Sevilla FC-Krasnodar | Uno por uno Finiquitó con rabia y con calidad

  • El Sevilla, gracias a su presión arriba y al talento de Ben Yedder, encauzó las revueltas aguas en 10 minutos, aunque el Krasnodar no se rindió

  • Oportunas reivindicaciones de Roque Mesa y Escudero, que parecen subirse al carro

Roque Mesa se zafa del acoso de Gozinsky. Roque Mesa se zafa del acoso de Gozinsky.

Roque Mesa se zafa del acoso de Gozinsky. / Antonio Pizarro

El Sevilla, contagiado por la rabia que corroe al sevillismo ante la situación accionarial, no tardó en imponer su calidad a un Krasnodar que se resistió a darse por vencido. Las líneas adelantadas para la presión propiciaron dos tempranos goles de Ben Yedder, demasiado vertical, listo y habilidoso para la pesada zaga rusa. El equipo de Pablo Machín, con todo, tuvo un rato de apuros por la resistencia del conjunto de Murad Musaev a rendirse fácilmente. Los rusos tuvieron un par de trombas que dieron lugar a algún susto, aunque el eje, esta vez con Roque Mesa intenso y concentrado, se ajustó a la necesidad de cortocircuitar esos rápidos ataques. Tras el descanso, la zaga arreció su firmeza y un robo atrás de Carriço dio lugar a una contra perfecta –Roque Mesa, Ben Yedder, Franco Vázquez, Ben Yedder y Andre Silva– que propició el 3-0 y la expulsión de Ramírez.

El Krasnodar, mermado y necesitado de no encajar más goles para evitar la eliminación, se replegó invitando a que los dos equipos firmaran la pax rusa, alentada también por el empate en Turquía del Standard. Y el Sevilla lo agradeció. La hueste de Machín pasó a mandar en campo contrario, a dominar con el balón y sin tanta verticalidad ni intensidad, pese a que primero Promes y luego Jesús Navas en la derecha, y también Escudero en la izquierda aprovecharon el repliegue rival para percutir por los costados.

La pizarra La pizarra

La pizarra / Dpto. Infografía / elaboración propia

Machín aprovechó el contexto para dar descanso a Banega cambiándolo por Amadou. Luego sacaría del campo a Andre Silva y Ben Yedder pensando ya en el Girona. Los deberes estaban hechos y no había necesidad de hacer sangre en un rival rendido.

Defensa

El Sevilla partió de la premisa de ocupar el terreno en posiciones adelantadas para hostigar a la lenta zaga del rival. Con el eje bien escalonado en el campo, el triángulo Banega-Roque Mesa-Franco Vázquez sostuvo esa presión arriba que ejercieron los carrileros y los dos delanteros. Pero el Krasnodar tiene calidad en los tres cuartos, pese a que Musaev no sacó a Cueva de inicio. También velocidad en los costados: Cristian Ramírez se soltó en la izquierda. Y hubo algunas combinaciones rápidas de fuera adentro que dieron algún susto, ya con 2-0 en el marcador.

La segunda mitad, en cambio, mostró a una zaga más firme, con menos fisura. Y así se inició el perfecto contragolpe que terminó de vencer la rebeldía del Krasnodar, rendido ya tras la expulsión de Ramírez por su mano a remate de Andre Silva en esa contra.

Ataque

Los robos adelantados, y también en zonas de transición, surtieron de balones a Ben Yedder, omnipresente en el frente de ataque. El bigoleador tuvo nervio y frialdad, a un tiempo, para zarandear y superar a la zaga rusa. Tanto Franco Vázquez como Roque Mesa les dieron continuidad por dentro a los ataques, con apoyos en corto o saliendo de la presión rival conduciendo. Hasta que el partido se calmó, con claro dominio local.

Virtudes

La convicción para mirar de frente una cita que podía enconarse.

Talón de Aquiles

Algún agujero en la primera mitad, corregido siempre a tiempo.

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