Ulises de Joyce. Se llega antes caminando por Ocnos leyendo a Cernuda, el hijo de la hermana de su bisabuelo: “Estaban aquellas tiendecillas en la plaza del Pan, a espaldas de la iglesia del Salvador, sobre cuya acera se estacionaban los gallegos, sentados en el suelo o recostados contra la pared, su costal vacío al hombro y el manojo de sogas en la mano, esperando baúl o mueble que transportar”. Puro Cernuda Bidón. Como el apellido es de ascendencia francesa, hay cierta controversia sobre la tilde, como con el Sábato argentino que pasó a ser Sabato manteniéndose la esdrújula.

Un viaje del 98 al 27 hasta el Ateneo, la entidad que acogió a estos poetas cuando la presidía Manuel Blasco Garzón, que entre sus muchas responsabilidades, como la de ser presidente del Sevilla, unió la de ser hermano mayor del Silencio. Este anfitrión de poetas murió en el exilio, pero eso, como decía el camarero de Irma la Dulce, es otra historia

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