Investigan por qué la mujer asesinada en Alicante tenía un cerrojo en su dormitorio

El hijo de la víctima está declarando en calidad de testigo tras haber vivido, presuntamente, un robo con violencia en su vivienda.

investigan la muerte violenta de una mujer en su domicilio de Alicante

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Policía Judicial en el domicilio de la víctima
Policía Judicial en el domicilio de la víctima / Morell
Carmen P. Acal

22 de diciembre 2022 - 14:43

Rita Ortiz, de 77 años, vivía junto a su hijo, de 51 en una vivienda de la localidad alicantina de Guardamar del Segura en la que también regentaba el Hotel Guardamar.

La madrugada del 20 al 21 de diciembre su hijo llamó a Emergencias para pedir auxilio. Según decía, en su casa habían entrado 3 ó 4 hombres de origen árabe (en palabras del hijo) con intención de robar que habían maniatado a su madre y a él con bridas.

A ella le habían asestado fuertes golpes que habrían acabado con su vida y él, presuntamente, perdió el conocimiento y no lo volvió a recuperar hasta que los delincuentes se habían marchado y la madre ya había fallecido. En teoría él pudo deshacerse de las bridas y llamar a emergencias para pedir ayuda.

Incógnitas de la investigación

Cuando la Guardia Civil se presentó en el lugar de los hechos comprobaron que no se daban las características propias del escenario de un intento de robo con violencia. Vieron, además, que en la puerta del dormitorio de la víctima había un cerrojo que no se encontraba forzado. Esto les hizo plantearse por qué la mujer tendría un cerrojo en su dormitorio y valorar la hipótesis de que, quizás, tuviera miedo.

Esta hipótesis se vio reforzada cuando estando en la vivienda buscando pruebas se presentó un cerrajero para cambiar dicho pestillo tal y como le había pedido la víctima el día anterior, porque éste no cerraba bien.

Llama la atención de los investigadores que el hijo pudiera deshacerse de las bridas para llamar y que él no presente lesiones graves, situación muy descompensada respecto a la que vivió su madre. Tampoco hay signos de violencia que le pudieran provocar una pérdida de consciencia.

En su testimonio sostiene que no recuerda si quienes entraron eran tres hombres o eran cuatro. Esta falta de seguridad también extraña a los investigadores.

Si bien es cierto que se ha cuestionado mucho su testimonio porque tenía algunos problemas con drogas, la Guardia Civil ha asegurado que lo que no les cuadra de sus declaraciones no es el tipo de vida que lleve sino cómo es el escenario del crimen, en el que no hay señales de que se hayan producido los hechos tal y como él los cuenta.

Actualmente la investigación se encuentra en una fase muy inicial y el hijo de la víctima, que también tuvo que ser trasladado al hospital, está declarando en calidad de testigo. El juez ha declarado el secreto de sumario. La investigación está centrada ahora en constatar si hubo un robo o no y en averiguar que le pasó a Rita el día de los hechos.

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