La Universidad en la crisis del Covid-19

Más de 1.200 universitarios sevillanos continúan atrapados en el extranjero con la crisis del coronavirus

Javier Raso es alumno de la Universidad Loyola con una beca en la Universidad de Creighton (Estados Unidos) Javier Raso es alumno de la Universidad Loyola con una beca en la Universidad de Creighton (Estados Unidos)

Javier Raso es alumno de la Universidad Loyola con una beca en la Universidad de Creighton (Estados Unidos) / M.G.

Más de 1.200 universitarios sevillanos continúan aún en el extranjero en plena crisis del coronavirus. Todos ellos decidieron por voluntad propia en un primer momento quedarse en su destino cuando la pandemia comenzó y empezaron a tomarse las primeras medidas para contener la expansión del virus. La mayoría de ellos prefieren no moverse de su destino hasta que todo esto acabe aunque también hay quien desea ahora volver a España y no puede.

De las tres universidades que existen en la ciudad, la Universidad de Sevilla es la que más alumnos tiene en el extranjero, 1.022, la gran mayoría en países europeos, según datos de la propia institución académica. Cuando la crisis comenzó, 1.427 estudiantes contaban con una beca de movilidad. De este total, 353 regresaron cuando comenzaron a tomarse las primeras medidas tanto en el país de destino como en España, y 52 nunca llegaron a irse. La Universidad de Sevilla no ha querido especificar el destino de estos estudiantes a este periódico.

La Universidad Pablo de Olavide (UPO), también pública, cuenta actualmente con 146 alumnos en el extranjero, mientras que 135 han decidido renunciar a su beca y volver a España. Italia es el país que más estudiantes de la UPO acoge, 44 en total. Le sigue Alemania con 25, Polonia con 17 y Francia, con 15. Del resto de países con un alto número de contagios destaca Reino Unido, con 8 estudiantes de la UPO.

135 estudiantes de la UPO han decidido regresar a España y 146 continúan en el extranjero, 44 de ellos en Italia

El resto de universitarios se encuentran en Austria (2), Bélgica (7), Chipre (1), Eslovenia (1), Eslovaquia (1), Finlandia (4), Irlandia (1), Lituania (2), Portugal (10), República Checa (4), Rumanía (3) y Suecia (1).

Por otro lado, en la Universidad Loyola, inicialmente, estaban previstas 129 movilidades de alumnos de esta institución privada en el mundo (de intercambio, programa Dual Business Degree, prácticas profesionales y Global MBA) durante el segundo semestre de este curso 2019-2020. De este total, se han producido 11 cancelaciones, algunas de las cuales son estudiantes que no llegaron a incorporarse, ya que en Alemania, Austria, Italia y Corea comienzan el semestre más tarde.

Desde la universidad privada aseguran que las otras 118 movilidades siguen en activo, 36 fuera de Europa (en 4 países) y 83 en Europa (en 15 países). No obstante, la crisis del coronavirus ha provocado que la mayoría de los alumnos hayan regresado a sus casas y estén continuando las clases de manera presencial-virtual, pero sin cancelar sus becas de movilidad.

"Solo en el caso de que la Universidad de destino no esté gestionando bien esta modalidad se les recomienda cancelar el intercambio y realizar una adaptación curricular para que puedan continuar su semestre en Loyola con el apoyo del vicerrectorado de Ordenación Académica, decanos y tutores académicos. Todo el equipo de Loyola está volcado en apoyarles y guiarles en estas situaciones", apuntan desde la institución académica.

"Nos estamos enfrentando a una crisis sin precedentes donde hay que cuidar de los alumnos de manera individual", Borja Martín, vicerrector de la Universidad Loyola

Así, de las 36 movilidades fuera de Europa, 30 estudiantes ya han regresado y están realizando los estudios y prácticas (teletrabajo) desde España y 6 permanecen en destino en Corea del Sur, Argentina, Brasil, y Estados Unidos. De las 83 movilidades en Europa, 47 han regresado a España y 36 permanecen en destino en Alemania, Eslovenia, Eslovenia, Francia, Italia, Lituania, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Irlanda y República Checa.

Las tres instituciones universitarias aseguran que, desde que comenzó la alerta sanitaria, permanecen en estrecho contacto con sus estudiantes internacionales, tanto con los que se encontraban realizando una estancia fuera de España como los internacionales que se encuentran en Sevilla.

"Estamos en contacto permanente con todos los alumnos Erasmus de la UPO. Los que permanecen fuera continúan con su actividad académica de manera virtual", señala Antonio Herrera, vicerrector de estudiantes de la Universidad Pablo de Olavide. "Es cierto que al principio fue todo un poco caótico porque nos faltaba información, pero siempre hemos querido transmitir a nuestros alumnos un mensaje de tranquilidad y estamos en permanente contacto con las embajadas y los consulados".

"Nos estamos enfrentando a una crisis sin precedentes donde hay que cuidar de los alumnos de manera individual. Llevamos desde el mes de enero a pleno rendimiento dado que tenemos relación con universidades asiáticas, especialmente con Japón y Corea del Sur, donde la epidemia se extendió antes", explica Borja Martín, director del servicio de Relaciones Internacionales de la Universidad Loyola. "Nuestro trabajo consiste principalmente en coordinar esfuerzos con las universidades socias que tenemos en más de 50 países, gestionar los programas internacionales como Erasmus, donde se están aplicando las cláusulas de fuerza mayor, coordinarnos con embajadas y consulados, buscar alternativas de repatriación, atender a las familias preocupadas…y todo poniendo al alumno en el centro de nuestra labor".

De las tres universidades, la US es la que más estudiantes tiene en el extranjero, 1.022

Desde la Loyola aseguran que están en contacto con las distintas autoridades nacionales y el Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de España para facilitar la vuelta de todos los alumnos que quieran hacerlo, especialmente los de Italia, donde ya solo quedan dos estudiantes de las más de 20 becas concedidas inicialmente. 

"La mayoría de los alumnos que han vuelto pudieron hacerlo en condiciones normales, sin embargo, algunos han vivido situaciones muy complejas con cancelaciones, retrasos, información contradictoria por parte de las autoridades, fronteras bloqueadas…", indican desde la universidad privada, con sede en Sevilla y Córdoba. "Muchos alumnos aseguran que se sienten más seguros en su actual destino, que iniciando un viaje a veces largo y de resultados inciertos durante el que, además, puedan resultar afectados e incluso contagiar el Covid-19".

"Quiero volver, pero me da más miedo contagiarme en el viaje"

Javier Raso es alumno de la Universidad Loyola con una beca en la Universidad de Creighton (Estados Unidos). Hoy, su campus parece una ciudad fantasma, tal como confirma el joven. Apenas quedan en la universidad unos 50 estudiantes.

"Me encontraba disfrutando de las vacaciones en mi universidad de destino cuando la situación en España comenzó a empeorar y empecé a preocuparme por mi familia", cuenta el joven, que tuvo que regresar urgentemente al campus de Creighton ante el posible cierre de las comunicaciones y de las fronteras entre los estados del país norteamericano.

"Aquí han cerrado todos los edificios del campus, las clases han pasado a ser online durante el resto del curso y nos han pedido que volvamos a nuestros hogares de origen. El campus parece una ciudad fantasma y apenas quedan 50 estudiantes rondando por aquí. Hemos tenido que solicitar dos veces una aprobación para quedarnos en campus ya que nuestra situación es complicada y consideramos que lo mejor es quedarnos aquí de momento".

En una situación similar se encuentra una alumna de la Universidad de Sevilla con una beca de movilidad en Francia y que prefiere no dar su nombre para no preocupar "más aún" a su familia. "Vivo encerrada en el piso que comparto con otras dos estudiantes europeas. Quiero volver a Sevilla pero me aterra más el viaje de vuelta. Tengo miedo de contagiarme en el tren o en el avión", explica la joven. 

"A mi familia le digo que estoy tranquila pero estoy muerta de miedo, más por las noticias que veo de España e Italia, que por la situación de Francia", concluye.

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