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El perfil del condenado por tráfico es un menor de 35 años con exceso de alcohol

La DGT y Prisiones presentan un taller para rehabilitar a este tipo de infractores

R . S. · Efe / Sevilla · Madrid

19 de marzo 2010 - 05:01

Casi la mitad de los condenados a la pena de Trabajos en Beneficio de la Comunidad (TBC) por delitos de seguridad vial son hombres menores de 35 años, y en el 62% de los casos conducían bajo los efectos del alcohol. Éste es el perfil de los condenados a estas penas, según señala un estudio realizado por la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias el pasado mes de febrero, al que se refirió ayer Mercedes Gallizo en la presentación de Taseval, un taller que contempla un conjunto de actividades y reeducación para "rehabilitar" a este tipo de infractores.

En 2009 se dictaron 122.758 sentencias con penas de TBC por delitos relacionados con la seguridad vial y el 71% de ellas imponían menos de 30 días de "castigo". Estos infractores son personas normalizadas socialmente, el 93% son hombres, el 81 españoles, el 46% tiene 35 años o menos, el 17% son menores de 25 años y siete de cada diez tiene menos de 45 años. Además, el 62% de ellos han sido condenados por conducir bajo los efectos del alcohol; el 31 por conducir sin carné y el 4,2 por exceso de velocidad.

Prueba de la juventud de estos infractores la dan otros porcentajes: el 66% de los condenados por conducir bajo los efectos del alcohol tiene menos de 45 años; el 53% por exceso de velocidad es menor también de esa edad y el 66% de los condenados por conducir sin carné tienen menos de 35 años. Para "rehabilitar" a este infractor, Prisiones, en colaboración con la DGT, la Fiscalía de Seguridad Vial y el Instituto de Investigación en Tráfico y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia (Intras), ha puesto en marcha un taller, que contempla una serie de actividades formativas y prácticas para evitar prácticas de riesgo al volante.

El taller está estructurado en dos partes, una formativa y otra práctica. En la primera de ellas, según señaló José Ignacio Lijacio, de la Universidad de Valencia, se intentará sensibilizar al conductor sobre los incidentes potenciales que se pueden producir con el alcohol, con una velocidad excesiva al volante, habiendo consumido drogas, circulando de una forma temeraria o sin colocar los correspondientes sistemas de retención. Estas actividades formativas se desarrollarán en sesiones presenciales con un determinado material con temas relacionados con la seguridad vial. La segunda parte incluirá actividades de utilidad pública por parte de los penados, que colaborarán con la DGT en campañas de prevención. Estos infractores podrán realizar auditorías relacionadas con el tráfico en su entorno próximo.

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