El derbi sevillano | Presentación Atmósfera cero

  • La tabla da al Sevilla favorito, pero los insólitos factores que rodean al juego esta vez atenúan su condición

Vista panorámica del estadio Ramón Sánchez-Pizjuána, con las gradas tan vacías como lucirán en el derbi de este jueves. Vista panorámica del estadio Ramón Sánchez-Pizjuána, con las gradas tan vacías como lucirán en el derbi de este jueves.

Vista panorámica del estadio Ramón Sánchez-Pizjuána, con las gradas tan vacías como lucirán en el derbi de este jueves. / Sevilla FC

El Sevilla es hoy 14 puntos mejor mejor que el Betis. Y llegó a serlo 16 justo antes de la última jornada, en lo que ha sido la mayor diferencia entre ambos en esta Liga. Así de rotundos son los números. Pero a medida que se van colando en los pronósticos los intangibles, el primero la propia naturaleza incierta de un derbi, más se atenúa esa teórica superioridad de los anfitriones. Esta vez, los intangibles son mayúsculos. Y por algo tan minúsculo como un virus.

Atmósfera cero

El título de la entretenida película que protagonizó Sean Connery en los ochenta inspira el desolador decorado de este derbi. En el film, un comandante ya baqueteado investiga las muertes de una colonia de mineros en una luna de Júpiter. Pero las medidas contra el Covid-19, aunque lo parezcan, no atienden a un guión de ciencia-ficción. Y si el Benito Villamarín fue una verde hoguera en el partido de la primera vuelta, el Ramón Sánchez-Pizjuán va a ser un rojo camposanto el jueves. El factor ambiental no es decisivo siempre, y menos en partidos de este pelaje, pero el aliento de la afición, sobre todo de la local por su manifiesta mayoría, algo iba a ayudar a impulsar las piernas cuando sube el ácido láctico y el riego sanguíneo al cerebro se resiente.

Será un considerable alivio el del Betis, que se presenta en casa del vecino como el cuarto peor equipo de Primera a domicilio hasta ahora: una sola victoria (Mallorca), seis empates (Alavés, Eibar, Espanyol, Leganés, Osasuna y Real Madrid) y otras tantas derrotas. La opinión pública coincide en que, perjuicios del caprichoso VAR aparte, los de Rubi no han mostrado siempre el carácter y hasta la malicia de un presunto aspirante a Europa. Ahora, tiene una prueba de fuego para resarcirse.

Operación Trueno

No todo el mundo hace lo que James Bond: crecerse en situaciones de máxima presión. Y en este derbi tan especial, más presión va a soportar el Sevilla, que es el que tiene mucho más que perder. El manejo de esa tensión por parte de Lopetegui será clave en un escenario ignoto: los cinco cambios que permitirá el reglamento. Puede que el Sevilla tenga un banquillo algo más amplio, pero el Betis, objetivamente, se juega menos, aunque no poco: ganar en Nervión siempre será para el bético su particular Operación Trueno. Nada mejor para hacerse perdonar.

Los Intocables

Ocurre que el Sevilla casero no es esta temporada el equipo de tipos rudos y con el mentón apretado que agarraban de las solapas a cualquier malencarado forastero... salvo Il Capo Messi. Esos otrora intocables bien que se han dejado tocar ya: dos derrotas ante Villarreal y Real Madrid y seis empates ante Alavés, Atlético, Athletic, Celta y Espanyol. Sólo seis victorias en 13 comparecencias, lejos de los registros con Emery o Sampaoli. Nada menos que 16 de los 39 puntos han volado de Nervión, el 41%.

El Sevilla que empezó a balbucear con Lopetegui cuajó antes sin la pelota que con ella, y por eso le costó más ante enemigos atrincherados, que han sido mayormente los que han visitado Nervión. Sólo ante Real Sociedad (3-1), Getafe (2-0) y Granada (2-0), los sevillistas han jugado realmente bien en casa. Y los tres renunciaron a un repliegue intensivo y apretaron arriba. No es casualidad.

La Roca

Y si los sevillistas, a pesar de sus carencias ofensivas para hincarle el diente a zagas cerradas (ni De Jong, ni Chicharito, ni Munir, y Dabbur se fue casi inédito) han vivido en zona europea siempre salvo una jornada, ha sido por la solidez de su entramado táctico y por la calidad física de su columna vertebral: Diego Carlos, Koundé, Fernando, Ocampos y De Jong le han dado una morfología imponente. Monchi lo tuvo claro cuando llegó y analizó la escuálida plantilla del curso pasado.

Ocurre que los sevillistas, no obstante, han bajado varios puntos en la escala de Mohs (nivel de dureza) a medida que Diego Carlos ha sido más irregular y Fernando ha acumulado cansancio hasta romperse. En sus últimos partidos en casa, lejanos, eso sí, el Espanyol le hizo dos goles y Osasuna otros dos, éste con un jugador menos.

Para más inri, ese chico para todo que es Gudelj está castigado. Suerte para Lopetegui que el parón por la pandemia le ha permitido recuperar a Fernando, la mejor clave para la bóveda sevillista. Sin el brasileño ni Gudelj, el agujero abierto en la pizarra sevillista hubiera coincidido con la parte más punzante de la bética, donde pululan Fekir, Canales y Joaquín. Para Lopetegui, hubiera sido un reto similar a fugarse de Alcatraz. Ahí radica una de las grandes claves tácticas de este pulso.

Los Inmortales

Y con una mayúscula bocanada de crédito va a preparar Rubi ese desafío táctico de buscar las zonas blandas del Sevilla. La historia del preparador bético esta temporada es la de cualquiera de las películas en las que Sean Connery encarnó a James Bond. En todas su vida pendió de un alambre y en todas salvó el pellejo cuando peor lo tenía. Lo mismo le ha ocurrido al catalán varias veces: ante el Celta lo salvó Fekir, ante el Valencia Canales o, en la última entrega de la saga, fue Tello quien lo alejó de la quema. Si Rubi aprovecha sus siete vidas para salir victorioso de Nervión, se hará definitivamente inmortal. Y no va mal encaminado. En las últimas salidas, el Betis no ha ganado pero a nadie le hubiera extrañado que lo hubiera hecho: en Getafe se le cruzó el maléfico VAR, en Éibar no aparejó el tino a su juego y en Valencia, más de lo mismo. Su sistema de tres centrales, con Édgar en esa posición híbrida, ha dado por fin más consistencia a un equipo muy quebradizo en la primera vuelta.

¿Y Lopetegui? Quizás no ha bordeado el precipicio como su colega del banquillo bético, pero también vio el cadalso en lontananza en aquella pésima racha que apeó al equipo de la Copa en Miranda de Ebro, que a punto estuvo de descarrilarlo de Europa ante el equipo de los ferroviarios rumanos y que perdió donde nadie lo hace en la Liga, Vigo. En-Nesyri fue quien le alargó el brazo ante Osasuna.

Los Vengadores

La baza psicológica sonríe al Sevilla por sus más recientes victorias en los derbis, la última en el Ramón Sánchez-Pizjuán (3-2) y la última vez que se han visto las caras, en esta misma Liga en el Benito Villamarín (1-2, goles de Ocampos, Loren y De Jong). No obstante, el deseo de venganza de los béticos puede afilar aún más ese colmillo que tantas veces les ha faltado en desplazamientos que se saldaron con insípidos empates o amargas derrotas.

La liga de los hombres extraordinarios

Ocampos y Fekir son sin duda dos de las más rutilantes revelaciones de esta Liga, acaso junto a Odegaard y el central Felipe. Ellos dos son los jugadores franquicia en este derbi. El primero ya marcó en el Villamarín y suma 10 goles en el campeonato, su marca personal. Siempre está on fire, pero parece retroalimentarse con la grada y esta vez ahí no hallará gasolina. No menos on fire está Fekir, que se planta en Nervión tras otra exhibición en un partido de campanillas, ante el Madrid. Y el encuentro de hoy también lo es... El francés, además, fue protagonista en los derbis del Ródano entre Lyon y Saint-Etienne.

El hombre que pudo reinar

Cuando en enero del 95 su Betis ganó en Nervión con gol de Alexis (0-1), Lorenzo Serra probó el elixir que es ganar un derbi. Y su menudo cuerpo lo metabolizó en el más mortífero veneno. Y desde entonces, el club de las trece barras sólo ha sido capaz de volver a ganar al Sevilla con el balear enrolado en él de técnico o de director deportivo. Él es quien le dio al Betis el sello ganador. Pero el aspirante a soberano, el líder de consenso, el tótem que inyecta su veneno a los jugadores para salir enardecidos a la batalla, fue desterrado de su reino de Heliópolis. Y Haro y Catalán saben que necesitan ganar un derbi cuanto antes con Serra a distancia para borrar ese estigma. Ocurre que en la atmósfera cero de Nervión, Monchi ha propagado su particular veneno en el vestuario local...

Mateu Lahoz vivirá su primer derbi en la Liga Mateu Lahoz vivirá su primer derbi en la Liga

Mateu Lahoz vivirá su primer derbi en la Liga / SEDAT SUNA / EFE

'Goldfinger'

Con su peligroso dedo le señaló al Sevilla un penalti en contra por empujón de un madridista a otro madridista; ese mismo dedo dejó de señalar la falta y expulsión de Keykor Navas ante el bético Brasanac. Mateu Lahoz suele sobreactuar bajo el hervor popular. ¿Se contendrá a puerta vacía?

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