España refuerza su posición en la adopción empresarial de la inteligencia artificial
Un informe del BCE sitúa a España con un 43% de penetración de tecnologías de IA en uso moderado o intensivo
Nuestro país está a la cabeza de la zona euro en el uso de la IA en las empresas
España se consolida como uno de los entornos con mayor grado de adopción corporativa de inteligencia artificial (IA) en la zona euro, de acuerdo con los resultados de una encuesta del Banco Central Europeo (BCE).
El informe sitúa a España con un 43% de penetración de tecnologías de IA en uso moderado o intensivo, únicamente por detrás de Alemania (47%) y muy por encima de Italia (26%) y Francia (22%).
En términos de no adopción, el mercado español presenta un 26% de empresas no usuarias, cifra inferior a la italiana (45%) y francesa (27%), aunque superior a la alemana (23%). En palabras del BCE, “entre las cuatro mayores economías de la zona euro, Alemania y España son las que presentan las mayores tasas de uso al menos ocasional”.
Heterogeneidad por tamaño empresarial: brecha estructural entre pymes y grandes compañías
La encuesta describe un ecosistema de adopción con una clara segmentación por tamaño empresarial.
Las pymes presentan una tasa de no uso del 35%, frente al 13% registrado entre grandes empresas.
El BCE señala que las pequeñas y medianas compañías son menos propensas a realizar pilotos, pruebas de concepto o despliegues moderados, si bien la tasa de uso significativo es equivalente entre ambos grupos, un indicador de que existe un subconjunto de pymes altamente tecnificadas y en transformación acelerada.
Intensidad inversora prevista: España se sitúa como segundo mercado de la eurozona
En el horizonte de los próximos doce meses, las empresas españolas prevén asignar un 9% de su inversión total a iniciativas relacionadas con IA, situándose únicamente por detrás de Alemania (10%) y por delante de Italia (8%) y Francia (7%). A escala europea, la media también se sitúa en el 9%.
Un elemento relevante es que incluso entre las empresas que actualmente no utilizan IA se anticipan inversiones medias del 4%. Por tamaño, las grandes corporaciones vuelven a mostrar mayor predisposición inversora (6%) respecto a pymes (4%).
La correlación entre grado de adopción actual e inversión futura es nítida:
- Empresas con uso esporádico: 9%
- Uso moderado: 11%
- Uso significativo: máximos del estudio, aunque sin porcentaje global publicado.
Dentro de este último grupo, destaca la proyección de las pymes: 21% de su inversión total prevista en IA, un valor superior al de las grandes empresas (17%). En el segmento pyme altamente digitalizado se está produciendo una estrategia de catch-up acelerado para cerrar brechas de productividad mediante automatización avanzada.
Casos de uso: predominio de la optimización de procesos
El despliegue de IA en la región se concentra principalmente en mecanismos de optimización operativa. El 33% de las empresas la aplica sobre procesos principales (core operations) y el 29%, sobre procesos secundarios o de soporte.
Otros casos de uso más estratégicos, aunque minoritarios, incluyen:
- Reducción de costes laborales: 15%
- Apoyo a actividades de I+D e innovación: 13%
- Desarrollo o ampliación de la oferta de productos y servicios basados en IA: 10%
Este patrón confirma que la IA se articula, en la mayoría de sectores, como una tecnología de eficiencia antes que como un vector estructural de transformación del modelo de negocio.
Limitaciones para la adopción: déficit de competencias, integración e inquietudes éticas
La encuesta identifica como principal freno a la adopción la falta de competencias en IA, mencionada por el 25% de las empresas no usuarias. Se suman como restricciones:
- Incompatibilidad con sistemas existentes (legacy): 19%
- Preocupaciones éticas: 19%
- Percepción de falta de utilidad: 16%
- Desconfianza en los resultados generados por sistemas de IA: 13%
- Costes percibidos superiores a los beneficios: 9%
Entre las empresas sin adopción, un 30% afirma que la IA no es útil para su actividad. Sin embargo, este porcentaje desciende a medida que aumenta la exposición tecnológica: 12% entre usuarios ocasionales y 6% entre usuarios moderados.
Incluso entre compañías con proyectos activos, la escasez de profesionales cualificados continúa siendo la limitación más citada (26% y 27% en uso bajo y moderado, respectivamente).
Estas empresas también presentan mayor sensibilidad a cuestiones éticas (22% frente al 11% en no usuarios), un patrón habitual en organizaciones más expuestas a riesgos de automatización, decisión algorítmica y gobernanza de datos.
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