Indra, en la incertidumbre
Almeyda entra en el salón de los espejos
El argentino tiene la “plena confianza” del club y goza del crédito de la afición, pero empieza a jugársela en tres citas claves ante Girona, Alavés y Getafe
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Matías Almeyda tiene aún el respaldo del club y de la afición. En el primer caso quedó escenificado con el izado de la bandera del apoyo y “la confianza plena” que Antonio Cordón protagonizó en su segunda comparecencia en cinco meses, de cierre a cierre de mercado. De momento se entiende que el respaldo en el Sevilla es real a pesar de que ciertas frases pronunciadas por el director deportivo le podían restar un montón de credibilidad a ojos de la afición.
Pero no. Ahora mismo el consejo de dirección no se plantea una destitución del argentino... y reza para que no tenga ni que pensarlo siquiera, pues el discurso apocalíptico del ejecutivo deportivo recordaba a los duros tiempos de Augusto Lahore. Aunque su explicación iba más encaminada al límite salarial excedido en la plantilla, ¿alguien duda que el Sevilla no está en disposición de asumir el coste del despido de un entrenador que tiene tres años firmados y la tarea de convencer a un sustituto?
A pesar de los números (el Sevilla tiene actualmente 4 puntos menos que la pasada temporada con 22 jornadas disputadas y está 5 puntos más cerca del descenso), Almeyda tiene crédito de cara a los que se sientan en el palco, pero ojo que ahora entra en el salón de los espejos. Cruza a partir de este sábado una cortina en la que él mismo se verá desde todos los ángulos posibles y con la espada de Damocles de estar bien vigilado. Si entrara en puestos de descenso, el finiquito –aun un problema muy gordo para el Sevilla– se abarataría en costes, aunque el consejo está presa del pánico ante lo que pueda suceder en tres partidos frente a tres rivales directos que van a marcar el futuro no sólo del entrenador, sino de la entidad.
Ante Girona y Alavés en el Sánchez-Pizjuán, con una afición también muy nerviosa, y frente al Getafe en el Coliseum tiene la temporada el Sevilla.
La última goleada recibida en Mallorca (4-1) ha vuelto a encender los ánimos después de que ganar al Athletic calmara algo la situación. El Sevilla se desangra y su técnico tiene claramente números de destitución. A sólo dos puntos del descenso, siendo el más goleado y el más derrotado junto al colista Oviedo –12 partidos perdidos–, hay que recordar otra vez que la comparación con la apuesta de la pasada campaña, Xavier García Pimienta, no deja en buen lugar a Almeyda, que, no obstante, tiene como atenuante la escasa calidad de la plantilla (algo evidente pero que no se puede cuantificar en una comparación) y el crédito de su discurso claro, honesto y directo con que ha conquistado a afición y jugadores. Ahí le gana el bonaerense al catalán, quien, eso sí, lucía en la jornada 22 tras empatar en Vigo 28 puntos (7 victorias, 7 empates y 8 derrotas), tenía un +7 con respecto a la zona de descenso y estaba en duodécima posición.
Con ese mismo colchón de 7 puntos García Pimienta era destituido tras la jornada 31. Caparrós redujo esa ventaja en un punto raspado.
Almeyda tiene la confianza. Palabra de Cordón.
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