Virginia Durán: De la vocación veterinaria a la pasión por la cirugía

Con ADN sevillano

La cirujana Virginia Durán lideró la creación de la unidad de Abdomen Catastrófico de referencia en Andalucía en el Virgen del Rocío con un compromiso solidario que traspasa fronteras

Cirujanos del Virgen del Rocío ponen las primeras prótesis a medida impresas en 3D para tratar fístulas de la pared abdominal

Con ADN sevillano: Virginia Durán / Juan Carlos Vázquez

Desde las aulas de la Facultad de Medicina de la Universiad de Cádiz hasta liderar una unidad de referencia en el Hospital Virgen del Rocío en Sevilla y operar en misiones humanitarias en Mauritania, la trayectoria de la cirujana general Virginia Durán está profundamente marcada por una vocación de impacto positivo y una inquebrantable convicción solidaria.

De madre ama de casa y de padre astillero en San Fernando, la vocación de esta gaditana de adopción sevillana apuntaba hacia el mundo animal, queriendo ser veterinaria. Sin embargo, las circunstancias la llevaron a estudiar Medicina en Cádiz. Fue al pisar por primera vez un quirófano cuando descubrió su verdadero camino: la cirugía. La necesidad de valentía y temple en el quirófano le atrajo, y se vio a sí misma ayudando a la gente de una manera con “un impacto directo y en positivo”. “Lo vi claro cuando descubrí que era una muy buena forma de influir de una manera tan directa y manual en la vida de otra persona de forma positiva”, sostiene.

No obstante, a pesar del cambio de rumbo, su pasión por los animales perdura; colabora con asociaciones de gatos y realiza rescates y acogidas, demostrando que el deseo de ayudar es una constante en su vida.

Hoy, Virginia Durán es cirujana en la unidad de Cirugía de Urgencias y Pared Abdominal Compleja del hospital de referencia en la sanidad pública andaluza, donde hizo la residencia, con la especialización en el tratamiento de pacientes con abdomen catastrófico que parte de una influencia profesional clave: su mentor, el doctor Felipe Pareja. “Él siempre ha mostrado una dedicación especial y mucho conocimiento hacia este tipo de pacientes, que requieren muchísima dedicación”, elogia la doctora Durán. A través de él, Virginia se interesó en estos casos, que a menudo “no tienen salida” en otros lugares.

Esta necesidad de dar respuesta a pacientes complejos impulsó la formalización de la Unidad multidisciplinar de Abdomen Catastrófico, Fístula Enteroatmosférica y Fallo Intestinal en 2021. Virginia subraya que el funcionamiento de esta unidad “no se puede hacer sólo con cirujanos”. La unidad, encabezada por el doctor Pareja, y con el soporte fundamental del jefe de servicio, Javier Padillo, funciona gracias a la colaboración esencial de un amplio equipo formado por nutricionistas (clave para la nutrición parenteral domiciliaria), rehabilitadores y fisioterapeutas (vitales para pacientes que han estado en UCI), estomaterapeutas (fundamentales en el manejo de las bolsas), personal de enfermería (dedicado a técnicas complejas de reinfusión y manejo de fugas), psiquiatras y psicólogos, y médicos de la UCI.

“Este enfoque integral es la única forma de que estos pacientes, a menudo multintervenidos y con complicaciones como fístulas enteroatmosféricas complejas, donde el líquido intestinal quema la piel e impide la cicatrización, puedan ser tratados de forma efectiva”, explica Durán. Desde que la unidad se convirtió en referencia autonómica, el crecimiento del número de pacientes ha sido exponencial, muchos llegando gracias a la comunicación sobre la existencia de la unidad.

La búsqueda constante de mejorar las técnicas y ofrecer más opciones a sus pacientes ha llevado a Virginia a recorrer medio mundo para formarse fuera de España. Ha estado en Manchester, Colombia y, de forma destacada, durante tres meses en Nebraska (EEUU). En Omaha estuvo con el doctor David Mercer, “el cirujano de referencia en Estados Unidos en fallo intestinal”, aprendiendo técnicas avanzadas de elongación intestinal. “Estas técnicas son un paso importante antes de tener que llegar al trasplante intestinal, el cual, aunque se realiza, tiene resultados menos exitosos que otros trasplantes debido a que la cavidad abdominal lo rechaza un poco más”, explica la cirujana.

Paralelamente a su trabajo hospitalario, Virginia Durán tiene una profunda rama solidaria. Su interés por la cooperación internacional nació de la percepción de un mundo “muy desequilibrado” e “injusto”. Cree firmemente que, aunque no se pueda equilibrar todo, “si cada uno pone su grano de arena” se puede intentar mejorar la situación.

Su camino solidario comenzó siendo estudiante con una beca en Nicaragua, donde aprendió la importancia de una cooperación basada en la educación y en “hacer protagonista a la población local”, dándoles “la caña para que ellos sean los que marquen el rumbo de su propio cambio”. Continuó durante su residencia en los campamentos de refugiados saharauis, ya realizando operaciones. Actualmente, colabora con la ONG HumanCoop en un proyecto de desarrollo global en el norte de Mauritania, que no sólo incluye intervenciones quirúrgicas, sino también la formación del personal local, habiendo traído incluso a un cirujano mauritano a España para formarse.

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