Día de la Protección de la Naturaleza: protejamos nuestra casa
Bajo la premisa de que no tenemos 'plan B' para nuestro planeta, este día se celebra para concienciar y sensibilizar a la ciudadanía de la importancia de la conservación de los espacio naturales y la implicación de todos
"Ha llegado la hora en que todos los pueblos y gobiernos del mundo cobren conciencia de la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobreestimación de la tecnología. Es necesario revertir de inmediato la dirección de esa marcha, a través de una acción mancomunada internacional". De este reivindicativo discurso del expresidente de Argentina, el general Juan Domingo Perón, surgió la semilla para darle su lugar al Día Mundial de Protección de la Naturaleza.
Un día que, desgraciadamente, lamenta Lola Yllescas Ortiz, coordinadora estatal de Ecologistas en Acción (cargo que desempeña junto con otros dos compañeros), "es otro día mundial más". Eso no quiere decir, explica, "que no sea necesario, pero de tantos días mundiales, ya no se puede celebrar, como sería deseable, ninguno".
Este día se viene celebrando desde 1972 a propuesta de Naciones Unidas; sin embargo, aclara Yllescas, "queremos señalar que no es un día de los ecologistas, es un día de los ciudadanos. La conservación de la naturaleza solo se podrá conseguir desde el conocimiento, la sensibilización y la implicación de todos".
La asociación, continúa, no tiene nada preparado al respecto. "Estamos trabajando en demasiados temas en estos tiempos: la Emergencia Climática y de Biodiversidad, temas urbanísticos de Andalucía, problemas de movilidad y contaminación del aire, gestión del agua, huella ecológica de nuestra forma de vida, de nuestra alimentación, problemas del turismo y la llamada turistificación y problemas con espacios y especies protegidas”.
Espacios protegidos
Precisamente, ante los dislates que últimamente se están cometiendo contra los espacios naturales, Yllescas demanda, ante todo, "que se cumplan las leyes y normas por los que se crearon y se rigen los Espacios Protegidos (EEPP). Los ecologistas formamos parte de casi todas las Juntas Rectoras de los EEPP de Andalucía y nuestra principal baza es la defensa de la Ley inventario de 1988 que los definió, así como los planes por los que se rigen: Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) y Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG)".
De manera especial se quiere llamar la atención sobre el desigual cuidado que en Andalucía tenemos con los Espacios protegidos por la Red Natura 2000 de la CE. "La Directiva Hábitats es una directiva de la Unión Europea adoptada en 1992, que tiene por objeto la conservación, la protección y la mejora de la calidad del medio ambiente, incluida la conservación de los hábitats naturales, así como de la fauna y flora silvestres.
En España constituye la Red Natura 2000 y, en Andalucía, abarca 197 espacios protegidos y una superficie total del orden de 2,67 millones de hectáreas. Está integrada por: 63 Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), 190 Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) y 163 Zonas Especiales de Conservación (ZEC). Una amplia red no siempre valorada y protegida”.
Desde Ecologistas en Acción se ha indicado en muchas ocasiones que las normas de EEPP son incumplidas por los propios responsables de hacerlas cumplir. Según Yllescas, "cuando en el siglo XX empezamos a promulgar estos espacios, lo hicimos con la clara perspectiva de la conservación y protección, pero vamos viendo cómo esta perspectiva va siendo sustituida por otra de oferta turística.
Es decir, se va considerando a los EEPP, no tanto y no solo un valor ambiental, sino también, y a veces sobre todo, un valor turístico. La conservación se va olvidando abusándose de los cada vez más abusivos Planes de Uso Público que han convertido a muchos de nuestros Parque Naturales en verdaderos parques temáticos".
Cambio climático
Aunque se suele decir que la Tierra tiene todo el tiempo del mundo para recuperarse, Yllescas no lo tiene tan claro. Lo que sí es seguro es que cambiará. "La estamos cambiando con nuestros sistemas de vida con una huella ecológica insostenible. Nuestro consumo, nuestra movilidad, nuestro uso de los combustibles fósiles, nuestro comercio y producción deslocalizada, el despilfarro en la parte de la población que, siendo solo el 20 % consume el 80 % de los recursos…".
Todo supone que el planeta está cambiando y, el primer cambio, "es al climático que ya está aquí según nos indican los datos del Panel Internacional de Expertos de las Naciones Unidas. Pero tan importante como la emergencia climática es la de Biodiversidad.
El informe de la Plataforma Intergubernamental sobre la Biodiversidad y los Servicios Eco sistémicos (IPBES) de las NNUU nos dice que un millón de los ocho millones de especies animales y vegetales existentes, están amenazadas de extinción y podrían desaparecer en solo décadas si no se toman medidas efectivas, urgentes y decisivas".
Y, como se ha dicho tanto estos días en las calles, "no tenemos un 'Plan B' para el Planeta". Los cerca de 8.000 millones de personas que vivimos en él, lamenta Yllescas, sufriremos penurias, guerras y emigraciones. "No podemos seguir creciendo continuamente en un planeta finito. U ordenamos pacíficamente el decrecimiento o nos lo impondremos fratricidamente unos a otros".
Políticas necesaria de energía y cambio climático
Desde Ecologistas en Acción proponen objetivos concretos de ahorro y eficiencia energética y producción renovable. En particular, establecen objetivos para:
Reducir la demanda final de energía en total y en cada uno de los sectores presentes en Andalucía, y específicamente para los edificios y servicios de titularidad pública, mejorando la eficiencia energética y promoviendo programas propios de gestión de la demanda.
Incrementar la producción con energías renovables en Andalucía, fijando objetivos para cada una de ellas.
Favorecer el autoconsumo, el balance neto y la generación distribuida.
Contratar el suministro eléctrico de todos los organismos públicos con comercializadoras verdes.
Poner fin a las dos carencias más relevantes de la implantación de las energías renovables en Andalucía: la práctica ausencia de industria autóctona ligada a las energías limpias y la participación social en los beneficios económicos que generan.
Cierre de las tres centrales térmicas de carbón de la comunidad: Puentenuevo (Córdoba), Los Barrios (Cádiz) y Carboneras (Almería).
Abandono definitivo del proyecto de almacenamiento (inyección/extracción) de gas natural en Doñana, promovido por Naturgy.
Planes municipales de mitigación/adaptación frente al Cambio Climático que asuman los compromisos de la Conferencia de París. Consideramos obligatorio, para no incrementar la temperatura del planeta en más de 2ºC, que se alcancen los compromisos de reducción, en relación a las emisiones de 1990, de un 40 % para el año 2030 y un 95 % para el año 2050.
Aplicación de la herramienta de la huella de carbono en todos los productos y servicios, primando los de menor carga ecológica. Fiscalidad ambiental que penalice prácticas que contribuyen a elevar las emisiones de GEI, Gases de Efecto Invernadero.
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