Agrede sexualmente a su hija, menor de edad, y la deja embarazada: cronología de los hechos
El hombre estuvo agrediendo a su hija durante, al menos, dos años y la tenía completamente anulada para que no contara nada.
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Un hombre de 43 años y natural de Gijón se enfrentaba a una pena de 10 años de cárcel por haber agredido sexualmente a su hija, que en el momento de los hechos era menor de edad, y haberla dejado embarazada.
El juicio por el caso dio comienzo el pasado miércoles, 25 de octubre, en la sección octava de la Audiencia y se celebró a puerta cerrada. Tras la jornada el hombre reconoció los hechos y dijo estar arrepentido, por lo que entrará en prisión.
Cronología de los hechos
Entre el año 2000 y 2003 el acusado mantuvo una relación sentimental con una mujer y de ella nacieron dos hijos, un chico y una chica. Tras la separación de la pareja, la custodia fue para la madre, que vivía con ellos en Valencia, pero en el año 2018 el niño se fue a vivir con su padre, que residía en una vivienda junto a los abuelos paternos. Un año más tarde, en 2019, lo haría la niña tras discutir con su progenitora. En ese momento la chica tenía 16 años y, tal y como ha señalado el fiscal del caso, apenas conocía a su padre ya que no habían tenido mucho contacto desde su nacimiento.
Las agresiones sexuales hacia ella comenzaron a los tres o cuatro meses de su llegada a la ciudad asturiana. Los primeros episodios se limitaron a besos en la boca que su padre le pedía a cambia de darle dinero para gastos cotidianos. "Ella accedía para conseguir dinero pese a no ser de su agrado", señala la acusación, que también reclama al procesado siete años de libertad vigilada y doce años de prohibición de aproximarse y comunicarse con su hija.
La situación se agravó cuando llegó al domicilio un hermano del ahora encausado, lo que motivó que la víctima de estos hechos tuviera que empezar a dormir en la misma cama con su padre.
El acusado aprovechó la coyuntura para realizar tocamientos a la menor sin que ella se percatara, hasta que una noche que la joven se encontraba media dormida "percibió que su padre le estaba tocando los glúteos y las piernas". Entonces, la afectada le dijo que cesara en su actitud, pues no quería que la manoseara.
Tras lo ocurrido no se atrevió, "por vergüenza", recoge el fiscal, a contar nada, pero sí pidió dormir en otra cama, algo que tanto el padre como sus abuelos le negaron por lo que la menor tuvo que seguir soportando las agresiones de su progenitor.
"No supo reaccionar, pues nadie le había hecho caso ni apoyado en el domicilio familiar cuando pidió algo tan evidente como dormir sola", explica el fiscal en su escrito de acusación , al que ha tenido acceso La Nueva España, del grupo Prensa Ibérica.
Además, resalta el mismo texto, "su padre ejercía sobre ella por su edad superior, por su parentesco, por su dependencia económica y de sustento y por los comportamientos, en ocasiones violentos, que protagonizaba con cambios de carácter bruscos, una influencia negativa en la menor que le condicionaban seriamente y le bloqueaban en su oposición a dichos tocamientos". Según detalla el escrito el hombre era consumidor de estupefacientes como la cocaína.
Esto se produjo en varias ocasiones, refleja el fiscal en su escrito, hasta que a finales de ese mismo año la joven se quedó embarazada. La joven, que optó por abortar en una clínica, se encontraba "condicionada seriamente y bloqueada" por la "influencia negativa" que ejercía sobre ella su progenitor.
Sin embargo en el año 2021 la chica consiguió reunir el valor para denunciarlo y desde entonces pesa una orden de alejamiento sobre el procesado que le impide comunicarse con la víctima y acercarse a ella a menos de 500 metros.
Ahora el acusado de enfrenta a una pena de 10 años de cárcel por los hechos ocurridos y al pago de una indemnización de 18.000 euros a la víctima.
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