Sevilla FC

Monchi: "La rabia del sevillismo es porque estamos en la élite"

  • "No tenemos que demostrar nada a nadie, para querernos y para criticarnos estamos nosotros, en eso el Sevilla es inigualable", dice Monchi, que pide "exigencia, y margen de confianza"

  • "Las aficiones rivales celebran nuestras derrotas porque nos ven como un grande", asegura

Lopetegui y Monchi, en la ciudad deportiva del Sevilla. Lopetegui y Monchi, en la ciudad deportiva del Sevilla.

Lopetegui y Monchi, en la ciudad deportiva del Sevilla. / Juan Carlos Muñoz

Con el sosiego que sólo puede dar el paso de las horas, Monchi ha analizado la durísima derrota del Sevilla en el Camp Nou, donde acarició jugar otra final, en el Estadio de la Cartuja, una gran final de Copa en su ciudad por primera vez. Y lo ha hecho enviando un mensaje de esperanza y de confianza en el club y en el equipo, de los que ha dicho que este "dolor y sufrimiento" por perder una semifinal con el Barcelona significa que "ya está en la élite". Y elogió la reacción anímica del vestuario: "Quieren levantarse más fuerte".

El director general deportivo ha hablado largo y tendido del momento vivido este miércoles 3 de marzo de 2021, una fecha ya difícilmente olvidable en la televisión del club. En el programa A Balón Parado, se le preguntaba por su estado anímico: "Imagino que como está la inmensa mayoría del sevillismo. Todavía recordando todo lo que pasó en el partido de anoche. Ha sido una derrota difícil, dura de digerir, complicada por la forma en que se produce y eso hace que las secuelas sean mayores y que dure más si cabe la resaca triste en este caso, y dolorosa. Pero hay que seguir".

Monchi continuaba dando su opinión y recordaba que toca levantarse. "A las grandes instituciones, a las grandes personas se las valora por la forma de levantarse. Hay que levantarse, pasado mañana tenemos un partido importantísimo para meternos entre los cuatro primeros y luego tenemos Dortmund. No hay tiempo para lamerse las heridas".

Lo que más le duele al gestor sevillista es no haber podido dar otra gran alegría al sevillismo en estos momentos de crisis sanitaria y económica. "El palo ha sido gordo, sobre todo por la desilusión, porque era el momento para volver a repartir alegría entre el sevillismo, y eso es lo que me encoge el corazón. No haber podido llenar de alegría los hogares sevillistas y ver tanta rabia de no poder disfrutar con su equipo a tanta gente en estos momentos en que no pueden ser felices por la desgracia que vivimos. Pero bueno, hay que seguir, no hay otra".

Además, reconoció que "había dormido poco". "Tardé mucho en acostarme, nos quedamos charlando un rato en el hotel. Y me ha costado trabajo, porque te quedas con la miel en los labios de haber conseguido otro bonito logro para el sevillismo. Nosotros podemos disfrutar de nuestros logros y nuestros éxitos. Y los estamos disfrutando mucho en los últimos años. Y esa es nuestra grandeza. Desgraciadamente para otros sólo pueden celebrar nuestras debacles o nuestras desgracias. Nosotros nos podemos enfadar, por no conseguir algo que últimamente conseguimos".

Monchi habló de que, tras el luto, toca la hora de analizar errores y buscar soluciones. "Se me saltó alguna lágrima y lo que hace uno es repasar en qué hemos podido fallar, qué nos ha faltado para conseguir el objetivo y analizar las cosas para hallar soluciones. Cuando tú te codeas con la élite y el Sevilla, le pese a quien le pese, se codea con la élite en los últimos años, los últimos disgustos son por no poder estar en una final o por perder una final. Y eso se demuestra porque los rivales nos respetan, nos temen y algunos nos tienen tirria. Y hay que buscar soluciones para saber convivir con la élite, y la élite es esto".

La referencia de Fernando Navarro: "Hoy he escuchado a Fernando Navarro, mi compañero de fatigas y la persona que me orienta, porque aunque es más joven que yo tiene muchísima experiencia en muchos vestuarios. Y hablábamos de lo que es la élite. La élite es acostumbrarte a ganar siempre. Clubes como el Barcelona, jugadores como Piqué, como Messi, como Sergio Ramos, como Benzemá, como Kroos… Son jugadores que llevan toda su vida intentando ganar todos los partidos. Eso es muy complicado y nosotros estamos en un paso muy cercano a eso. Y sólo hay que ver la reacción del sevillismo, una reacción de rabia, de dureza, contra el equipo, contra los gestores, porque estamos acostumbrados a ganar y cuando no ganas es muy difícil asumir que un día no puedes ganar. Lo que para otros sería un mérito, estar en una semifinal y que te elimine el Barcelona, para nosotros es un disgusto, una tragedia".

Un escaloncillo para la élite absoluta: "No digo que viviera una de las peores noches como director deportivo del Sevilla, pero posiblemente fue un momento muy difícil. Y eso significa que estamos en la élite. Cuando no ganas siempre y te enfadas es porque estás ahí. Falta un escaloncillo, pero lo vamos a dar seguro, cien por cien lo vamos a dar. Y volveremos a vivir otro momento como este, e igual que en Valencia con el gol de Mbia, en Shakhtar con el de Palop, lo de Rodri en Almería, la fortuna nos sonrió, ayer nos volvió la cara. Y hay que afrontarlo con entereza, no volviéndole la cara al error, el error te hace crecer, y buscándole soluciones para volver a vivir momentos como el de anoche, pero con un final feliz, evidentemente".

Elogio al actual grupo humano: "Me cuesta hablar de este grupo y no emocionarme. He tenido muchos grupos con los que he trabajado, me llevo magníficamente con muchos grupos, con muchos hemos conseguido cosas importantes, con otros no. Y este grupo merece mucho la pena. Con las nuevas normas no podemos vestirnos en el vestuario, pero me quedo con el grupo en la cena. Me quedé un rato con ellos, intenté levantarles la moral. Y cuando no puedes levantarle la moral a un grupo es porque están dolidos. Más que desilusionados estaban enfadados, porque sabían lo que podían traer de nuevo a Sevilla y a lo que podíamos aspirar, una final en Sevilla, poder jugar una final en Sevilla después de tantas como hemos jugado".

La promesa del equipo de levantarse y mirada a Dortmund: "El grupo estaba dolido y desilusionado. Esta mañana ya era distinto, en el viaje hemos charlado, han hablado conmigo, con el míster. Y quieren levantarse más fuerte, porque nos quedan retos importantes, queremos quedar cuartos. Ese cuarto puesto es fundamental para noches como la de ayer. Y tenemos en Dortmund una oportunidad de revancha, difícil, complicada, más difícil que lo de anoche. Pero la vida te va dando destinos. La mancha de mora con otra mora se quita. Tenemos el martes una oportunidad importante".

Precedentes de reacción tras caer: "Las derrotas nunca son positivas, si no, nos dejaríamos perder. Ayer cometimos errores que nos llevaron a esa derrota. Lo que sí hay es que saber reaccionar. Antes de la vuelta de la pandemia el año pasado tuvimos momentos muy difíciles, el Mirandés en Copa, una derrota con el Celta, empates en casa con el Espanyol… Tuvimos momentos parecidos y duros por las fechas. Y el grupo supo salir y tuvo una reacción estratosférica".

La elevada realidad del Sevilla: Vamos a sacar lo positivo que se pueda sacar de la reacción, de cómo podemos afrontar el resto de campeonato. Y para ello es clave la unión, la unidad. Lo vi anoche después del partido, gente que va a una, y lo he visto esta mañana hablando con ellos, ese afán en darle la vuelta a la situación… Después de haber perdido una semifinal de la Copa del Rey, de haber tocado casi con las manos estar en una final. Llevamos en los últimos ochos meses dos finales y un intento de llegar a una final. Todos tenemos la obligación de criticar, el sevillismo tiene que ser exigente, pero ojalá todas las exigencias sean ésas, enfadarnos por no llegar a una final o perder una final. Ésa es nuestra grandeza, lo que nos ha hecho codearnos con la élite: amargarnos y entristecernos por no dar el último paso, no poder caerte en el principio de la escalera. Y te das cuenta que las aficiones rivales celebran nuestras derrotas, porque ya te ven como un grande. Mi querido Víctor Espárrago decía que cuando vas a un campo y te aplauden mala señal".

Sólo análisis de los factores engógenos: "No podemos achacar la derrota a nada que no sea endógeno, más allá de algún factor exógeno que no es el momento. Tenemos que mirar los errores, levantarnos. Este grupo hace menos de ocho meses estaba ganando en Colonia. Quiero decirle al sevillismo que sea exigente, crítico, pero que nos dé el margen de confianza al presidente, al club, que nos hemos ganado a diario".

La esencia única del Sevilla y el sevillismo: "Nosotros no tenemos que demostrar nada a nadie. Para querernos y para criticarnos estamos nosotros. Esa es nuestra principal virtud. Perdón por la expresión, nosotros somos el puto Sevilla Fútbol Club. Y eso es inigualable. Habrá otros equipos con otras virtudes. Pero nosotros no tenemos que demostrar nada a nadie. Ya estamos nosotros para criticarnos, para jodernos, para odiarnos y para querernos. Y así nos va bien, y no lo cambiamos".

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