Vendida una carta Pokémon por más de 16 millones de dólares y convertida en la más valiosa del mundo
El 'streamer' Logan Paul cierra una operación histórica con la venta de una exclusiva Pikachu Illustrator creada en Japón en 1998 y adquirida por un inversor tecnológico estadounidense
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El streamer y luchador estadounidense Logan Paul ha vendido su legendaria carta Pikachu Illustrator PSA 10 por 16.492.000 dólares (aproximadamente 15,2 millones de euros), estableciendo un nuevo récord mundial como la carta coleccionable más cara jamás comercializada. La operación, que se cerró este martes y fue retransmitida en directo a través de su canal de YouTube, representa un hito histórico en el mercado internacional del coleccionismo y consolida el auge de las cartas Pokémon como activos de inversión de alto valor.
La transacción marca un incremento extraordinario respecto a los 5 millones de dólares que Paul pagó por la misma pieza en 2021. Durante la retransmisión, que atrajo a miles de espectadores simultáneos, el creador de contenido también procedió a abrir cajas antiguas de cartas Pokémon valoradas en 1,5 millones de dólares (unos 1,38 millones de euros). "Anoche fue una noche que recordaré para siempre", declaró Paul en sus redes sociales tras completar la venta, añadiendo que se trataba de "uno de los momentos más destacados" de su vida.
El comprador de esta pieza única es AJ Scaramucci, inversor y emprendedor tecnológico que opera bajo el perfil de Treasure Hunt (Búsqueda de tesoro) en redes sociales. Scaramucci, fundador y socio director de Solari Capital, posee un MBA por la Stanford Graduate School of Business y es hijo de Anthony Scaramucci, exdirector de comunicaciones de la Casa Blanca durante la administración Trump. En un momento emotivo de la retransmisión, Logan Paul colocó la carta alrededor del cuello del comprador mientras exclamaba: "¡Dios mío, esto es una locura!", una escena que rápidamente se viralizó en plataformas como X (antes Twitter) e Instagram.
Características de la carta Pikachu Illustrator
La carta Pikachu Illustrator fue producida en 1998 en Japón como recompensa exclusiva para los ganadores de un concurso de ilustración organizado por CoroCoro Comic, una revista especializada en manga y videojuegos. A diferencia de las cartas comerciales estándar, esta pieza nunca llegó a las tiendas y solo se distribuyó entre los participantes premiados del certamen. Según los registros oficiales, se fabricaron únicamente 39 copias de esta carta, lo que la convierte en una de las más escasas de toda la franquicia Pokémon.
Con el paso de las décadas, la mayoría de estas cartas se deterioraron, se perdieron o quedaron en manos de coleccionistas privados que nunca las han mostrado públicamente. Los expertos estiman que solo unas pocas unidades se conservan en condiciones óptimas. La ejemplar vendida por Logan Paul cuenta con certificación PSA 10, la calificación máxima que otorga Professional Sports Authenticator (PSA), la empresa líder mundial en autenticación y graduación de cartas coleccionables. Esta puntuación indica que la carta se encuentra en estado "Gem Mint", sin defectos visibles ni daños de ningún tipo.
Declaraciones y trayectoria de Logan Paul con la carta
Para Logan Paul, la carta Pikachu Illustrator ha representado mucho más que un simple objeto de colección durante los últimos años. En sus declaraciones tras la venta, el streamer rememoró el recorrido compartido con la pieza: "Desde Guinness World Records hasta los debuts en la WWE, desde Netflix hasta los medios nacionales". Estas referencias aluden a su participación en instituciones como Guinness World Records, donde la carta fue oficialmente reconocida, así como a su carrera profesional en la WWE (World Wrestling Entertainment) y sus apariciones en producciones de Netflix.
Días antes de cerrar la operación, Paul utilizó una metáfora del universo Pokémon para describir sus sentimientos: "Esto se siente como vencer al Elite Four, entrar en el Salón de la Fama y reiniciar el juego". Esta comparación, que hace referencia a uno de los logros máximos en los videojuegos de la franquicia, refleja la importancia emocional que la venta ha tenido para él. Sin embargo, el streamer dejó claro que su vínculo con Pokémon continúa: "Pokémon será parte permanente de mi vida y creo que apenas estamos comenzando", afirmó en su mensaje de despedida.
El mercado de cartas coleccionables como inversión
La venta de la Pikachu Illustrator confirma la transformación del coleccionismo en un mercado de inversión global, donde objetos vinculados a la cultura popular alcanzan valoraciones comparables a las de obras de arte clásico o piezas históricas de gran relevancia. En los últimos años, las cartas Pokémon, especialmente las ediciones limitadas y las primeras impresiones, han experimentado un crecimiento exponencial en su cotización.
Según datos de mercado, las cartas con certificación PSA 10 han multiplicado su valor varias veces en la última década. Este fenómeno responde a varios factores: la nostalgia de la generación que creció con Pokémon en los años 90, la entrada de inversores profesionales en el sector del coleccionismo y la creciente legitimación de estos activos como vehículos de inversión alternativos. Casas de subastas tradicionales como Heritage Auctions y Goldin Auctions han incorporado secciones específicas para cartas coleccionables, tratándolas con el mismo protocolo que objetos de arte o antigüedades de alto valor.
¿Qué hace tan valiosa a la carta Pikachu Illustrator?
La carta Pikachu Illustrator se distingue por varios elementos que la hacen única dentro del universo Pokémon. En primer lugar, su texto incluye la palabra "Illustrator" en lugar de "Trainer", que es la categoría estándar para cartas no pertenecientes a Pokémon. Además, presenta una ilustración exclusiva de Pikachu sosteniendo un pincel, obra del ilustrador Atsuko Nishida, diseñadora original del personaje.
Otro elemento distintivo es el sello holográfico con forma de estrella en la parte inferior izquierda, diferente del círculo que aparece en las cartas comerciales estándar. La parte trasera de la carta también incluye texto en japonés que indica su origen como premio del concurso de ilustración. Todos estos detalles, sumados a su escasez extrema y su certificación PSA 10, explican por qué esta carta ha alcanzado un precio que supera ampliamente el de cualquier otra carta coleccionable en la historia.
¿Quién es AJ Scaramucci, el nuevo propietario?
Anthony Joseph Scaramucci Jr., conocido como AJ Scaramucci, es un inversor y emprendedor tecnológico especializado en activos alternativos y nuevas formas de inversión. Como fundador y socio director de Solari Capital, ha centrado su actividad en inversiones relacionadas con criptomonedas, NFTs y objetos coleccionables de alto valor. Su perfil en redes sociales, Treasure Hunt, refleja precisamente esta pasión por la búsqueda y adquisición de piezas raras.
Scaramucci posee formación académica de primer nivel con un MBA por la Stanford Graduate School of Business, una de las escuelas de negocios más prestigiosas del mundo. Es hijo de Anthony Scaramucci, financiero y empresario que ocupó brevemente el cargo de director de comunicaciones de la Casa Blanca en 2017. AJ ha desarrollado su carrera profesional de forma independiente, enfocándose en sectores emergentes y mercados de nicho con alto potencial de revalorización.
¿Cuántas cartas Pikachu Illustrator existen actualmente?
Aunque se fabricaron oficialmente 39 copias de la carta Pikachu Illustrator en 1998, el número exacto de ejemplares que sobreviven en la actualidad es incierto. Los expertos en coleccionismo estiman que menos de 20 cartas se conservan en condiciones rastreables, y solo un puñado de ellas han sido certificadas por PSA. De estas últimas, únicamente seis han recibido la calificación máxima PSA 10, lo que hace que la vendida por Logan Paul forme parte de un grupo extraordinariamente exclusivo.
Otras copias conocidas se encuentran en manos de coleccionistas privados que no han revelado públicamente su identidad, mientras que algunas podrían haber sido destruidas, perdidas o estar en paradero desconocido. Esta incertidumbre sobre el número real de ejemplares existentes añade un componente adicional de rareza y misterio que incrementa el valor percibido de cada carta que sale al mercado.
La franquicia Pokémon como fenómeno cultural y económico
Pokémon se ha consolidado como una de las franquicias de entretenimiento más exitosas y duraderas de la historia. Creada en 1996 por Satoshi Tajiri y Game Freak, ha generado ingresos superiores a los 100.000 millones de dólares a nivel mundial, convirtiéndose en la franquicia mediática más rentable de todos los tiempos, por delante de sagas como Star Wars, Marvel o Harry Potter.
El éxito de Pokémon abarca múltiples plataformas y productos: videojuegos, series de animación, películas, merchandising, aplicaciones móviles como Pokémon GO y, por supuesto, el juego de cartas coleccionables. Este último segmento, que comenzó en 1996 en Japón y se expandió internacionalmente a partir de 1999, ha vendido más de 43.000 millones de cartas en todo el mundo. El Trading Card Game (TCG) de Pokémon mantiene una comunidad activa de millones de jugadores y coleccionistas, con torneos oficiales que reparten premios millonarios.
Perspectivas futuras del coleccionismo de cartas Pokémon
Tras completar esta venta récord, Logan Paul anunció que su "próxima aventura" será aún más ambiciosa, aunque no ofreció detalles específicos sobre sus planes futuros en el mundo del coleccionismo. Mientras tanto, el mercado de cartas Pokémon continúa atrayendo tanto a coleccionistas nostálgicos como a inversores profesionales que ven en estos activos una oportunidad de diversificación y potencial de revalorización a largo plazo.
Los analistas del sector coinciden en que las piezas más raras y mejor conservadas seguirán incrementando su valor, especialmente aquellas con certificación PSA 10 y procedentes de las primeras ediciones. La venta de la Pikachu Illustrator por 16,49 millones de dólares establece un nuevo referente para el mercado y demuestra que el coleccionismo ha evolucionado hasta convertirse en una industria seria, profesionalizada y con capacidad para generar transacciones millonarias que rivalizan con las de sectores tradicionales como el arte o las antigüedades.
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