Hecho insólito en Francia: Un hombre acude a urgencias con un obús de 1918 insertado en el recto
Un paciente de 24 años provocó la activación del protocolo de seguridad en el hospital Rangueil de Toulouse, tras presentarse un hombre de 24 años con munición de la Primera Guerra Mundial en una peligrosa ubicación
Un incidente insólito ha sacudido las urgencias del hospital Rangueil de Toulouse durante la madrugada del 31 de enero al 1 de febrero de 2026. Un joven de 24 años acudió al centro sanitario aquejado de fuertes dolores abdominales, revelando posteriormente que se había introducido un objeto en el recto. Lo que inicialmente parecía una consulta rutinaria derivó en una operación de emergencia que requirió la intervención de los artificieros y el establecimiento de un perímetro de seguridad en las instalaciones hospitalarias.
El personal médico de guardia, habituado a atender casos relacionados con accidentes durante prácticas sexuales, trasladó al paciente al quirófano sobre las 2:00 horas de la madrugada. Durante la intervención quirúrgica, los profesionales sanitarios extrajeron del cuerpo del joven un obús de colección de aproximadamente 20 centímetros de longitud y 4 centímetros de diámetro. El descubrimiento provocó estupor entre el equipo médico, que de inmediato alertó a las autoridades ante la posibilidad de que el artefacto pudiera detonar.
La magnitud del hallazgo activó un dispositivo de seguridad excepcional en el centro hospitalario. Una unidad policial se desplazó de manera urgente al lugar, seguida por los equipos especializados en desactivación de explosivos. Los bomberos también fueron movilizados como medida preventiva para hacer frente a cualquier posible incendio derivado de una eventual explosión. El protocolo de emergencia obligó a evacuar parte de las instalaciones mientras los artificicieros examinaban la munición extraída del paciente.
Características del proyectil de la Gran Guerra
Tras un minucioso análisis, los especialistas en desactivación de explosivos determinaron que el obús no representaba peligro alguno y procedieron a su neutralización. Las primeras investigaciones revelaron que el artefacto databa de finales de la Primera Guerra Mundial, entre 1917 y 1918. Este tipo de munición, relativamente común en la región de Occitania debido a los campos de batalla históricos, suele encontrarse ocasionalmente durante obras de construcción o en colecciones privadas de antigüedades militares.
La procedencia exacta del proyectil constituye actualmente una de las principales incógnitas del caso. Los investigadores trabajan para determinar si el obús pertenecía al propio paciente o si formaba parte de la colección de algún familiar o conocido. La legislación francesa clasifica este tipo de municiones como armas de categoría A, cuya posesión está estrictamente regulada y requiere autorizaciones específicas.
Operativo policial y consecuencias sanitarias
El joven permanece ingresado en observación tras la compleja intervención quirúrgica. Su estado de salud es estable, aunque los médicos mantienen un seguimiento exhaustivo debido a las posibles complicaciones derivadas de la introducción de un objeto de tales dimensiones en el organismo. La operación de extracción, que se prolongó varias horas, requirió la participación de un equipo multidisciplinar de cirujanos, anestesistas y personal de enfermería.
Las perturbaciones causadas en el servicio de urgencias fueron considerables. Durante varias horas, el hospital tuvo que desviar ambulancias a otros centros sanitarios de Toulouse, afectando a la atención de otros pacientes que requerían asistencia inmediata. La dirección del centro hospitalario ha comunicado que evaluará los costes derivados del dispositivo de seguridad y las interrupciones en el funcionamiento normal del servicio.
Investigación policial en curso
La Policía Nacional ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del suceso. Los agentes deben determinar si el joven actuó solo o si otras personas estuvieron implicadas en el incidente. Entre las hipótesis que manejan los investigadores figura la posibilidad de que el caso esté relacionado con prácticas de Chemsex, fiestas en las que los participantes mantienen relaciones sexuales tras consumir sustancias estupefacientes.
El paciente será interrogado próximamente por los funcionarios policiales una vez que su estado de salud lo permita. Las autoridades buscan reconstruir la secuencia de acontecimientos que llevaron a esta situación extraordinaria. Testigos del entorno hospitalario han confirmado que el joven se presentó solo en urgencias, aunque esta circunstancia no descarta la participación de terceras personas en momentos previos.
Posibles cargos y marco legal
Desde el punto de vista judicial, el joven podría enfrentarse a diversos cargos. El principal sería la detención ilegal de municiones de categoría A, que en Francia conlleva penas de hasta cinco años de prisión y multas de 75.000 euros. Adicionalmente, la Fiscalía de Toulouse valora imputarle las perturbaciones graves ocasionadas en el funcionamiento del servicio público hospitalario y los costes económicos derivados del operativo de seguridad.
El Ministerio Público ha abierto una investigación formal para determinar todas las responsabilidades en este caso sin precedentes. Los fiscales analizan si existen circunstancias atenuantes o agravantes que deban considerarse en el proceso judicial. La colaboración del investigado durante las pesquisas policiales podría influir en las decisiones que adopte la justicia francesa.
¿Qué es un obús de la Primera Guerra Mundial?
Un obús es un proyectil de artillería diseñado para ser disparado desde cañones y morteros. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), estas municiones se fabricaron por millones y se utilizaron masivamente en el Frente Occidental, donde Francia fue escenario de encarnizadas batallas. Los obuses contenían cargas explosivas de diversos tipos, desde metralla hasta gases tóxicos, y su longitud variaba entre 15 y 30 centímetros según el calibre.
Tras el conflicto, toneladas de munición sin detonar quedaron enterradas en antiguos campos de batalla. Aún hoy, un siglo después, los artificieros franceses desactivan miles de proyectiles anualmente en regiones como Verdún, el Somme o los Vosgos. Muchos de estos artefactos mantienen su capacidad explosiva pese al paso del tiempo, lo que los convierte en objetos extremadamente peligrosos. El coleccionismo de munición histórica está regulado por ley y requiere que los proyectiles hayan sido previamente neutralizados por profesionales.
¿Es frecuente que objetos peligrosos lleguen a urgencias?
Aunque los servicios de urgencias atienden regularmente casos de cuerpos extraños introducidos en cavidades corporales, la presencia de material explosivo resulta excepcional. Los profesionales sanitarios están familiarizados con situaciones derivadas de prácticas sexuales que terminan en consultas médicas, incluyendo objetos de diversa naturaleza y tamaño. Sin embargo, un artefacto militar con potencial explosivo constituye un caso único en la experiencia hospitalaria reciente.
Los protocolos médicos establecen procedimientos específicos para la extracción de cuerpos extraños, pero no contemplan habitualmente la posibilidad de que estos objetos puedan representar un riesgo para la seguridad de todo el centro sanitario. Este incidente probablemente motivará una revisión de los protocolos de actuación en situaciones similares, incluyendo preguntas más específicas durante el triaje inicial de los pacientes.
¿Qué consecuencias médicas puede tener este tipo de lesiones?
La introducción de objetos de gran tamaño en el recto puede provocar lesiones graves en el tracto digestivo, incluyendo perforaciones intestinales, hemorragias internas y daños en los esfínteres. En casos extremos, estas situaciones pueden derivar en infecciones graves como la peritonitis, que requieren intervenciones quirúrgicas complejas y tratamientos antibióticos prolongados. La recuperación completa puede extenderse durante semanas o meses.
Los especialistas en cirugía colorrectal advierten sobre los riesgos asociados a prácticas sexuales con objetos no diseñados para este fin. Las paredes del colon y el recto son estructuras delicadas que pueden dañarse fácilmente, especialmente cuando se utilizan elementos rígidos, punzantes o de dimensiones inadecuadas. Los profesionales médicos recomiendan acudir inmediatamente a urgencias ante cualquier complicación, sin dilación por vergüenza o temor a juicios morales.
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