¿Cuándo se pierde la pensión de incapacidad permanente? Motivos, revisiones médicas y errores comunes

La pensión de incapacidad permanente es una compensación económica que sustituye al salario y, a pesar de su nombre, no es definitiva

Un juez concede la incapacidad total a una trabajadora agrícola que sufrió un accidente

Pensión por incapacidad permanente: estos son los casos en los que puedes perderla
Pensión por incapacidad permanente: estos son los casos en los que puedes perderla

La pensión de incapacidad permanente es un apoyo económico muy importante para las miles de personas que ven mermada su capacidad laboral. Sin embargo, no es un derecho inamovible. Para optar a ella, es preciso reunir una serie de requisitos y existen algunos motivos por los que podría retirarse esta prestación en cualquier momento.

"La incapacidad permanente es una pensión de invalidez que se concede mientras mantengamos unas limitaciones que no nos permitan trabajar", explica Alberto Benítez, socio Director del Bufete Juristas Laboralistas, en su perfil de TikTok (@juristaslaboralis). "De hecho, sustituye al salario que no podemos ganar" al no estar en condiciones de realizar la correspondiente actividad laboral.

¿Cuáles son los requisitos para la pensión de incapacidad permanente?

En primer lugar, la Seguridad Social distingue entre diferentes modalidades, en función del grado de incapacidad. No obstante, para ser beneficiario de alguna de ellas, es imprescindible cumplir los siguientes requisitos generales:

  • Padecer una enfermedad o lesión que incapacite para el trabajo, ya sea de manera parcial, total o absoluta. Debe estar acreditada por un médico del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
  • Estar afiliado y en alta o en situación asimilada al alta en la Seguridad Social al momento de la solicitud.
  • Haber agotado el período de Incapacidad Temporal.
  • Cumplir con un período mínimo de cotización, excepto en casos de accidente (laboral o no) o enfermedad profesional.
  • No haber alcanzado la edad de jubilación: 65 años.
  • Necesidad de ayuda para las actividades básicas de la vida. Este criterio solo se aplica en el caso de la Gran Incapacidad, el grado más elevado.

¿Se puede perder el derecho a la pensión de incapacidad permanente?

Una vez reconocida, la pensión de incapacidad permanente no es definitiva. Su mantenimiento depende de que se conserven las circunstancias que motivaron su concesión. Por ese motivo, una mejoría significativa de las lesiones o de la enfermedad puede llevar a su retirada o a una reducción de la cuantía; siempre que se determine si la persona está en óptimas facultades para el desempeño de su actividad laboral.

"Si nos citan y aportamos informes que no aluden al mismo grado de incapacidad que se estableció en su momento, corremos el riesgo de quedarnos sin pensión", advierte Benítez. Asimismo, la inasistencia injustificada a las revisiones médicas puede derivar también en la suspensión de la prestación, al igual que retomar trabajos o funciones similares para los que se reconoció la incapacidad. Todo ello, podría suponer la pérdida de esta compensación económica.

Por último, hay que tener en cuenta que, una vez alcanzada la edad de jubilación, el beneficiario pasará de cobrar el subsidio por incapacidad de trabajo a la pensión correspondiente.

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