El Rey pide alejarnos de lo que nos "separa y debilita" e invita a seguir "construyendo España"
Citando a George Steiner, Felipe VI dice en la entrega de los Princesa de Asturias que "en este planeta somos invitados de la vida", por lo que debemos mostrar "respeto, por encima de todo, a los seres humanos, a sus derechos y a su dignidad".
Los Reyes Felipe VI y Letizia entregaron en Oviedo los Premios Princesa de Asturias, que en esta 35ª edición adoptaron por primera vez la denominación del título de la nueva heredera del trono, la Princesa Leonor. La hija mayor de los Reyes, que el 31 de octubre cumplirá diez años, no asistió a la gala debido a su corta edad. Su padre, Felipe VI, compartió una vez más el protagonismo junto a los premiados, entre los que destacaron el director estadounidense Francis Ford Coppola y el escritor cubano Leonardo Padura.
En un discurso de carácter humanista en el que destacó la nueva etapa que inician estos galardones, el monarca lanzó un mensaje sobre la situación en España a raíz del desafío secesionista de Cataluña. "Cuando se levantan muros emocionales o se promueven divisiones, algo muy profundo se quiebra en nosotros mismos, en nuestro propio ser, en nuestros corazones. Que nadie construya muros con los sentimientos. Las divisiones nunca hacen grande a un pueblo; solo lo empobrecen y lo aíslan", subrayó. El monarca apeló también a "la defensa de la legalidad y de los principios constitucionales", pidió a alejarnos de todo "lo que nos separa y debilita" e instó a los presentes "a seguir construyendo España" en un camino "hacia un futuro de mayor concordia y progreso". Citando a George Steiner, premio de Comunicación y Humanidades del 2001, Felipe VI dijo que, dado que "en este planeta somos tan solo invitados de la vida", como tales, debemos mostrar "nuestro respeto, por encima de todo, a los seres humanos, a sus derechos y a su dignidad".
En su segunda entrega de estos galardones como Rey -la primera fue el pasado año, todavía bajo la denominación Premios Príncipe de Asturias- Felipe VI tuvo palabras para cada uno de los distinguidos con los premios, dotados con 50.000 euros cada uno y con una escultura del artista Joan Miró.
Del cineasta estadounidense Francis Ford Coppola, Premio de las Artes, destacó su "vasta y magnífica producción cinematográfica", que "poetiza la grandeza y el fracaso de los seres humanos", según dijo. El director de El Padrino, que intervino en la ceremonia, lamentó que el cine no sea capaz de hacer "milagros" y que no pueda influir sobre las injusticias que existen en el mundo, atado como está por las cadenas del "mercantilismo" y neutralizado "en el nombre de los beneficios exentos de riesgo".
También habló ante más de los 1.500 asistentes el filósofo sevillano Emilio Lledó, de 87 años, reconocido con el Premio de Comunicación y Humanidades, quien advirtió de que el "cielo ideal de las Humanidades está lleno de nubarrones violentos". "Basta abrir los periódicos o escuchar las noticias", señaló. Las letras en español volvieron a estar representadas en el Teatro Campoamor gracias al escritor cubano Leonardo Padura, Premio de las Letras, quien hizo un homenaje a sus tres patrias: "Cuba, mi lengua y el trabajo", según dijo. Los grandes ausentes de la velada fueron los hermanos Pau y Marc Gasol, "dos grandes del baloncesto mundial", en palabras del rey, galardonados con el Premio de los Deportes. El inminente arranque de la NBA les impidió asistir a la ceremonia.
Felipe VI alabó también la "noble tarea" de la economista francesa Esther Duflo, Premio de Ciencias Sociales, quien en su intervención en Oviedo pidió que no se dé la espalda a los refugiados que huyen de países en guerra como Siria. Representando a la enciclopedia digital Wikipedia, Premio de Cooperación Internacional, estuvo su fundador, Jimmy Wales. En la categoría de Investigación Científica y Técnica fueron reconocidas las científicas Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna, por haber desarrollado "una tecnología revolucionaria que permite modificar genes con gran precisión". Por último, el Premio de la Concordia fue para para la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, que hace un año trabajó en países como Sierra Leona para erradicar el ébola. "Les damos las gracias desde el fondo de nuestros corazones por esa labor humilde y grande al mismo tiempo", dijo el Rey.
En el Teatro Campoamor, la Reina Sofía siguió la gala desde el palco de honor. Como suele ser habitual cada año, grupos de personas se congregaron en el exterior para protestar contra la monarquía y contra el gasto que suponen estos premios.
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