Sevilla FC Jesús Navas, el elixir de la eterna juventud

  • El canterano sevillista, a sus 33 años, acapara elogios en España tras su exitosa vuelta a la selección, un plus para su confianza

  • Con el Sevilla lleva 463 partidos oficiales y su próximo reto es alcanzar a Arza, sevillista con más triunfos en la Liga con 171; Jesús Navas acumula 161 de 334 citas ligueras

Jesús Navas se tira al suelo ante Nwoko y Corbalan en el Malta-España Jesús Navas se tira al suelo ante Nwoko y Corbalan en el Malta-España

Jesús Navas se tira al suelo ante Nwoko y Corbalan en el Malta-España / Domenic Aquilina / Efe

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"Vengo con toda la ilusión del mundo, a darlo todo. Jugar en la selección es lo máximo". Con esa frase, que hacía un lustro que no se escuchaba, regresaba Jesús Navas a la selección después de su última comparecencia, cinco años atrás en un amistoso ante Italia. Podría parecer una frase hecha, una contestación típica tantas veces escuchada de la boca de un hombre mucho más suelto en la banda de un campo de fútbol que ante un micrófono. Pero una semana después se puede corroborar que no había ni un ápice de pose en esa frase. Más que una frase, una sentencia. Jesús Navas, a sus 33 años, acapara elogios en toda España tras los dos partidos oficiales jugados con la selección, en su nueva posición de lateral derecho que luce en el Sevilla.

La prensa deportiva nacional se ha hecho eco de la vuelta de Jesús Navas cinco años después de aquel amistoso, el 5 de marzo de 2014 (1-0 para España), con titulares y frases como "un regreso a lo grande", "con todos los honores" o "merece un sitio en la selección".

La baja de Carvajal le dio la pista a Luis Enrique para acordarse de Jesús Navas en su nueva posición de lateral derecho, en la que jamás había actuado con la absoluta, con la que se proclamó campeón del Mundo en 2010 y de Europa en 2012, siempre de extremo derecho. De ahí partió en la jugada de la prórroga de Johanesburgo que concluyó con el gol de Iniesta y el título mundial.

Ahora, en su resurrección como defensa, sigue acaparando elogios por su frescura, su entrega y su elevado rendimiento, como si tuviera en su nevera el elixir de la eterna juventud a sus 33 años.

No iba de farol Jesús Navas cuando dijo al llegar a la concentración de la absoluta que iba a darlo todo. Así lo hizo en el triunfo ante Noruega, primer partido clasificatorio para la próxima Eurocopa saldado con 2-1. Jugó de titular el partido completo. Ante Malta salió como suplente y jugó los últimos 25 minutos, ya con el marcador de 0-1. No fue óbice para que se ofreciera constantemente en la posición adelantada de extremo, pese a partir como lateral. Y desde ahí dio un centro perfecto, con comba y peso hacia el corazón del área chica, donde Morata empujó la pelota regalada por el palaciego a la red para hacer el 0-2.

Fue un centro cuya ejecución tan perfecta a veces han echado de menos los aficionados sevillistas, acostumbrados a su constancia y entrega, a su perseverancia y coraje, pero no a tan exacta precisión en el primer lanzamiento al área.

Ayer se reincorporó a la disciplina sevillista con el deber nacional cumplido. Y el acaparamiento de elogios, y también la íntima satisfacción de haberse sentido de nuevo importante junto a la élite del fútbol nacional le darán un plus de motivación en estos diez partidos trascendentales hasta el final de la Liga... Si es que a Jesús Navas le hace falta motivación cada vez que se pone la camiseta del Sevilla.

Lo ha hecho, eso de enfundarse la zamarra blanquirroja, en 463 partidos oficiales ya, casi nada. El 15 de diciembre de 2017 superó a Pablo Blanco como el futbolista del Sevilla que más veces se había puesto la equipación del Sevilla, con 416 partidos. En año y pico ha jugado 47 encuentros más, ya casi siempre como lateral o carrilero derecho. Y ahí sigue, con nuevas metas por delante a sus 33 años.

Ahora tiene en su mano superar otras marcas. Matemáticamente, aún puede igualar a Juan Arza como el futbolista del Sevilla con más victorias en Primera División. El mítico Pichichi en 1955 logró 171 triunfos en 349 partidos de Liga. El palaciego lleva 161 victorias en 334 en Primera. Y quedan diez jornadas. Será difícil.

Más fácil es que supere a los otros dos mitos con más victorias en Primera. El meta Busto, campeón de Liga en 1946, se quedó en 166 triunfos, en 339 encuentros. Los mismos 166 que el legendario Campanal II en 365 citas ligueras.

Joaquín Caparrós lo espera con los brazos abiertos para que le dé rienda suelta a su eterna juventud en estas diez citas ligueras. Partiendo de lateral, pero libertad para correr la banda derecha, como cuando debutó en Montjuïc el 23 de noviembre, día de San Clemente en que San Fernando rindió Sevilla en 1248. Su debut fue en 2003. Más de 15 años después hay que seguir rindiéndose a Jesús Navas, ese eterno juvenil.

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