Un AVE de Renfe Sevilla-Madrid quedó parado en Adamuz por una pieza suelta en la catenaria

El incidente se produjo justo el día de la reanudación del servicio tras un mes de corte y obligó al resto de operadores a sortear el convoy

Así ha sido la reanudación de la alta velocidad entre Andalucía y Madrid

Trabajos en las vías de Adamuz.
Trabajos en las vías de Adamuz. / Salas

Un tren AVE de Renfe que cubría el trayecto entre Sevilla y Madrid a primera hora quedó inmovilizado en Adamuz tras detectar el maquinista una pieza suelta en la catenaria de la vía. El convoy, que transportaba pasajeros a bordo, se vio detenido en plena línea de alta velocidad, afectando a la circulación ferroviaria durante casi 20 minutos. El incidente obligó a todos los operadores ferroviarios que utilizan esta infraestructura a modificar sus operaciones para sortear el tren parado.

La incidencia ha tenido luga a las 10.21 de este martes precisamente el mismo día en que se reanudaban los servicios ferroviarios en la alta velocidad tras un mes de corte por la tragedia de Adamuz. El tren partió a primera hora de la mañana desde Sevilla con destino a la capital española cuando, al llegar a la altura de Adamuz, se detuvo al advertir el maquinista una pieza suelta en la catenaria. El conductor contactó con el centro de control y los técnicos comprobaron que la pieza pertenece a un desvío que no existe ya, por lo que no provocaba daños a la circulación. Esta situación ha generado complicaciones operativas para el resto de compañías ferroviarias que operan en el corredor.

Según ha confirmado la compañía Iryo, los trenes de todos los operadores debieron sortear la presencia del AVE parado en la vía. Así el incidente no afectó únicamente al servicio de Renfe implicado, sino que condicionó la circulación en un tramo compartido por distintas empresas ferroviarias. La situación generó retrasos y modificaciones en los horarios programados para el resto de servicios que transitan por este punto de la red de alta velocidad.

Renfe y Adif sobre el incidente

Tanto Renfe como Adif, el administrador de infraestructuras ferroviarias, confirmaron el incidente con la catenaría y su posterior resolución, sin que se facilitasen muchos más detalles sobre la evolución del problema, que al parecer quedó resuelto 19 munitos fespués.

Los viajeros que se encontraban a bordo del AVE inmovilizado permanecieron en el tren mientras se resolvía la situación, sin que hiciesen falta planes de traslado alternativo o evacuación.

Reducción de velocidad por seguridad en el tramo reconstruido

A la situación del tren parado se sumó otra circunstancia operativa que complicó la circulación en este tramo: la reducción de velocidad establecida por seguridad. Esta limitación se aplicó tras la reconstrucción del tramo afectado por la tragedia de Adamuz y se ha visto reforzada por la propia incidencia con la catenaria que ha provocado la detención del AVE.

La combinación de ambos factores —el tren detenido y la reducción de velocidad— multiplicó el impacto sobre la circulación ferroviaria en uno de los corredores más importantes de la red española de alta velocidad. Los operadores ferroviarios debieron gestionar sus servicios con estas limitaciones, lo que inevitablemente se tradujo en demoras y ajustes en los horarios previstos.

Coincidencia con la reapertura tras un mes de corte

La relevancia del incidente aumenta por el momento en que se produce. El problema con la catenaria y la consecuente detención del AVE ha tenido lugar justo el día de la reanudación de los servicios ferroviarios en la alta velocidad tras un mes de interrupción provocado por la tragedia de Adamuz. Esta coincidencia resulta especialmente significativa, ya que se esperaba que la jornada marcara la vuelta a la normalidad en este tramo fundamental.

La tragedia que motivó el cierre del tramo durante un mes había generado importantes trabajos de reconstrucción y puesta a punto de la infraestructura. La reapertura del servicio se aguardaba con expectación por parte de usuarios y operadores, que confiaban en recuperar la operativa habitual en este corredor estratégico. Sin embargo, el incidente con la catenaria ha empañado esta vuelta a la normalidad desde las primeras horas de funcionamiento.

¿Qué es la catenaria ferroviaria y por qué es crítica?

La catenaria es el sistema de cables aéreos que suministra energía eléctrica a los trenes mediante el pantógrafo situado en la parte superior de las locomotoras. Este elemento resulta absolutamente crítico para el funcionamiento de los trenes eléctricos, incluidos los de alta velocidad como el AVE. Cualquier problema en la catenaria puede paralizar la circulación ferroviaria de forma inmediata.

Un enganchón con la catenaria se produce cuando el pantógrafo del tren, que debe mantener un contacto suave y constante con los cables, se engancha de forma anómala con ellos. Esto puede deberse a diversos factores: irregularidades en la instalación, problemas de mantenimiento, defectos en el propio pantógrafo o condiciones meteorológicas adversas. Las consecuencias pueden ir desde la simple detención del tren hasta daños en la infraestructura que requieren reparaciones complejas.

Impacto en los servicios de múltiples operadores

El corredor de alta velocidad Sevilla-Madrid es utilizado por varios operadores ferroviarios desde la liberalización del sector. Además de Renfe, compañías como Iryo y Ouigo ofrecen servicios regulares en esta ruta, una de las más demandadas del país. Cuando se produce una incidencia que afecta a la vía, como en este caso, todos los operadores sufren las consecuencias.

La confirmación de Iryo sobre la necesidad de sortear el AVE parado evidencia que el sistema ferroviario español funciona sobre una infraestructura compartida. Esto significa que cualquier problema afecta al conjunto de servicios, independientemente de la compañía que lo opere. La gestión de estas situaciones requiere coordinación entre Adif, responsable de la infraestructura, y todos los operadores que utilizan la red.

¿Cómo afectan los incidentes en catenaria a los pasajeros?

Los pasajeros que viajaban en el tren afectado tuvieron que permanecer en el convoy detenido en plena vía, sin posibilidad de abandonar el tren hasta que se resolvió la incidencia.

Para los viajeros de otros servicios, el impacto se traduce principalmente en retrasos. Los trenes que debieron sortear el convoy parado experimentaron demoras en sus horarios previstos, lo que pudo afectar a conexiones posteriores y planes de los pasajeros.

¿Qué medidas se toman ante un tren parado en vía?

Cuando un tren queda inmovilizado en plena vía por un problema técnico, se activan protocolos específicos de seguridad y gestión. En primer lugar, se establece una zona de protección alrededor del convoy para evitar cualquier riesgo con otros trenes circulantes. Los sistemas de señalización se ajustan para que el resto de servicios sean conscientes de la presencia del tren parado.

Simultáneamente, los técnicos evalúan la naturaleza del problema para determinar si puede resolverse in situ o si requiere medios adicionales. En el caso de problemas con la catenaria, se debe verificar el estado de la infraestructura y del pantógrafo del tren afectado. Si los daños son importantes, puede ser necesario enviar un tren de rescate para trasladar a los pasajeros o incluso proceder a reparaciones en la propia catenaria antes de restablecer la circulación normal.

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